No habían perdido dos partidos seguidos en toda la temporada. Habían caído 9 veces en 82 partidos de fase regular, y anoche sumaron su 5ª derrota en 14 partidos de Playoffs. La defensa de Green y Bogut ha desaparecido, la conexión Curry-Thompson ha disminuido su efectividad, y la segunda unidad no está sabiendo encontrar su momento. Los Thunder colocaron el 1-3 en la eliminatoria y están a sólo 48 minutos de dejar a los Warriors en la estocada.

Y el gran culpable de la derrota de los de Kerr fue Westbrook, que se comió a Curry (2 de 10 en triples, 19 puntos) en defensa y le superó claramente en ataque con un triple-doble magnífico (36 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias). Entre él y Durant (26+11+4) aniquilaron a los de Oakland, que sólo soñaron con remontar un partido en el que fueron a remolque gracias a Klay Thompson (26 puntos). Donovan ha dado con la tecla para anular el sistema ofensivo de los vigentes campeones, que han encajado un parcial de 251-199 en los dos partidos en Oklahoma.

Ibaka (17+7) y Robertson (17+12) están siendo clave en la serie. Por su protagonismo inesperado en ataque, y porque están aprovechando muy bien las ventajas que les da la defensa californiana. Y eso es mérito de Donovan, que ya le ganó la partida a Popovich y ahora le está pasando la mano por la cara a Kerr, sin capacidad de reacción para frenar una sangría evidente.

Primero se cargaron a los Spurs cuando el guión no contaba con ellos, y ahora están muy cerca de superar al mejor equipo de la historia en fase regular. La NBA es así de maravillosa.

Green, desaparecido

Es una de las grandes notas negativas de la serie para los Warriors. Draymond Green, para muchos el gran termómetro de este equipo, no está a la altura. Desquiciado (con aquella patada a Adams), desacertado e incapaz de contagiar a sus compañeros con su agresividad defensiva. Además, tal y como apunta la ESPN, cuando le defiende Durant vive una auténtica pesadilla. 

¿Motivos para creer en la remontada?

Si hacemos caso a los datos que siempre nos ofrece la NBA de forma implacable, es casi imposible. Porque cuando un equipo ha liderado una serie por 3-1, sólo en 9 ocasiones de 232 ha acabado perdiendo y dejándose remontar. Es decir, los Thunder tienen un 96,1% de posibilidades de jugar las Finales.

Ahora bien, por todo lo que han conseguido esta temporada, por las horas y horas de gran baloncesto que nos han regalado… que nadie menosprecie a estos Warriors. Hasta el rabo todo es toro.