Vitoria ha alzado a Herbalife Gran Canaria como el triunfador indiscutible de esta pretemporada. El colofón a los seis triunfos con los que llegaba el conjunto de Luis Casimiro, ha tenido su broche final con la consecución del primer título nacional en la historia de la entidad. Una final de Eurocup perdida en 2014 y otra la pasada temporada en una Copa del Rey en Coruña para enmarcar del conjuntio amarillo parecían demasiado castigo para un equipo que se ha rehecho a sí mismo en los últimos años.

El banquillo canario, el gran artífice

Temporada a temporada, año a año, la grada del Gran Canaria ha visto como la llegada de pilares fundamentales y la permanencia de los mismos consolidaba un proyecto que alcanzó el status de importancia que se merecía con Aíto en el banquillo. La victoria de Canarias en el Buesa Arena si algún punto agridulce nos deja es que una de las leyendas de los banquillos no haya sido parte viva del éxito, pero en eso cabe duda de que el triunfo le sabrá a Reneses como propio, no en vano la base del equipo que hoy superado con holgura al coloso Barcelona fue construida por él.

Y si hablamos de un maestro, tenermos que hacerlo del otro. Si Gran Canaria ha dominado y porqué no decirlo, bailado al Barcelona por instantes, es por el recital táctico que un técnico castellano-manchego le ha dado a su homónimo griego. Casimiro explotó hasta el límite las debilidades que el conjunto azulgrana expuso en su semifinal ante el Real Madrid: las lentas transiciones defensivas, la debilidad en la lectura del pick&roll, y la incapacidad de Tomic para poder seguir a su par en los cambios. Fue el juego interior blanco el que dejó a la luz el flojo estado de forma del croata, que volvió a dejar a Planinic convertirse en el amo y señor de la pintura. Gran Canaria insistió y Casimiro ganó. Pero no solo en los sistemas ofensivos dejó su imprenta el técnico del Granca. Las ayudas defensivas y la excelente lectura en los tiempos muertos terminó por desquiciar a un Barcelona que cuando parecía que podía volver a meterse en el encuentro (primeros minutos del último cuarto) se encontraba con una nueva charla de Casimiro que reajustaba de nuevo la defens, ayer local.

Un héroe llamado Kuric

Kuric

Si una historia ha conmovido al baloncesto internacional en el último año y medio esa es la situación límite que ha vivido Kyle Kuric. El tumor cerebral del que tuvo que ser operado por partida doble auguraba un futuro arriesgado para el escolta formado en la universidad de Louisville, que se convirtió al instante en objeto de mensajes de medios, jugadores y todo el mundo del baloncesto. Sin embargo, y tras varias semanas en el hospital, el 13 de noviembre recibió el ansiado alta. Era como volver a vivir, pero el camino para reencontrarse con el balón naranja iba a ser lento y costoso.

Es en esos momentos de dificultad donde se distingue a los héroes de la gente común. Tras meses de recuperación, desarrollo físico y una mentalidad especial, el 3 de marzo de 2016 se produjo la noticia esperada, su vuelta a los entrenamientos. Y tan solo un mes después, uno de los mejores cañoneros de la Liga Endesa confirmaba su presencia en la pista ante todo un Valencia Basket. Desde ese momento solo cinco meses han bastado para volver a ver su mejor versión, la que te da un señor trofeo de MVP en un torneo del caché de la Supercopa.

Kuric se ha mostrado como el arma favorita de Casimiro desde el banquillo. Ante Baskonia, su salida de los bloqueos supuso la diferencia en un encuentro igualadísimo decidido en los últimos instantes, y en la finalísima ante el Barcelona su salida es parte clave a la hora de aguantar el tirón que el conjunto amarillo logra en el final del primer cuarto.

Su alegría en la rueda de prensa ponía el punto y final a una actuación sobresaliente. Agradeciendo a su familia, amigos y fans por el apoyo incondicional, Kyle ahora solo quiere disfrutar haciendo lo que mejor sabe hacer, anotar desde la larga distancia. Y eso lo necesita, y mucho, Herbalife Gran Canaria.

La pintura, zona amarilla

Randolph, Ayón, Tomic, Doellman… Muchos eran los nombres interiores que cosechaban los elogios en las distintas previas, pero a la hora de la verdad ha sido la batería de Herbalife Gran Canaria la que ha marcado la diferencia en Vitoria. La arriesgada apuesta de Casimiro por un juego interior que carga el rebote ofensivo ha sido a la postre una de las grandes claves del torneo. Hasta 22 capturas decantaron la balanza en el partido frente a Baskonia con presencia sobresaliente de la duplaPlaninic -Báez, y de nuevo la presencia en la zona del pivot croata desmembró sin tapujos a toda la pintura culé durante 38 de los 40 minutos del encuentro.

No es de extrañar, pues la llegada del ex de Baskonia estaba llamada a completar un juego interior muy equilibrado y sin apenas fisuras una vez Aguilar vuelva a las canchas con el arranque de la Liga.

Un campeón diferente

Desde 2010 no se veía un campeón nacional diferente a Real Madrid o Barcelona. A pesar de los intentos de equipos como Baskonia o el propio Gran Canaria por arrebatar el trono a los dos grandes dominadores del baloncesto español, no ha sido hasta pasados seis años cuando el conjunto de la isla ha podido romper la monotonía y dar un aire nuevo a una Liga que sopla aire fresco por los cuatro costados.

Es por tanto un día histórico. Un 24 de septiembre que entrará en las hemerotecas del deporte canario y que significa a la vez a algo más. Gran Canaria ha sido el mejor conjunto del torneo,y con ello el baloncesto vuelve a respirar.

Felicidades campeones.