Siempre es un placer poder entablar una conversación de baloncesto con gente que sabe. Porque aprendes escuchando. Y también porque conoces la opinión desde dentro de los hechos que habitualmente hablamos sin tener ni pajolera idea.

En Fullbasket hemos charlado con Jaume Ponsarnau, la mano derecha de Sergio Scariolo en los Juegos Olímpicos y que este curso será el segundo de Pedro Martínez en Valencia.

Es cierto que España siempre empieza dubitativa los campeonatos… Después de los dos primeros partidos, ¿había más dudas que otros años?

De lo que había vivido hasta ahora, el problema es que este año defendíamos bien desde el principio. Es decir, el equipo estaba metido mentalmente desde el primer partido. Nos hacía dudar el hecho de que con esa defensa no ganáramos, aunque habíamos perdido por la mínima. Necesitábamos encontrar más ritmo en ataque y recuperar la confianza en el tiro.

¿Hubo alguna reunión de grupo para superar la situación?

Scariolo actuó, evidentemente, intentando levantar la moral de los jugadores. Y el propio grupo lo hizo internamente. Y funcionó, porque la respuesta del grupo se vio reflejada en la pista.

¿Habías visto alguna diferencia -no sólo por el resultado, sino por sensaciones- tan grande entre dos selecciones de buen nivel en un partido oficial (por el España-Lituania)?

Hay dos factores muy importantes: el primero, que habíamos perdido los dos partidos de preparación contra ellos y necesitábamos ganar; y el segundo, que ellos siempre tenían en mente que podían perder y no pasaba nada. Y eso, en el deporte profesional, cuando te dejas ir, es difícil volverte a conectar. Pasa como en tenis, te olvidas de un set y luego en el siguiente es complicado reengancharte.

Uno de los debates que se generó en la prensa… ¿El rol de Calderón estaba preestablecido antes del campeonato?

Él sabía que tenía dos bases por delante de él. Era difícil, en términos de gestión, hacer jugar a un tercer base. Ha demostrado tener un sentido de equipo magnífico. Sabe mucho de baloncesto y ha ayudado mucho dentro del grupo. Lo que sí hay que decir es que estaba preparado físicamente por si le hubiéramos necesitado en pista.

¿Se tuvo que recuperar la confianza de Ricky Rubio?

Ese trabajo lo hizo él mismo. Tuvo defensas que le estimulaban a tirar, y le costó. Pero él afrontó el torneo, desde el tercer partido, con mucha valentía y personalidad. Un súper clase, que es lo que es.

¿Tenéis la sensación de que se pudo ganar a Estados Unidos?

Hay unos parámetros muy claros: para ganar a los americanos hay que meter muchos puntos, porque sabes que te los van a meter. Pero este año nuestra defensa ha sido tan óptima que eso no ocurrió, el problema fue que nosotros no estuvimos del todo acertados. Sólo fueron 6 puntos, pero nos faltó confianza, clarividencia, ser más determinantes en alguna jugada… Lo tuvimos ahí.

¿Tenemos a los chicos de oro para rato?

Cuando empezó la concentración pensaba que era evidente que se trataba de un fin de ciclo. Parecía que tocase eso. Pero a medida que ha ido pasando el campeonato han dejado claro que no están mal físicamente. Veremos qué pasa, serán ellos los que decidan su futuro.

En la preselección ya estuvieron Vives, Diop, Abalde… ¿Cuáles son los nombres que están en esa lista para dar el salto como nueva generación?

Los que ahora mismo ya son importantes, como Rudy, Llull, Chacho… aún tienen un largo recorrido en la selección. Willy ya está demostrando potencial, Abrines llamando a la puerta, Pau Ribas también forma parte del grupo, Abalde… creo que el futuro está garantizado, aunque no significa que con resultados tan sublimes.

El debate entorno a Mirotic o Ibaka… ¿Qué parámetros se usan para seleccionar a Nikola en este caso antes que a Serge?

Primero miramos que puedan venir. Serge cambiaba de franquicia, por lo que tenía la cabeza en otro sitio. El tiempo ha ido acercándoles cada vez más en su estilo, porque Ibaka se aleja más del aro para lanzar desde fuera. Quizás en defensa es más intimidador, pero Niko ha hecho un campeonato en ese sentido más que notable.

A nivel personal… esta temporada nuevo reto profesional. Segundo de Pedro Martínez. Proyecto para seguir apretando las tuercas a Madrid y Barça.

Llego a un club que es muy ambicioso, que cada vez quiere ser mejor, sin perder los valores, los de la cultura del esfuerzo. Pedro siempre sale a ganar cada partido. Hay que mantener muchas de las cosas que ya se hicieron la pasada temporada y pulir detalles para seguir creciendo.

¿Cómo ve la liga de 17?

Es un problema para cuadrar los descansos. Es caprichoso, porque te puede favorecer o perjudicar. Pero es lo que hay. Tenemos que intentar que ese descanso sea aprovechable y el equipo mejore, adaptándote al calendario y que físicamente no se note.

 

Gracias y suerte este año, Jaume.