No se asusten. No es ningún título de telenovela latina con culebrones. Es el resumen más adecuado que a estas horas de la noche -suerte que llevo bien el desfase olímpico-  he podido ingeniar para el titular.

España ha perdido contra Croacia el primer partido de los Juegos. Oh, sorpresa, pensarán algunos. (Los que ya vaticinan esa final contra Estados Unidos). Una realidad para los que les vimos dejar fuera de los JJOO a Italia.

En cualquier caso, perder el primer encuentro de un campeonato no es lo mejor. Pero tampoco es el fin del mundo y te permite reaccionar. De hecho, en el pasado Eurobasket, caímos 70-80 ante Serbia. ¡Era el apocalipsis!

Para facilitar la lectura, haré unos cuántos apuntes de la derrota… y una dosis de tranquilidad para los alarmistas:

  • Sin querer hablar de biscottos, la realidad es que hay que intentar evitar a Estados Unidos hasta la final. Porque al resto se les puede ganar. ¿O acaso no hemos visto todos cómo hemos perdido tan sólo de 2 ante una gran Croacia y con una horrible segunda parte nuestra? Así que mejor terceros que segundos.
  • El tiro exterior debe aparecer: uno coge las estadísticas y ve que Mirotic ha metido 4 triples, Gasol 3 y Reyes 1. Es decir, 8 triples provienen de jugadores interiores. 8… ¡de los 11 de España! Porque Chacho anotó 2 y Llull 1. Ni Rudy, ni Ricky ni Navarro, ni Claver. Esa no debería ser la tónica.
  • Calderón y Abrines… El caso del base extremeño fue duro. Ver que Ricky cargado de faltas se iba al banquillo y que el Chacho no se encontraba fino eran motivos suficientes para esperar una oportunidad. Pero Scariolo no lo creyó conveniente. Ni se inmutó con el triple de Mirotic que dio vida a España a pocos segundos del final. Igual con Abrines, que observó atónito cómo Navarro jugó (11 minutos) para generar 0. O como Rudy no estuvo fino de cara al aro. ¿De verdad deben ser simplemente dos jugadores que completen la lista de los 12 o pueden aportar algo más en el grupo?
  • El rebote: 30 de España… y 41 de Croacia. En la segunda parte permitimos demasiado a Saric y Planinic (6 entre ambos), que cargaron y permitieron segundas oportunidades que, a la postre, resultaron definitivas.
  • Las dos caras: la primera mitad de la selección fue de notable alto. En ritmo, y sobre todo en defensa. Ayudas, cambios prácticamente por contacto y muy buena lectura de las líneas de pase. (Croacia terminó con 14 pérdidas, 9 de ellas en el primer tiempo). Pero el segundo tiempo sacó a relucir la versión más espesa de los de Scariolo, apáticos, abusando del tiro exterior y sin alternativas cuando Gasol y Mirotic fueron defendidos a la perfección. Ausencia de regularidad.
  • Pau no lo es todo: el nivel de Gasol en FIBA es incuestionable. Nadie lo para. Sólo el cansancio. Pero no es un robot, y falla, y se nubla, y recibe una defensa de prácticamente 5×1. Y ahí se requieren alternativas para seguir sumando. Cuando él está en la zona nadie debe interferir en su línea de influencia. Porque cualquier ayuda extra que se le sume le perjudicará. Y el tute físico le fundirá.
  • Los Sergios del Madrid: individualizar, tanto en las victorias como en las derrotas, es un tanto osado. Pero no es nada descabellado afirmar que los últimos minutos del Chacho y Llull no han sido beneficiosos para España. Por toma de decisiones (dos pérdidas) y por los tiros que no les han entrado. Por eso pedimos (al unísono mismamente) que aparezcan sus versiones “blancas”.
  • La segunda unidad, ¿quién lidera? Que Navarro ya no es aquel líder de los pasados JJOO es un hecho. Que Willy aún está blando, también. Claver necesita un interior que corrija su defensa agresiva (la intensidad acaba siendo contraproduciente por dejar espacios dentro), y Reyes suma siempre, pero no puede ser el que tire del carro. Hay que encontrar esa figura.