Kris Dunn (Providence University)

<- Jaylen BrownMarquise Chriss->

Dunn es sin duda alguna el mejor base de este Draft. Point guard físico de los que triunfan en la actualidad, su capacidad para generar juego y a la vez ser una amenaza anotadora le dejan como un fit perfecto para franquicias como Minnesota u otras carentes de un base que garantice el poder defender a bases altos y físicos. La estrella de la universidad de Providence optó contra todo pronóstico por no abandonar la universidad tras su año junior, pese a ser garantía total de lottery pick y estar considerado uno de los mejores jugadores de toda la nación. Con todo ello Dunn se quedó, y junto a Bentil ha conseguido liderar a los Friars a una sólida temporada que finalizó en segunda ronda del torneo tras enfrentarse a North Carolina Tar Heels.

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Pese a dar la impresión de ser un base eminentemente anotador, Dunn es undenominado true point guard. Excelente desde el bloqueo y continuación, su físico le ayuda a la hora de buscar doblar balones o llegar al aro con potencia. Indudablemente tiene un buen manejo, pero a la vez es un jugador muy poco egoísta, y no es raro verle siempre buscar la opción de un compañero mejor situado antes que buscar la canasta propia. Es cierto que su toma de decisiones no es la mejor, y probablemente tome más riesgos de los necesarios debido a su físico, pero es eso lo que le convierte a la vez en un arma versátil en el apartado ofensivo. Pero todo ello brilla aun más a la hora de jugar en campo abierto. donde su juego en transición es uno de los mejores entre todos los bases presentes en este Draft. A su vez, su nivel defensivo no ofrece ninguna duda de cara al profesionalismo. Tiene tamaño, tiene agilidad e instinto para cubrir la posición sin excesivos problemas, y su altura y envergadura son un seguro a la hora de puntear tiros, a la vez que su capacidad reboteadora es excelente para un base. Sus números en este apartado en Providence le sitúan como el base más reboteador de la nación.

Sus mayores problemas llegan en el lanzamiento exterior. Pese a no ser un jugador carente de talento en este aspecto, sus porcentajes le sitúan como una amenaza poco importante ,al mismo tiempo que su eficacia desde la línea de tiro libre debe mejorar de forma drástica para un jugador que fuerza tanto contacto al llegar a la pintura. Su edad, 22 años, es su gran lacra a la hora de apostar su desarrollo en este ámbito, pues a pesar de la mejoría año a año, los porcentajes deben aumentar en un baloncesto cada vez más orientado al lanzamiento exterior.