Madrid y Barcelona dieron un auténtico espectáculo ofensivo en el clásico por excelencia del baloncesto español. En un duelo marcado por la igualdad, las flojas defensas y la intensidad digna del duelo que se merece, Tyrese Rice se desató con 30 puntos y 15 en el último periodo que dejaron en nada el sensacional choque de Llull y Rudy Fernández (27 y 15 respectivamente).

Un duelo entre Real Madrid y Barcelona nunca deja a nadie indiferente, y si además ocurre en competición oficial menos. El choque entre los dos titanes del baloncesto español arrancó por todo lo alto, con un primer cuarto de los que hacen vibrar al espectador en sus asientos y con baloncesto que parecía de todo, menos pretemporada. Y es que el Madrid apenas lleva una semana de competición con toda la plantilla, mientras que el Barça tampoco ha podido disfrutar mucho de su nuevo roster.

El arsenal ofensivo del Real Madrid se puso a punto con un Sergio Llull que parecía de todo menos tocado (condición con la que llegaba al choque). 2 triples y un 2+1 colocaba al menorquín como claro líder blanco tras los cinco primeros minutos del encuentro.

Por el lado blaugrana, el flamante fichaje Tyrese Rice tomó los mandos del barco, canalizando por completo el juego ofensivo y anotando 11 de los 26 puntos del Barcelona en el primer cuarto.

La ausencia de defensas y las pocas faltas cometidas siguieron permitiendo a ambos ataques explotar sus máximas virtudes, siendo Navarro primero con un triple tras finta y posteriormente Felipe con juego al poste, los encargados de llevar el choque al 22-23 (min 9). Tomic y Rudy secundaron a los dos bases estrellas de ambos conjuntos, llevando el primer cuarto a un empate a 26 gracias a los 5 y 6 puntos anotados respectivamente.

El segundo periodo supuso la bajada del ritmo del encuentro siempre que Llull lo permitió. El Madrid cargó mas el rebote ofensivo con la entrada de Othello Hunter al choque, en contrapartida a los buenos minutos ofrecidos por Dorsey en ambos lados de la cancha, con dos tiros libres anotados incluidos (29-30 min 13). La entrada de las segundas unidades en cancha dejó a un Barça más vulnerable ante la falta de Rice y posterior incapacidad de generar ocasiones de ataque salvo balones al poste. Doellman primero (5 puntos consecutivos) y Ribas después llevaron la batuta junto al croata Tomic, continuando con la igualdad en el marcador mediado el segundo cuarto (35-35 min 15.)

La entrada de Rice de nuevo a pista volvió a dar los mejores minutos culés, pero el tercer triple de Llull y la estela de Rudy volvieron a lanzar al Madrid ante la floja defensa perimetral del Barça, perdida entre bloqueos, extremadamente lenta en las transiciones y vulnerable en el rebote defensivo.

Todo eso motivó el parcial de 10-3 que ponía a los de Laso 9 arriba (48-39 min 17), la máxima diferencia en el partido. En ese momento llegó la ovación de la noche con la entrada del Chapu a pista, coincidiendo con la remontada de los pupilos de Bartzokas con Tomic y Rice de protagonistas en ambos lados, dejando el choque al descanso en el 48-47 (min 20).

La vuelta de los vestuarios arrancó como el inicio del choque, con un Rudy Fernandez en racha, y porqué no decirlo, en un estado físico que no se le veía desde hace tiempo,acompañando a Sergio Llull de comandante. Dos triples para arrancar el cuarto de ambos jugadores puso a los blancos 8 arriba (59-51 min 23), pero la reacción del Barça no se hizo esperar. Primero Oleson y Perperoglou se encargaron de reducir la diferencia, y posteriormente el recital de Claver solo se vio detenido con el susto de la salida de Rice rumbo a vestuarios.

El alero español dinamitó el final del tercer periodo con 9 puntos prácticamente consecutivos y dos triples que dejaron descompuesto a un Madrid perdido en las ayudas, pero los blancos, con canasta de Hunter sobre la bocina, pusieron el 70-73 (min 30) que dejaba todo abierto para el final al igual que lo visto en la primera semifinal.

El último periodo arrancó con dos ideas muy claras, el Barcelona jugando a través del pick&roll y el Madrid atacando el rebote ofensivo. Laso cuenta con dos monstruos en esta categoría como Hunter y Reyes, y su presencia conjunta transforman de un segundo a otro a los blancos en rivales difíciles de superar en la zona defensiva. Alternancia en el marcador (hasta 13 en ese momento) dejaban a los blaugrana llevando el tempo casi a placer, con Rice desatado (15 puntos en el 4Q) y el Madrid incapaz de pararle. Hasta 11 puntos del ex de Khimki dejaban el marcador en un 86-91 (min 37), que sería respondido al momento con la canasta de Anthony Randolph, bastante gris durante toda la jornada.

Laso gritaba desde la banda a los suyos, y el ambiente comenzaba a caldearse como antesala a un minuto de la conclusión. Un triple de Llull acercaba a los blancos a dos (91-93 min 39), pero sería posteriormente Doellman el encargado de callar las bocas madridistas en el Buesa tras un tiro de media distancia. Con medio minuto por jugarse Laso diseño la jugada y Ayón la ejecutó, de 10. 93-95 y era el turno de Bartzokas. Cual partida de ajedrez, de nuevo el balón fue para el hombre de la noche. Tyrese Rice recibió y lo vio. Doellman esperaba en la zona el pase del mágico base norteamericano, que le encontró para sentenciar un encuentro que finalizó con el definitivo 93-99.

Foto: ACB.com