Buddy Hield (Oklahoma University)

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Buddy Hield es probablemente el nombre del año en el baloncesto universitario. Su caso es similiar al de Kris Dunn. Estrella universitaria en sus tres años anteriores en NCAA, Hield decidió posponer su salto a la NBA en busca de dar ese paso definitivo en su última temporada comandando a los Sooners. Y vaya si lo logró. El alero nacido en Bahamas ha sido el mejor jugador con diferencia de la temporada. Anotador compulsivo y líder espiritual en el vestuario y fuera de él, Hield ha sido una fuerza imparable como no se había visto hace años en el baloncesto colegial. 25 puntos por encuentro y casi 6 rebotes son las estadísticas que le han otorgado todos y cada uno de los premios individuales de esta campaña en el baloncesto colegial, además de aumentar su stock de cara al próximo Draft, donde la mayoría de la webs especializadas le sitúan con total seguridad dentro de un TOP 10 que el año pasado ni soñaba con obtener.

HIELD

Es cierto que Hield deja muchas dudas de cara al profesionalismo por su edad, por su presumible unidimensionalidad como tirador y por su poco rango de evolución, pero al igual que sucedió con Fredette tras su salida de BYU, una temporada así no se puede dejar pasar por cualquier equipo especializado de scouts profesionales. Su flojo manejo de balón y su capacidad para crearse tiros propios a nivel NBA son su gran incógnita, pero su excelencia en el tiro (85 de 100 triples convertidos en el workout celebrado con los Celtics hace unos días) le convierte en un escolta interesante en el catch&shoot y en esquemas faltos de exteriores especializados, lo que hace que equipos como Minnesota o Boston podrían encontrar en él una pieza más que interesante a un nivel de riesgo bastante bajo merced a sus ya 22 años de edad.

Además, su capacidad para asumir tiros importantes, y su clara progresión a la hora de mejorar su selección de tiro son argumentos suficientes para complementar un grupo joven que necesite lanzamiento exterior y una amenaza anotadora desde el perímetro. Sus dudas en defensa son difíciles de conocer de antemano, pues a pesar de no poseer un físico soberbio, sí debería de ser suficiente para convertirse en un buen defensor una contra uno, especialmente después de conocer sus medidas en el combine, similares a las que obtuvo un jugador como Dwayne Wade.

Pero un motivo por el que Hield es un prospect interesantísimo dentro de una camada llena de talento joven es su capacidad de trabajo y sacrificio. Inagotable en sus esfuerzos por mejorar y con una actitud inmejorable a la hora de entrenar, su habilidad para amoldarse a las necesidades del grupo le otorgan un plus interesantísimo de cara a su desarrollo dentro de profesionales. Sin duda alguna un jugador ya hecho, cuyas virtudes y defectos necesitan ser colocadas sobre una balanza para grupos con potenciales estrellas en el roster que necesiten el apoyo de un «veterano» que haga grupo y aporte lanzamiento exterior a falta de superar sus dudas sobre su potencial para ser un anotador total.