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La batalla a cara o cruz entre una floja Kentucky y un gran bloque como Texas A&M avivó una Southeastern Conference (SEC) que la pasada temporada volvió a ser competitiva como hace años no sucedía. Junto a los dos grandes nombres de la conferencia, la presencia de jugadores como Ben Simmons en una LSU decepcionante o el sensacional papel de South Carolina animaron una temporada en la que Kentucky partía como claro y único aspirante a revalidar una SEC que es de dominio Wildcat desde la llegada de Calipari a los banquillos de la universidad de Lexington.

Ahora, con gran parte del núcleo Aggie fuera del equipo tras el gran papel del año pasado, la historia se repite y Kentucky apunta a dominar la conferencia tras la llegada de la segunda mejor promoción del país. con nombres de la talla de Fox, Malik Monk o Bam Adebayo. Equipos como los propios Aggies, una Florida más cohesionada o Vanderbilt, una de las decepciones del pasado año, buscarán de nuevo dar salsa a un plato que parece más que principal. Mientras tanto, el papel de nuestro español Sebas Saiz, absoluto líder en Ole Miss, será otra de las claves de esta SEC, mientras que veremos si quizá la última oportunidad de Johnny Jones en LSU o la necesaria revolución de equipos como Alabama o Mississipi State animan un calendario que cuenta con varios partidos que ningún aficionado, experto o novato, debería perderse.

FB Ranking

1- Kentucky
2- Texas A&M
3- Georgia
4- Florida
5- Vanderbilt
6- Arkansas
7- Ole Miss
8- South Carolina
9- LSU
10- Alabama
11- Tenneesse
12- Auburn
13- Mississipi St
14- Missouri

El candidato

 Kentucky Wildcats

Un año más John Calipari lleva a cabo lo que mejor sabe hacer, reclutar. El técnico universitario con mayor cartel en este ámbito ha tenido que reinventarse a sí mismo al no llevarse a los grandes nombres de esta generación como Jackson, Smith, Tatum o Giles, pero su capacidad para atraer talentos no se queda atrás con el aterrizaje de piezas llamadas a ser importantísimos este año como sus dos hombres de backcourt, De’Aaron Fox y Malik Monk. Ambos aterrizan en Lexington para suplir las importantísimas bajas de Murray y Ullis, ahora en la NBA, y junto a “Bam” Adebayo, uno de los interiores más físicos de la liga el próximo año, volverán a ser los grandes candidatos al título junto a los Blue Devils de Coach K, que año a año consigue reclutar a las mejores generaciones por encima de su homónimo en Lexington.

Los Wildcats serán sin duda alguna uno de los equipos más físicos de toda la nación. Esa mezcla de potencial ofensivo con Fox y Adebayo como referencias dentro-fuera, se une a uno de los escoltas más espectaculares de High School la pasada temporada, el anotador Monk. Junto a ellos, los Wildcats cuentan en sus filas con uno de los grandes candidatos a jugador del año. Isaiah Briscoe decidió contra todo pronóstico (y para muchos de manera acertada) liderar a Kentucky a un campeonato, y su madurez unido a sus condiciones físicas le convierten sin duda alguna en uno de los grandes atractivos de este año en la conferencia. Junto a él veremos como Derek Willis volverá a abrir la cancha desde el puesto de stretch 4, mientras que el rendimiento de Humphries tras su mal año la pasada temporada, unido a la llegada de otro prospect cinco estrellas con todo por desarrollar como Wenyen Gabriel, colocan a los Wildcats con uno de los equipos más potentes y talentosos del país. Si Calipari logra cohesionar el potencial defensivo de esta generación, Kentucky vuelve a ser aspirante a todo a nivel nacional.

Monk, Briscoe y Fox, un perímetro de ensueño.

