Termina el entrenamiento en la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí y algunos jugadores se quedan a perfeccionar el tiro. Otros apuestan por coger el móvil. Los miembros del staff técnico recogen los balones. Al fondo, Alfred Julbe (7/VII/1960, Barcelona) analiza cada comportamiento, camina y reflexiona al más puro estilo Bielsa. Su discurso, pausado y profundo, destila sabiduría. En sus manos (y cabeza) está enderezar el rumbo de la cantera en la sección de baloncesto del Barcelona. Y es que la próxima temporada sólo habrá un jugador en el primer equipo formado en las categorías inferiores (Navarro). Con un currículum envidiable (30 años en los banquillos de Badalona, Zaragoza, Cáceres, Girona y Andorra) y tras más de 500 partidos en la ACB, Julbe afronta un reto ambicioso y exigente. De nuevo en casa tras pasar un año en el Titánicos de México.

 

¿Quién contacta por primera vez con usted para ofrecerle el cargo?

La primera persona que me llama es Jordi Ardèvol a principios de julio. Por aquel entonces, con las elecciones de por medio, no pudo materializarse nada hasta hace unas semanas. Tras las elecciones, hablé con Joan Creus y lo acordamos todo. Si bien es cierto que tenía un equipo en México, esta oferta era prioritaria.

 

La cantera blaugrana se ha quedado sin referentes… ¿Qué cree que se le va a exigir?

Creo que el club ha recogido un sentimiento generalizado de querer recuperar lo perdido y han apostado por mí para intentar solucionarlo. Necesitamos trabajar desde abajo para mejorar los resultados. Los jugadores de la casa son lo que dan sentido y fuerza a este club.

 

¿Cuál es el objetivo a corto y medio plazo?

El principal reto que nos marcamos este año es formar jugadores para que llamen a la puerta del primer equipo. Quiero formarlos para que estén preparados para dar el salto si se les necesita. Que crezcan como jugadores, técnica y mentalmente, para poder alimentar al primer equipo de jugadores de la casa, aspecto fundamental para que el club tenga emblemas con los que se identifiquen.

 

Navarro será el único jugador formado en la cantera esta temporada en el primer equipo. ¿Se busca un nuevo emblema?

Como Navarro no habrá nunca nadie. Pero creo que un emblema no tiene porque ser necesariamente un jugador estrella como él, también gente sacrificada y de complemento como Víctor Sada.

 

¿Formar o ganar?

La gente confunde la competición con la formación. A mí no me importa perder más partidos que ganarlos, yo quiero tener jugadores que puedan dar el salto. Antes del huevo va la gallina.

 

¿Por qué ya no salen jugadores de la cantera?

Yo acabo de llegar y por lo tanto no puedo opinar desde dentro. Creo que debemos seguir un poco el esquema del fútbol. ¿Cómo lo han hecho para que jugadores formados en casa tengan un papel importante en el primer equipo? En ese modelo debemos fijarnos.

 

Pero entonces me está diciendo que algo se ha hecho mal…

No tiene por qué. Es la cruda realidad del baloncesto en la actualidad. Se trabaja muy bien en todos los clubs, pero hay un periodo, entre los 18 y los 21 años, en los que la falta de paciencia perjudica el talento.

 

 

No es el caso de Hezonja. ¿Cómo ha visto desde fuera su papel en el primer equipo y su marcha a la NBA?

Mi función no es la de opinar sobre los minutos de un jugador u de otro. Yo ficho para ser entrenador de un segundo equipo. Pero creo que se ha hecho un buen trabajo si el jugador ha podido seguir su camino y llegar a la NBA, su sueño como el de mucho otros, lo que supone que ha generado buenos inputs y se han interesado por él. Ojalá le vaya muy bien y pueda demostrar lo que vale.

 

 

Lleva unas semanas entrenando… ¿Hay algún jugador con habilidades especiales y que le ve un futuro prometedor?

Hay tres o cuatro que sí, pero prefiero guardármelos para mí… Nuestro trabajo debe ser muy intenso, pero a la vez discreta.

 

 

Hablemos de otros temas…

 

 

La Penya renuncia a la Eurocup. ¿Es preocupante?

Hay que convivir con la realidad. Ya ha ocurrido en el pasado. El contrato con las televisiones es el que es y estos clubs deben ingeniárselas para subsistir. Hay que adaptarse a lo que se tiene y no vivir por encima de tus posibilidades.

 

¿Cómo ve el lío que hay cada verano con el tema de los ascensos?

Evidentemente tengo ideas para poder remediarlo, pero la realidad es que nunca ha habido un interés para escuchar las críticas. Los mejores años del baloncesto FIBA han sido cuando entrenadores, profesionales y gente que estamos dentro del mundo hemos intentando criticar constructivamente el producto para mejorarlo. Actualmente, la realidad es que el producto sigue siendo muy bueno en directo (si vas al pabellón) porque hay grandes jugadores, pero no lo es tanto por televisión. Tiene muchas interrupciones. Si no afrontamos este problema, malo.

 

 

Muchas gracias a Alfred por su colaboración. Foto: FCBARCELONA