No se ha achantado. Ni mucho menos. La FIBA sigue adelante con su proyecto de crear una nueva competición, la ‘Basketball Champions League‘, para la próxima temporada. Lo que supondría una escisión en el baloncesto europeo, como ya ocurrió a principios de siglo.

 

Siete federaciones nacionales (Italia, Turquía, Rusia, Grecia, Francia, Alemania y España) se reunieron este jueves en Roma para debatir, precisamente, cómo podría ser la remodelación de las actuales competiciones europeas de clubes. Y entre ellas estaba la FEB, que apoyó sin tapujos a la FIBA.

 

Tal y como informó Eurohoops, la FIBA quiere que su competición coexista con la Euroliga la próxima temporada, algo que ya sucedió en el curso 2000-2001, cuando hubo dos competiciones paralelas: la Euroliga y la Suproliga. 

 

«Los participantes decidieron unanimemente continuar con el trabajo en marcha sobre el proyecto de la Basketball Champions League, haciendo las necesarias modificaciones para tener en consideración los deseados principios deportivos y la apertura de una competición de clubes del más alto nivel con el fin de poner en marcha la competición, como estaba planeado, para la temporada 2016-2017», comunicó la FIBA en su página web.

 

E ahí llega uno de los puntos interesantes. ¿Qué harán Unicaja y Panathinaikos? Los andaluces ya mostraron hace unos días su disconformidad con el nuevo sistema que plantea la Euroliga, mientras que los griegos no han firmado todavía ningún papel (se miran los toros desde la barrera).

 

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