Los aspirantes

 Texas A&M Aggies

Los Aggies fueron sin lugar a duda el gran dolor de cabeza la pasada temporada para Kentucky Wildcats. Su potencial defensivo fue clave la pasada temporada para ser uno de los equipos más incómodos de todo el panorama nacional, liderando este aspecto a la final de conferencia donde terminaron sucumbiendo ante Kentucky y posteriormente hasta el Sweet 16, donde cayeron derrotados ante la Oklahoma de Buddy Hield. Esta temporada las cosas serán bien distintas, pues Billy Kennedy tendrá que buscar soluciones a la marcha del nucleo que logró tantos éxitos la temporada. Daniel House y Jalen Jones abandonan la universidad cediendo el testigo a un Tyler Davis que es candidato a todo a nivel individual este año. Su dominio de la zona será clave en el sistema ofensivo de Kennedy, pero la duda estará en si Texas A&M seguirá siendo ese equipo construído desde atrás como la pasada temporada. A las salidas de Jones y House se unen también Caruso y Anthony Collins, transformando de manera inmediata a los Aggies en un equipo con muy poca experiencia, lo que podría ser un lastre de cara a competir en una de las grandes majors este año. Por si fuera poco, dos de sus tres recruits esta temporada has sido declarados inelegibles, por lo que la llegada del español Eric Vila, que luchará por minutos en su primera temporada en Texas, y Robert Williams son los principales refuerzos del equipo para apuntalar la rotación de Kennedy.

No en vano, Texas A&M tiene materia más que de sobra para buscar de nuevo la sorpresa en un año en el que a priori el nivel de la conferencia bajará. Davis tendrá que liderar de forma inmediata al equipo, y junto a la excelente camada sophomore del equipo (Hogg y Gilder), Kennedy parece que contará otro año más con un equipo capaz de mantenerse en la zona alta de la tabla.

 Georgia Bulldogs

Los Bulldogs pueden estar ante su temporada. Tras una buena competición la pasada campaña, la vuelta de dos de los mejores anotadores de la temporada, unido a la llegada de dos recruits de nivel más que interesante, les convierte en un equipo con un talento ofensivo soberbio en cada una de las posiciones de su quinteto. La dupla formada por J.J Frazier y Yante Maten tiene muy poco por demostrar tras el sensacional papel que adquirieron en los sistemas de Fox, y es la llegada de dos freshman ilusionantes como Tyree Crump y Jordan Harris los que convierten a Georgia en uno de los mejores perímetros de la conferencia. Si Maten es capaz de consolidar un juego interior en el que Ogbeide siga creciendo tras su buen año la temporada pasada, los Bulldogs no serán ya unos de los equipos más apetecibles de ver de la SEC, sino un candidato más que serio en la carrera por ser el líder de los aspirantes en la conferencia.

El único pero del equipo es la pérdida de dos jugadores importantes en la rotación para Fox como Gaines y Mann, pero Crump y la recuperación de hombres como Parker, lastrado por las lesiones los dos últimos años, mantienen a Georgia con capacidad de seguir empleando esa rotación de 7-8 jugadores que gusta al técnico de los Bulldogs.

Frazier y Maten serán una de las mejores parejas de la SEC.

 Florida Gators

El proyecto de Mike White en Florida está llamado a crecer tras una primera temporada de contacto en la que los Gators tuvieron muy poquito que hacer en una conferencia en la que el talento se imponía en varios equipos de la zona alta de la tabla. Con White ya consolidado en el proyecto, y debido al descenso de competitividad, lo más lógico será ver a los Gators de vuelta tras dos años de decepciones. Ese octavo puesto del año pasado está llamado a cambiar, y todo partirá de la llegada del transfer procedente de Charleston Canyon Barry. El guard llega para suplir la baja de Dorian Finney-Smith, máximo anotador del equipo el año pasado. El hijo del legendario Rick Barry ya ha probado de forma eficiente ser un anotador contrastado a estos niveles.

