Tanto Lituania como Brasil han completado un torneo olímpico muy por debajo de sus expectativas. Los bálticos se fueron por la puerta de atrás siendo humillados por Australia en cuartos, mientras que los anfitriones no pasaron de la fase de grupos. Estos resultados ya han acarreado consecuencias en los banquillos: las federaciones de ambos países han decidido cesar tanto a Kazlauskas como a Magnano.

El lituano confesó la decisión cuando la expedición olímpica aterrizó en Vílnius. «Mi contrato ha finalizado, y no hay nada que pensar. No era un secreto que este era mi último año«. No obstante, Kazlauskas no ocultó su «felicidad» acerca de lo que ha conseguido con la Selección. «El momento llega cuando todo debe acabar«, concluyó el técnico.

La trayectoria de Kazlauskas en la Selección nacional ha traído varias alegrías al baloncesto lituano. En las 2 etapas en las que ha ejercido este cargo -entre 1997 y 2001 y entre 2012 y 2016-, se ha colgado la medalla de bronce en los JJOO de Sídney y ha cosechado 2 platas en los 2 últimos Eurobasket.

Por su parte, el argentino Rubén Magnano también será relevado como head coach del combinado brasileño. Si bien es cierto que los anfitriones han sido los que han protagonizado los partidos más ajustados, la derrota contra Argentina en la prórroga supuso un varapalo para las opciones de los cariocas para acceder a la segunda fase. Además, la Confederación Brasileña también ha decidido no renovar el contrato al seleccionador femenino, Vanderlei Mazzuchini. El organismo se explica en un comunicado:

«Son dos excelentes profesionales, medallistas olímpicos y que dieron su contribución a los equipos nacionales. Por eso, la Confederación les agradece el profesionalismo y la dedicación«.

Magnano, que llevaba ocupando el cargo de primer entrenador desde el año 2010, fue oro en el FIBA Américas 2011 y en los Juegos Panamericanos de 2015. Con Argentina, fue plata en la Copa del Mundo 2002 y oro en los JJOO de Sídney 2004.