Marquese Chriss (Washington University)

<- Kris Dunn| Jamal Murray->

Chriss es sin duda otra de las grandes incógnita de este Draft. Aumentando su stock de forma ilimitada desde que arrancaron los workouts y el Draft Combine, el alero de la universidad de Washington es una bestia física con un talento enorme pero muy necesitado de desarrollo. Su gran temporada freshman le ha coronado como uno de los prospects más intrigantes de su generación, y es bien sabido el interés de las franquicias NBA por chicos con potencial y capacidad para ocupar varias posiciones y cubrir muchos roles.

Sus grande virtud es una altura y una envergadura que le sitúan ante la posibilidad de ocupar el puesto de 3 o 4 abierto que tan valorado está en el baloncesto actual. Pese a no ser un tirador de élite, Chriss se ha mostrado como una amenaza a la hora de abrirse tras bloqueo, generar espacio y lanzar de media e incluso larga distancia, a la vez que ha mostrado una capacidad innata para dominar el baloncesto por encima del aro. Su potencia, unido a sus movimientos al poste y salto han sido una de las delicias de los aficionados Huskies durante todo el año. La velocidad de juego de Washington ha sido el sistema idóneo para Chriss, que se ha mostrado como una amenaza tremenda a la hora de correr la pista y acompañar a sus rivales. Casi la mitad de los tiros realizados este año han sido mates o bandejas, demostrando de forma clara la efectividad del jugador para terminar las jugadas cerca de canasta.

chriss

En el apartado defensivo, su cuerpo le coloca como un futuro gran defensor, pero sus pobres números en rebotes defensivos (no así en ofensivos, donde se ha mostrado como una gran opción a la hora de lograr segundas oportunidades) y su poca inteligencia en este apartado le han colocado con un grave problema a la hora de gestionar faltas personales. Es cierto que en el uno contra uno ofrece pocas dudas debido a su portentoso físico, pero necesita caer en una franquicia que le enseñe la base de un sistema defensivo profesional.

Chriss es por tanto un diamante por pulir. Un jugador que a principio de temporada no contaba con un ranking muy elevado, pero que apoyado por un sistema que le favorece (y con el que encajaría en equipos con ofensivas basadas en ritmos altos) y un buen personal de desarrollo podría convertirse en una futura estrella en la liga. Hassan Whiteside encontró ese desarrollo (tardío eso sí) tras salir de college siendo una bestia física sin muchos más argumentos, por lo que Chriss podría seguir el mismo camino y convertirse en un stretch 4 sobre el que tantos equipos se basan en la actualidad.