La continuidad de hombres como Allen o Egbunu consolidan un proyecto en el que White ha podido acoplar de manera más que cómoda las nuevas llegadas, y en el que por desgracia no han podido obtener ningún recruit destacable procedente de High School. Especial importancia tendrá de nuevo la batalla por el puesto de base, ya que ni Hill ni Chiozza la pasada temporada demostraron poder ser ese jugador que comande a un equipo con los denominados intangibles. Es por todo ello que los Gators son una de las grandes incógnitas del año en la SEC. La mejoría como grupo debería hacerles subir puestos con respecto al año pasado, pero la inconsistencia en puestos exteriores es uno de los grandes problemas para White este año.

Vanderbilt Commodores

Vandy fue sin ningún lugar a dudas la gran decepción de la pasada temporada, tanto en la SEC como a nivel nacional. A pesar de contar con un grupo consolidado liderado por uno de los mejores point guards del país, la realidad es que los Commodores entraron por los pelos en el torneo final y su participación se terminó en primera ronda sin ningún tipo de elogio final. Eso le costó el puesto a Kevin Stallings, por lo que la franquicia apostó por un Bryce Dew que buscará en su primera temporada en Nashville devolver al equipo a donde se merece. Las bajas de dos piezas claves en la conferencia como Baldwin y Jones son de una importancia mayúscula para cualquier equipo, pero a pesar de todo Vanderbilt sigue contando con un núcleo de talento con la vuelta de Fisher-Davis, Jeff Roberson y Luke Kornet. Ese trío debería mantener a los Commodores en la zona alta de la tabla, a la vez que el ex técnico de Valparaiso implanta sus sistemas en una nueva universidad tras lograr tres títulos de entrenador del año en la Horizon League.

Otro factor a tener en cuenta será el papel de Riley LaChance, que entra en su tercera temporada con la batuta de dar ese paso adelante tras dos temporadas en la que no ha podido aprovechar de la forma esperada su talento debido al excelente papel de Baldwin en la dirección.

La media tabla

 Arkansas Razorbacks

No sería nada extraño ver a Arkansas mejorar sus registros con respecto a la temporada pasada. Con todo su núcleo importante manteniéndose una temporada en el equipo, especialmente Kingsley y Hannahs, Mike Anderson ha centrado sus esfuerzos en incorporar piezas de rotación a una plantilla profunda. Nombres como Jaylen Barford o Daryl Macon llegan tras buenas temporadas en JuCos para aportar solidez a un equipo que tiene muy claro su esquema de juego y lo que Anderson quiere de cada uno de ellos. Ritmo alto de juego, anotación y lanzamiento de larga distancia volverán a ser las piezas sobre las que pivote un equipo que solo cuenta con la baja notable de Bell con respecto al año pasado.

Si los JuCos responden como se espera tras sus grandes temporadas el año pasado, Arkansas podría pelear por acceder a los puestos alto y quien sabe si incluso acceder al March Madness tras perderse la cita la campaña pasada.

Ole Miss Rebels

Los españoles aficionados a la NCAA estamos de enhorabuena. Nos es ya habitual ver jugadores nacionales en la liga universitaria americana, pero este año se ha dado un pasito más al ver como un jugador de nuestro país está llamado a ser el líder indiscutible de un equipo de la categoría de los Rebels. Sebas Saíz afronta su última temporada en el baloncesto universitario con el papel de ser el jugador más importante sobre la pista para Andy Kennedy. Su excepcional campaña el año pasado parece solo una sombra de lo que podrá lograr esta temporada con la salida de la principal referencia del equipo en temporadas pasadas, Stefan Moody. El go-to-guy de Kennedy deja el College Basketball en un equipo que vivía por y para él.

Es por ello que los Rebels lo dan todo ahora a Saiz y a los recién llegados. El transfer procedente de Miami, DeAndre Burnett está llamado a comandar el perímetro del equipo tras tener la difícil papeleta de compartir posiciones exteriores con dos jugadores como McLellan y Rodriguez el año pasado. Junto a Burnett se situará en el perímetro Cullen Neal, que aterriza en Mississipi tras tres temporadas más que sólidas en New Mexico. La salida de hombres como el propio Moody, Gielo o Anthony Perez dejan sin recursos a Ole Miss, pero si Saiz se consolida como esa figura de doble-doble y el perímetro aporta lo esperado, los Rebels podrá igualar su papel del año pasado y luchar por uno de los últimos puestos en el torneo o el acceso al NIT.

