Por fin llegó la victoria. Unicaja recuperó la sonrisa en Zagreb con un gran partido. Aunque el Top 16 sigue vislumbrándose inalcanzable, los de Joan Plaza ponen fin a una racha que ha levantado más de un silbido en Málaga. Además, el Fenerbahce se llevó un partido soporífero ante el Lokomotiv Kuban y el Brose Basket dejó noqueado a Olympiacos. Finalmente, Baskonia dio un paso de gigante para estar en el Top 16 tras exhibirse en casa ante el Khimki.

Y eso que el partido no empezó bien. El Cedevita arrancó realizando un baloncesto mucho más efectivo (10/10 los primeros tiros de 2 y 3/4 en los primeros triples) y parecía que iban a ser ellos los que iban a llevar la iniciativa en el parqué (15-8, min 5). Pero poco les duró la alegría a los croatas. Con Nedovic y Vázquez inspirados, Unicaja iba a recuperarse de ese primer parcial y el aro empezaba a achicársele a Cedevita.

Aunque los de Zagreb iban a plantar mucha cara (la victoria era igual de necesaria: 2-7 en la tabla antes de empezar el partido), Unicaja se había propuesto devolverle la sonrisa a sí misma y a su afición. No fue hasta el tercer cuarto que la balanza empezó a desequilibrarse gracias a un vital Jack Cooley. El ala-pívot, que se llevó más de un golpe, contribuyó mucho en la zona. La diferencia era sustancial antes de dar el pistoletazo al último cuarto: 54-65. En vez de apretar una tuerca, Cedevita bajó los brazos. Y Unicaja no se iba a conformar con el +11. Fue a más. Siguió trabajando hasta dejar el 78-91 final.

El Baskonia tenía una cita complicada enfrente. Un partido que podía ser un medidor real del estado de forma del equipo. Ante un rocoso Khimki, el Baskonia reafirmó por qué es el equipo revelación de este Top 16. Si ya ganaron al CSKA en el Buesa, otro rival ruso, el Khimki, iba a sufrir también las acometidas de los de Perasovic. En una frenética primera parte, un toma y daca continuo fue el escenario de una batalla de gladiadores. Bourousis volvía a adjudicarse el rol de líder natural del equipo, y al descanso todo esta abierto (45-46).

Pocos eran los que imaginaban lo que se iba a ver entonces en el Buesa. En un tremendo arreón, los vascos pisaron el acelerador de manera contundente para dejar al Khimki descolocado. 2 triples consecutivos de Causeur eran el aperitivo ponían primero a Baskonia de nuevo por delante (51-50, min 24), y su dominio hasta el final del cuarto iba a ser incontestable. Otro triple de James sobre la bocina dejaban un +11 en el marcador (72-61, min 30). Psicológicamente tocado, el Khimki no iba a poder reponerse del mazazo. Sólo se estaba luciendo Shved. Nadie más sobresalía. Y el Baskonia iba a poner la guinda que certificaba su séptima victoria en el Top 16. Los cuartos, mucho más cerca.

El Brose Baskets dio un puñetazo encima de la mesa y se reengancha al sueño del Top 8 tras vencer en casa a un gris Olympiacos que acabó pagando caro su mal último cuarto (72-71). Strelnieks fue el héroe del partido, anotando la canasta final para poner el broche de oro a una notable actuación (10+4+6). El 17+7 de Hunter y el 19+10 de Printezis se quedó sin premio. Spanoulis (15 puntos pero 4 de 12 en tiros de campo) estuvo espeso en los momentos calientes, allí donde él no acostumbra a fallar. Ambos equipos se quedan con un balance de 4-6.

Por su parte, el Fenerbahce se llegó un partido aburrido y tosco ante el Lokomotiv Kuban (52-55). En un partido cuya anotación global fue de tan sólo 107 puntos, los de Obradovic dan un paso más para certificar la primera plaza del grupo E. Ryan Broekhoff pudo forzar la prórroga, pero su triple no entró. El único hombre que destacó en las filas turcas fue Bogdan Bogdanovic, quien se fue hasta los 20 de valoración (17+6+3).