Madalen Urieta, entrenadora del Araski, equipo recién ascendido a la Liga Femenina, ha publicado en la FEB su decálogo con las claves de una temporada para la historia y un sueño que se hizo realidad el pasado domingo en Cáceres.

1. Detalles: Son los que marcan la diferencia, siempre he creído en esta frase, tanto en mi vida personal como a nivel deportivo… hay ocasiones que se dejan de lado cosas por pensar que no van a ningún lado, cuando la realidad es que a veces son las más importantes.

2. Sentimiento de equipo: Cuando hablamos con todas las jugadoras, ese fue el mensaje. El equipo va a estar siempre por encima de las individualidades para todo y siempre hemos intentado cuidar y tratar con justicia a todas las jugadoras, desde la cadete, junior o jugadoras del nacional que suben a entrenar. Si había “castigos” o “elogios” los había para todas independientemente del número de la camiseta o de los puntos que metan.

3. Roles definidos: Al hilo del anterior punto, desde el cuerpo técnico siempre hemos querido dejar claros los roles de cada una y ellas los han entendido y ejecutado a la perfección. Cada una sabía cuáles eran sus puntos fuertes para entrar a la pista y ayudar al equipo. Desde la planificación táctica hemos intentado explotar cada virtud de las jugadoras.

4. Trabajo y humildad: Desde el primer hasta el último día el equipo ha trabajado mucho en cada sesión. Con mucha disciplina y aunque durante la temporada hemos tenido malos entrenamientos, no hemos hecho un mundo de ello y al día siguiente volvíamos con más ganas que el anterior. Siempre hemos planteado cada partido como el más importante de la temporada, centrándonos así en el trabajo semanal y yendo pasito a pasito.

5. Comprensión: Hay momentos en la temporada donde las jugadoras tienen bajones, momentos complicados, lesiones, agobios y muchas situaciones diversas. Hemos sido comprensivos con ellas e intentado apoyarles al 100% en cada momento. Ellas saben que para nosotros son importantes, nos preocupamos por ellas y que tienen toda nuestra confianza. Esto provoca un feedback con las jugadoras muy positivo para el trabajo diario.

6. Unión ante la adversidad: Creo que perder en León en la cuarta jornada fue un punto de inflexión en nuestra temporada. Sabíamos que sólo podíamos sacarlo adelante si permanecíamos todas unidas ante el mismo objetivo de mejorar y confiar en el trabajo diario. Se buscaron soluciones a los problemas que teníamos y sabíamos que solo si estábamos juntos en esto podríamos cambiar la dinámica.

7. Constancia: Considero que hemos sido un equipo muy regular, generado porque TODAS las jugadoras han aportado en la cancha, todas han tenido responsabilidades y las han asumido, lo que ha permitido que durante los partidos cualquiera pudiera ser determinante.

8. Ambiente: Hemos disfrutado mucho de cada entrenamiento y partido, las jugadoras tienen muy buen rollo entre ellas lo que ha facilitado mucho el trabajo. Han trasmitido en la cancha la sintonía y complicidad que tienen fuera de ella. Entre el cuerpo técnico también hemos tenido muy buen ambiente, hemos conversado y trabajado muchas horas pero siempre con ilusión y positivismo.

9. Fieles a una misma filosofía: Durante toda la temporada hemos tenido un estilo de juego muy definido, costó que llegasen los resultados pero no dejamos de ser perseverantes hasta lograrlo. Ellas también han creído en ello, nosotros también y los resultados han demostrado que era el camino. Destacar en este punto, que tenemos hasta 6 jugadoras que se han formado en Vitoria y están en el Club desde hace muchos años. Ellas saben lo que esto significa y son el fiel reflejo de este proyecto.

10.  Afición: La sexta jugadora, el apoyo de tu gente y sentir que juegas en casa ha sido fundamental para el equipo, cuando las fuerzas no llegan ellos han hecho que se olviden del cansancio. Solamente se perdió el primer partido en casa y en Cáceres la gente que se ha desplazado ha hecho que nos sintiésemos como si estuviéramos jugando en casa. Tenemos una afición IMPRESIONANTE!