El Letonia – Eslovenia ha sido indiscutiblemente el choque de lo que llevamos de campeonato. Dos conjuntos que nos han deleitado a lo largo de todo el torneo con un baloncesto alegre y apuestas por el talento puro en una cancha de baloncesto y que en su duelo de cuartos engancharon a todos los espectadores que esperaban al rival de España en las semifinales con un partido para el recuerdo en el baloncesto FIBA.

Los elogios eslovenos se han sucedido desde entonces, pues su condición de invicta y su potencial ofensivo están enamorando a expertos y aficionados a partes iguales. Pero habría que hablar, largo y tendido, de una Letonia que en el Eurobasket 2017 ha comenzado a crear los cimientos de una futura potencia mundial en el mundo del baloncesto. El desarrollo del baloncesto letón en la última media década ha visto la luz a la hora de la verdad, y el talento comienza a dar sus frutos con un conjunto que ha enamorado a todos en este Eurobasket. La figura de Porzingis acaparaba todos los focos en las diferentes previas del evento, pero Turquía ha sido protagonista de una generación que va mucho más allá del genio de New York Knicks.

Kristaps ha dominado a sus anchas, no por no esperado, pero sí como confirmación de que su evolución se ha visto reflejado en un basket FIBA en el que encaja como anillo al dedo. Su versatilidad ofensiva, su capacidad para generarse tiros y su facilidad para convertirse en factor diferencial en ambos lados de la cancha le sitúan como la próxima gran referencia europea tras Nowitzki y Gasol. Su torneo ha sido inmaculado, y solo sus problemas de faltas en momentos determinados han manchado una actuación memorable ne su primera gran torneo oficial. 23,6 puntos y 5,9 rebotes son argumentos más que suficientes para construir un proyecto entero a su alrededor.

Pero eso no ha sido ni mucho menos la gran sorpresa del combinado dirigido por Bagatskis, un entrenador que ha dado el aire necesario a un conjunto que ha tenido libertad absoluta para crear. El flamante nuevo técnico de Maccabi de Tel Aviv ha sabido dotar al conjunto del Este de un baloncesto versátil, aposicional y basado en un poderío ofensivo imponente, exprimiendo al límite las condiciones de una plantilla que se ajustaba a la perfección a su modelo de baloncesto. Ahí figuras como las de Timma o los Bertans han sacado su máximo arsenal. Torneo imponente el del nuevo alero de Baskonia, que tras enamorar a todos en el baloncesto ruso durante su etapa en el Zenit, el Eurobasket le ha consolidado como uno de los grandes atractivos de la próxima temporada en la liga Endesa. Su mezcla de condiciones físicas, tiro y versatilidad le han situado como la otra gran alternativa en una Letonia que ha sabido sacar sus mejores virtudes. Frente a Eslovenia desapareció en la segunda parte y eso lastró las opciones de un conjunto que aun así peleó hasta el final y que sin embargo tiró de él durante gran parte de los partidos de la primera fase.

Letonia Eurobasket 2017 - FullBasket

La dirección ha sido llevada a cabo de manera magistral por un Strelnieks que aporta la sabiduría y liderazgo necesario por parte de cualquier denominado point guard. Su generosidad ha sentado como un bálsamo a la hora de dar aire a sus máximas estrellas y su complementaridad con un Dairis Bertans muy distribuidor a lo largo del torneo han conformado un perímetro profundo y de soporte para el talento del frontcourt. Quizá en la irregularidad de su hermano Davis haya estado el factor X durante el torneo. A pesar de su excepcional partido frente a Eslovenia, la inconsistencia del jugador de los Spurs ha sido la única duda de un conjunto que en todo lo demás ha respondido, pero donde el factor defensivo ha fallado a la hora de la verdad en pos de un baloncesto de puro ataque.

Aun con todo, el Eurobasket le ha servido al conjunto letón para tomar contacto de cara a las próximas citas internacionales con un bloque que le garantiza estar en zonas altas durante los próximos 5-7 años. Con Porzingis ante su temporada de explosión como referencia en la Gran Manzana y con su núcleo joven en periodo de evolución, China 2019 y Tokyo 2020 son los grandes objetivos de un grupo que en Turquía ya se ha matriculado en la alta competición por la puerta grande. Si la continuación del proyecto de Bagatskis sigue su rumbo, el talento de categorías inferiores se unirá a una base impotente que durante todo el Eurobasket ha sido foco de atención de seguidores y expertos. Letonia ha llegado para quedarse, y todo lo que no sea éxitos en los próximos años será una sorpresa. Cómo lo agradecemos.