Se le esperaba en la gran final. Llevaba tres partidos «malos» (o no tan increíbles como a los que nos tiene acostumbrado). Y claro, anoche apareció. Y a lo grande, como lleva haciendo desde la pasada temporada. Bajo la atenta mirada de Guardiola (vestido con una camiseta de Lebron James al lado de Jordi Fernández, entrenador de los Canton Charge, el equipo afiliado de los Cavaliers en la D-League y que también es catalán como Pep). Stephen Curry lideró a los Warriors para asaltar Cleveland y dejar a los suyos a una sola victoria del anillo. 38 puntos para el MVP.

Después de tres partidos en los que no brillaron, los «Splash Brothers» Curry y Klay Thompson volvieron a ser la carta del triunfo de los vigentes campeones, con una ráfaga anotadora en el tercer cuarto, cuando Golden State dio vuelta el partido.  Curry, jugador más valioso de la serie regular, logró 38 puntos y seis asistencias, con 7-13 triples, para liderar la ofensiva de los Warriors. Thompson, con 25 puntos y 4-9 tiros de tres puntos, lo secundó a la perfección.

Para los Cavaliers no fueron suficientes los 34 tantos de Kyrie Irving ni otra tarea completa de LeBron James, que rozó un nuevo triple doble con 25 puntos, 13 rebotes y nueve asistencias.  Kevin Love, que se había perdido el tercer partido por una conmoción cerebral, regresó a la acción como suplente, con un aporte de 11 puntos y cinco rebotes.

Los Warriors tendrán la oportunidad de lograr el back-to-back en casa, ante su gente, donde esta temporada se han mostrado prácticamente imbatibles. ¿Una nueva dinastía de la NBA?

Además, la victoria les permite sumar ya 88 esta temporada, superando las 87 que consiguieron los Bulls de Jordan en 1996.  No obstante, aquel equipo de Chicago encabezado por Michael Jordan aún puede presumir de contar con mejor balance que el actual equipo de Golden State. Los Bulls cosecharon un 87-13 (87% de triunfos), por el 88-15 (85,44%) que luce el equipo de Steve Kerr en estos momentos.

Los 17 triples, récord histórico en unas Finales, uno a uno. Logran dejar atrás los 16 que el 11 de junio de 2013 firmaron los San Antonio Spurs en el tercer partido de aquellas Finales.