El paso de los años también afecta a uno de los mejores jugadores del planeta y de la historia, LeBron James. Anoche celebró sus 31 años con una victoria de los Cavs en Denver, pero sus 34 puntos esconden detrás una realidad que ya se empezó a dejar ver desde el curso baloncestísitico pasado. El 23 está tirando peor que nunca y desde todos los lados de la cancha. Sus rivales más directos lo saben y lo usan para secar al monarca de Akron.

 

Desglosando sus 34 puntos de anoche en Denver, vemos las deficiencias de LeBron en el tiro. Un 13 de 24 en tiros de campo, para un pobre 33’3 % de triples (1 de 3 intentados). En tiros libres, mejoró el alero de los Cavs, su talón de Aquiles la pasada temporada, con 7 convertidos de 8 intentados anoche. Lo mejor de LeBron esta temporada están siendo los últimos cuartos, es el que más anota en los últimos 12 minutos y es el más decisivo.

 

Pero vayamos al fondo del problema, el tiro de larga distancia. De siempre, un punto débil en su enorme catalogo de armas ofensivas, aunque fue mejorado en su etapa en los Heat. Intenta un total de cuatro triples por partido, pero solo convierte con suerte 1 de esos 4 (eso si, suele ser el decisivo), lo que supone su cifra más pobre desde que es jugador de la NBA. Sus mejores porcentajes de rookie también superan los actuales (29 %) y su máxima fue un 34%.

 

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En tiros de campo, la cosa cambia para el 23. En lo que llevamos de campaña ronda el 48% de acierto, más o menos como la temporada pasada en los Cavs. El problema radica en que en el último lustro había pasado el 50 % (un 56 en su segundo anillo y en su última campaña en Miami). En la zona, es demoledor. Pero es más fácil parar al 4 veces MVP de esta forma, que si tuviera buenos porcentajes desde el exterior. Hay un dato que evidencia su mal momento desde el tiro, entre los jugadores con más de 200 tiros desde esas distancias (64), su porcentaje es paupérrimo, un 28,5%. El peor de la NBA. Cuando ronda el aro supera el  67% y en la zona esta en más de un 40%, pero es salir de ella y decaer sus dígitos con un 34% y desde el 6’75 no pasa del 25 en la zona frontal y en la esquina derecha. En el lado contrario, el izquierdo, el calvario crece más, no supera el 20%.

 

Pero LeBron siempre quiere mejorar sus lagunas baloncestísticas, y ahora que su cuerpo pasa la treintena y la aguja de su depósito empieza a pasar la mitad de su capacidad, es hora de mejorar su tiro exterior y sus tiros libres, para poder sumar más anillos para su vitrina.

 

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