La diversidad cultural y racial en las selecciones absolutas ya es un hecho constatado. Cada vez son más los jóvenes españoles con árboles genealógicos de raíces africanas que se incorporan a las diferentes categorías de la selección. Pero no solo es el baloncesto quien se está beneficiando de esta progresiva incorporación de jugadores con antepasados raciales diferentes. Los propios jugadores y sus familias están viendo como el deporte, en este caso el baloncesto, está llevando su capacidad de integración en la sociedad española al máximo exponente.

 

Estos jóvenes de origen africano llegan a las selecciones con una importante y notable ventaja sobre el resto de compañeros. Y es que tal y como puede apreciarse en los campeonatos de categorías inferiores, en España no hay jugadores con esas características, con esa explosividad, contundencia y rotundidad a la hora de encarar. En este sentido la capacidad física y exuberancia atlética de estos jóvenes con antepasados africanos ejerce un dominio aplastante. Gracias a ello en España empieza a disfrutar del talento y despliegue físico que en ocasiones tanto se echa en falta, y tanto nos diferencia de ligas extranjeras.

 

Sin embargo no es solo lo que ellos aportan a las nuevas generaciones del baloncesto español sino lo que el baloncesto español puede llegar a contribuir en su periplo y transformación profesional. Cuando el físico se equilibra, el talento es lo que predomina, es entonces cuando la raza ni el origen marca la diferencia. Por ello jugadores como Ibaka que llegaron con el talento como diamante en bruto han acabado desarrollando su capacidad de moverse con el balón y de visualizar y entender el juego.

 

Serge Ibaka abrió la puerta que hoy en día sigue mostrando el camino para muchos jugadores y jugadores de nuestro baloncesto. Jóvenes que comienzan a despuntar en categorías inferiores y a apuntar maneras para formar parte en un futuro de la selección absoluta. Jóvenes como:

 

YANKUBA SIMA

Pívot de 2,07 m. Jugará en la universidad de St. John’s. Este verano jugó Europeo sub 20 y Mundial sub 19. Cada vez es más eficaz desde la media distancia su superdotado físico le convierte en un jugador muy complicado de frenar en la zona.

 

ASTON NDOUR

Pívot de  1,95 m. Nació en Dakar y en 2011 obtuvo la nacionalidad española y desde entonces ha ganado un oro, dos platas y un bronce. En la última temporada ha jugado en el Fenerbahce de Turquía, donde ha promediado 18 minutos por encuentro en la Euroliga, con 10 puntos y 6 rebotes por partido, cerca de un 50 por ciento en tiros de campo y un 44 por ciento en tiros de tres.  Además, en 2013 fue designada como mejor jugadora joven de Europa por la FIBA y en su paso por el CB Islas Canarias fue una de las mejores pívot de la liga española, lo que le sirvió para estar en el puesto 16 en los drafts de la WNBA, con las San Antonio Silver Stars.

 

GERMAN KASANZI

Escolta de 1,91 m.  Juega en el Madrid.  Ha disputado el Europeo sub 16. Su familia es de origen angoleño y su hermano juega en la cantera madridista de fútbol.  Muy atlético de gran envergadura y una talla excelente que le permiten desempeñar la posición de base y la de escolta con una notable facilidad. En ataque es capaz de superar a su rival por velocidad o sacar ventaja por su fuerza, esa polivalencia en su juego hace que sea muy difícil de defender.

 

NOGAYE LO

Pívot de 1,92 m. Jugará en el Mann Filter. Ha sido internacional por España en varias categorías Este verano estuvo en el Europeo sub 20 y el Mundial sub 19. Su progreso se ha visto frenado en muchas ocasiones por diferentes lesiones, aun así Nogaye ha sido considerada en varias ocasiones como la mejor promesa de su generación en el baloncesto español.

 

ACOYDAN McCARTHY

Alero de 1,95 m. Su padre es de Ghana. Compañero de Kasanzi en el Madrid como en la selección sub 16. Un adolescente prodigio sin límites, fue el representante español en el prestigioso Jordan Brand Classic celebrado este año en Brooklyn. Dotado de una altísima velocidad de pies. Todavía es un jugador con un físico un poco liviano pero puede jugar perfectamente por encima del aro y aportar muchos recursos distintos para anotar. Un jugador con una gran proyección.

 

UMO DIALLO

Pívot de 1,92 m. Con raíces senegalesas ha pasado de botar por primera vez un balón a disputar un mundial en apenas 4 años. Es una auténtica muralla para los rivales al contar con una gran capacidad de intimidación. Cuando gana buenas posiciones interiores se convierte en una jugadora prácticamente imposible de parar.