Vigentes campeones de la Bundesliga, actuales líderes en campeonato y encabezando también la clasificación del Grupo F (“el grupo de la muerte”) en Euroliga: los alemanes del Brose Basket Bamberg son uno de los equipos del momento.

 

Bamberg es una ciudad que no llega a los 70.000 habitantes de la Alta Baviera; el equipo local de baloncesto, el Brose Basket, fundado en 1971, es uno de los habituales a la lucha por los títulos en la última década, de hecho desde la temporada 2004-05 ganaron 7 campeonatos nacionales. Pero, hasta el momento, no habían dado nunca la sensación de poder luchar al mismo nivel de los grandes equipos europeos.

 

Esta temporada, bajo la consolidada guía del coach italiano Andrea Trinchieri, en su segunda temporada al frente del conjunto alemán, algo parece haber cambiado y, a parte liderar sin problemas la Bundesliga, el camino en Euroliga está siendo espectacular.

 

Brose Basket campeón de la Bundesliga 2014-15 (foto: basketball.de)
Brose Basket campeón de la Bundesliga 2014-15 (foto: basketball.de)

En Alemania el Brose Basket, que ganó el campeonato la temporada pasada, encabeza la clasificación, con 15 victorias y 2 derrotas en 17 partidos disputados, seguido por Bayer Múnich, Alba Berlín y Frasport Skyliners a dos victorias de diferencia.

 

En Euroliga el conjunto bávaro se clasificó para el TOP16 terminando tercero en el Grupo D, cosechando 6 victorias y 4 derrotas; agregado en el Grupo F, ya apodado “el grupo de la muerte” por la fortaleza de los equipos presentes, tras 3 jornadas de competición los alemanes son sorprendentemente primeros, con 2 victorias y una derrota y una diferencia de +35 puntos.

 

El Brose Basket salió derrotado por muy poco (82-79) del Palacio de los Deportes frente al Real Madrid hace dos semanas, tras haber dado la sensación de dominar el encuentro por 38 minutos, luego arrolló 96-73 al Zalgiris Kaunas en casa en la segunda jornada y en la tercera conquistó una victoria de categoría, asaltando el Pireo y derrotando el Olympiacos por 72-77. La diferencia habría podido ser incluso mayor, ya que los alemanes dominaron claramente los primeros tres cuartos del partido.

 

Uno de los principales artífices de este bonito cuento de baloncesto europeo, que pone a un nuevo equipo entre los “sospechosos habituales” favoritos para disputar la Final Four de la máxima competición europea, es el entrenador italiano Andrea Trinchieri, que ha traído experiencia, competencia y frescura en el banquillo.

 

Andrea Trinchieri (Foto: brosebasket.de)
Andrea Trinchieri (Foto: brosebasket.de)

Trinchieri nació en Milán en 1968; empezó muy temprano a entrenar equipos juveniles hasta llegar al filial del Olimpia Milano, llevando a los chavales del club lombardo a 5 finales nacionales. Desde el 1998 hasta el 2004 cubrió el rol de segundo entrenador del Olimpia Milano y a partir de la temporada 2005-06 empezó su carrera como entrenador en la Treboldi Soresina (que llevó desde la tercera a la segunda división), para luego pasar al Juve Caserta y al Prima Veroli (siempre en segunda división) y alcanzar la Serie A con el Cantù, donde en 4 temporadas por dos veces se hizo con el título de entrenador del año y conquistó una Supercopa. Además llevó el equipo a clasificarse dos veces para la Euroliga, a disputar dos semifinales y una final de los play-off y dos finales de Copa Italia.

 

En 2013 firmó un contrato con la federación griega como entrenador de la selección y al mismo tiempo empezó si aventura como entrenador de club internacional con el Unics Kazan. Al frente del equipo ruso alcanzó las semifinales de la liga VTB y la final de la Eurocup (perdida contra el Valencia Basket).

 

En la temporada 2014-15 fichó por el Brose Basket Bamberg y en seguida se hizo con el título de campeón de Alemania. Este año, en su segunda experiencia frente al equipo teutón, va de camino para la confirmación en patria y ya es la auténtica sorpresa del año en Euroliga.

 

Trinchieri, que comentó haber decidido ir a entrenar fuera de Italia por decisión propia, siempre ha alabado la organización del campeonato de baloncesto alemán, que considera “en fase de expansión”, y donde los recintos deportivos suelen ser modernos, funcionales y estar siempre estar llenos de gente.

 

De carácter fuerte, Trinchieri en el banquillo mezcla la gestualidad italiana con la “mala leche” típica de los entrenadores balcánicos, pero sin dejar al lado la sonrisa o alguna salida como durante el AllStar en Alemania, cuando se convirtió en protagonista pitando una técnica al árbitro. Un cóctel volcánico que ha conquistado la prensa local y va de camino para conquistar Europa.

 

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