Ya falta menos para que arranque una nueva (y de seguro imprevisible) temporada NCAA y con ello el primer ranking del año. Varios equipos copan las primeras portadas de las revistas especializadas anunciando sus candidaturas para la 2015-2016, pero entre ellos volvemos a ver un nombre que hacía tiempo no se asomaba por estos puestos. Desde 2002 no saborea la gloria, y a pesar de volver a entrar en el torneo la pasada temporada tras años en blanco, la tercera ronda fue su cruz, cayendo por 59 a 69 frente a la siempre combativa West Virginia de Bob Huggins. Maryland se postula de nuevo al título tras la mejor offseason en muchos años y el añadido de talento interior para acompañar a uno de los máximos candidatos a jugadores del año y gran revelación la temporada pasada, Melo Trimble, que en contra de muchos ha decidido permanecer una temporada más a las órdenes de su mentor, Mark Turgeon.

 

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FOTO: UMTerps.com

A pesar de la salida de su estandarte principal las tres últimas temporadas, el recién graduado Dez Wells, Turgeon y su staff de recruiting han cuajado un verano sobresaliente en el apartado de llegadas, completando una rotación con talento y experiencia, sumado a la diferencialidad de un jugador diferente como es el base internacional de los Terps. La llegada de Diamond Stone está llamada a ser el gran punto de inflexión en un equipo que la pasada temporada generó todo su juego a partir de puestos exteriores. El propio Wells y Trimble absorbían el balón la mayor parte de los encuentros, y a la falta de una referencia en el poste bajo reducía de manera notable su capacidad de sorprender a los equipos rivales. El center 5 estrellas procedente de Dominican High School llega por tanto para ser un anotador incansable desde lo más bajo del poste. Su capacidad para generar canastas propias gracias a una extraordinaria variedad de movimientos y juego de pies ayudarán a Turgeon a cambiar un poco más un sistema de juego en el que Trimble está llamado a amasar todavía mas balón de lo que hizo el año pasado. Además su capacidad para ayudar en el rebote y su gran relación personal con la estrella del equipo prometen dar momentos de diversión a un equipo que este año tiene todas las piezas necesarias para generar buen baloncesto en todas sus vertientes.

 

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FOTO: Baltimore Sun

Junto a la llegada de Stone, dos transfers de categoría son los nombres propios de esta postemporada En College Park. Robert Carter, transfer procedente de Georgia Tech que tuvo que sentarse la pasada temporada por las reglas NCAA, llega al equipo para ser uno de los grandes tapados en el esquema de Maryland. Con unas sensaciones previas excelentes en sus dos años con los Yellow Jackets, donde promedió 12 puntos y 7 rebotes, Carter es el compañero ideal para Stone en la pintura. Su capacidad física, para correr la pista, intensidad y rebote complementan a la perfección las carencias del center freshman y le dan otro aire posible al ataque del equipo. Su preparación física la pasada temporada alejado de las pistas le ha permitido perder hasta un 8% de grasa corporal y 20 libras de peso, lo que le ha permitido ganar agilidad y convertirse en el jugador más fuerte de la plantilla en palabras de su propio técnico.

 

Un líder bajo la sombra que le promete darle al equipo el empuje necesario bajo los aros rivales.  Junto a él aterriza esta temporada en el Xfinity Center procedente de Durham, Rasheed Sulaimon. El alero, deshechado por Coach K tras su escándalo sexual fuera de las pistas, ha decidido dotar de tiro exterior al backcourt, complementando perfectamente a Trimble en el puesto de escolta. Es cierto que su impacto ha decaído año a año tras una ilusionante temporada freshman, pero el tiro exterior que le dará a la línea exterior de Maryland promete ser una buena alternativa para cubrir la ausencia de un jugador que daba de todo al equipo como Wells. A pesar de disputar tan solo 19 minutos por temporada hasta su salida del equipo, Sulaimon lanzó con más de un 40% de acierto desde la línea exterior, manteniéndose en números similares a los de su temporada sophomore, lo que proporciona a los Terrapins un arma más eficaz de lo que fuera Wells en su etapa universitaria. Si Sulaimon vuelve a coger confianza con un entrenador que tiene plenio convencimiento en su rendimiento, el puesto de escolta puede ser cubierto a la perfección por el ex jugador de Duke Blue Devils.

 

Con la incorporación de Carter, Layman podrá jugar a tiempo casi completo en la posición de 3, otorgando a su equipo ese jugador todoterreno que tanto ha interesado a muchas franquicias NBA este verano antes de anunciar su decisión de permanecer una temporada más. Su capacidad demostrada para ser una amenaza desde fuera y su versatilidad para jugar como 4 abierto otorgan a Turgeon la posibilidad de variar sus quintetos en función del tipo de rival que tengan delante. Su capacidad de ayuda en el rebote completa un frontcourt envidiable y sus estadísticas no hacen más que confirmar la posibilidad de adaptar su forma de jugar de forma eficaz al equipo.

 

Números de Layman 2014/2015

PPGRPGFG%3P3PA3P%
12.55.847%4511937.8%

 

El quinteto lo completa como no Melo Trimble. Tras una temporada freshman impecable, el este año base de USA Basketball en los pasados Juegos Panamericanos (donde se llevó la medalla de bronce) está llamado a ser uno de los candidatos a mejor jugador del año en la Big Ten y a mejor jugador del año. Con 16,2 puntos por partida de media lideró a los Terps la pasada temporada en su vuelta a la torneo final, y este año será el líder de un quinteto que se coloca como uno de los máximos candidatos a desbancar a Duke y Kentucky como eternos aspirantes. Su agresividad, su capacidad para ir a la línea y su anotación deben complementarse este año aun más con una mejora en su faceta de dirección y distribución de balón. Sus números ofensivos no dejan dudas a nadie, pero si su faceta como base puro que deberá mejorar de cara a la inminente temporada que se aproxima.

 

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FOTO: UMTerps.com

 

Desde el banquillo, el desarrollo de jugadores como Nickens, que dejó buenas sensaciones en su temporada freshman, Dion Wiley y el interior eslovaco Cekovsky ilusiona desde el staff, y la lucha de Damonte Dodd completa un juego interior muy superior al de la temporada pasada. Maryland ha sido sin duda alguna uno de las grandes universidades esta offseason, solo queda que el rendimiento en la cancha cumpla unas expectactivas que ni se asoman por College Park desde el título en 2002 de Juan Dixon, Lonny Baxter, Steve Blake y compañía a las órdenes de Gary Williams. El momento ha llegado.