Un varapalo importante. España perdió su primer partido de los Juegos Olímpicos ante la Croacia de Bogdanovic. Ahora nos quedamos con poco margen de error.

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Petrovic ideó un plan para frenar a Pau Gasol. Bogdanovic flotó a Ricky Rubio, que comenzó con un 0 de 2 en triples, y el pívot de Sant Boi estaba embotellado en la pintura sin posibilidad de recibir dentro. Había que buscar una solución a la estrategia defensiva de Croacia.

Y éste se encontró rápidamente. Tras el 0-4 inicial, Mirotic y Gasol, con 5 puntos consecutivos, lideraron un parcial de 13-0 que obligó al seleccionador croata a detener el partido. Abrir la pista para encontrar el tiro exterior surgía efecto, con Pau superando a Bilan en el juego de fuera-adentro.

Se sentían cómodos los españoles en pista, activos en defensa con Ricky y Rudy en las ayudas, y eficiente en ataque con la pareja interior, tan temible desde cualquier posición.

Al final del primer cuarto, 21-13.

Reaccionó Croacia en el segundo cuarto, coincidiendo con la entrada de la segunda unidad del equipo español (sin Abrines y Calderón, inéditos en la primera mitad). Pese a no tener un base puro (Ukic), Bogdanovic asumió los galones. E impartió un clínic de cómo atacar el 1×1 más parada en un tiempo y tiro. Pero cuando salió a pista nuevamente Gasol, España volvió a tomar las riendas.

Hezonja cerró la primera mitad con un triple sobre la bocina que reducía diferencias (38-32).

La misma dinámica positiva siguió tras el paso por vestuarios, con Gasol dominando y Llull anotando un triple-mandarina marca de la casa. La brecha se hacía mayor (46-39, min 24).

Pero el marcador se quedó estancado unos minutos, tres concretamente, en los que la selección abusó en exceso del triple y fue incapaz de romper el partido ante el bloqueo de Croacia en ataque.

Y claro, cuando perdonas tanto, el rival acaba creciéndose. Ukic, intermitente hasta entonces, apareció con cinco puntos seguidos para acercar nuevamente a los suyos (50-43, min 29).

Cuando la pájara hizo acto de presencia, Mirotic, desde la esquina, anotó un triple que mantuvo una mini brecha justo antes del último periodo (54-47).

Lo que parecía controlado -por sensaciones, ritmo y marcador-, fue cogiendo un aroma peligroso con el que no debería lidiarse jamás. No fue especulación, simplemente bloqueo. Pero Croacia se colocó a un punto tras un triple de Ukic (56-55, min 34).

Y Scariolo apostó nuevamente por el quinteto titular -Pau, Mirotic, Llull y Rudy (con el Chacho por Ricky, sentado por faltas). Pero la «empanada» siguió, y los croatas se pusieron por delante por primera vez desde la primera canasta del partido.

Empezaba un nuevo partido. Cinco minutos a todo o nada.

Y Bogdanovic decidió demostrar porque es ya la estrella de los Nets. Pistolero infalible, parecía imparable pese a ejecutar con un brazo (de Rudy o Llull) en la cara. Y en el otro lado seguía Pau contra el mundo en una nueva obra bíblica.

Aunque siempre tienen que aparecer héroes menos habituales. O los gladiadores que siempre irrumpen cuando se les necesitan. Fue el caso de Felipe Reyes, que le dio ventaja a España nuevamente (67-64, min 37).

Pero los últimos minutos iban a ser un despropósito. Nefastos en el tiro, permisivos en defensa y a remolque. Saric y Babic le dieron la vuelta al marcador y el último tiro de Gasol, un gancho, fue taponado por el nuevo alero de los Sixers.

Tocará remar fuerte el martes ante Brasil.

Foto: FEB