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Sebas Saiz será el líder de los Rebels esta temporada.

South Carolina Gamecocks

Uno que lo tendrá prácticamente imposible para igualar su papel de la temporada pasada es la South Carolina de Frank Martin. Tras realizar una de las mejores temporadas de su historia, la graduación de tres piezas claves como Chatkevicius, Kacinas (el dúo lituano) y especialmente Michael Carrera dejan muy tocada la estructura formada por el técnico de los Gamecocks la pasada temporada. Bien es cierto que la continuidad de Thornwell y Notice son importantes, pero parte de la temporada de SC estará en el papel de P.J Dozier, el gran nombre en aterrizar la pasada temporada en South Carolina, y que no terminó de hacer el año esperado tras ser considerado uno de los mejores bases de la nación y un recruit 5 estrellas.

Si su nivel vuelve a ser lo mostrado en su etapa de instituto, y la llegada de jugadores como Keita (la gran apuesta este año) funciona, South Carolina podría volver a hacer una sólida temporada. Pero las sensaciones son diametralmente opuestas a las del año pasado.

 LSU Tigers

La ausencia de Ben Simmons y la continuidad de Johhny Jones no parecen buenas noticias para un programa que decepcionó con mayúsculas el año pasado. A pesar de tener la mayor perla del College Basketball, el técnico de Louisiana State se mostró incapaz de cohesionar y adaptar un equipo que contaba además con jugadores de la talla de Antonio Blakeney, Tim Quarterman o Craig Victor avanzada la temporada. Nombres que unidos a una potencia como el australiano no deberían haber tenido problemas para sellar su pase al torneo final y plantar cara a una Kentucky que no estaba en su mejor nivel.

Con Quarterman y Simmons fuera del equipo, Jones está ante su última oportunidad en LSU. Visto lo del año pasado, la temporada que se avecina no augura muchas sorpresas, pero la continuidad de Blakeney es sin duda alguna la pieza sobre la que tienen que pivotar los Tigers si quieren luchar esta temporada. A pesar de no ser un base puro, el talentoso combo guard está ante su año estadístico, lo que promete abrirle puertas de cara a un futuro NBA. Junto a él, Victor, una de las piezas más solidas el año pasado, promete ser la otra amenaza. Más allá de eso, y con un recruiting seriamente dañado tras el papel del año pasado, Jones reza para que los Tigers no se hundan en la cola de la SEC y así conservar su puesto.

 Alabama Crimson Tide

Segundo año de Avery Johnson en Alabama y toca consolidar el proyecto. La baja de Retin Obasohan, el hombre para todo de Johnson, es sin duda alguna un palo durísimo para el ex-técnico NBA, pero la llegada de nombres como Corban Collins y la vuelta tras su lesión de un esperanzador Dazon Ingram dan un perímetro más que interesante para unos Crimson Tide que la temporada pasada hicieron un buen año a pesar de desinflarse en las últimas semanas de competición.

Shannon Hale está llamado a ser uno de los grandes nombres en la conferencia con Obasohan fuera, y la llegada de Braxton Key otorga a Alabama un quinteto equilibrado que se cierra con el potencial defensivo de Jimmie Taylor en la pintura. El no recruit de Terrance Ferguson ha sido el gran palo para Johnson, que podría haber subido muchísimos enteros con la estrella de instituto en sus filas. Pese a ello, todo hace ver que Alabama apuesta también por su programa de baloncesto, y a pesar de ir despacio, las cosas van haciéndose con mucha inteligencia en Tuscaloosa.

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Shannon Hale deberá dar un paso más para comandar a Alabama.

La cola

iTennessee Volunteers
No corren buenos tiempos para los Volunteers. El arranque de la era Rick Barnes en Tennessee se llevó un desastroso resultado la pasada campaña, y este año, aun con una cara totalmente renovada, el papel no parece diferente. La pérdida de Armani Moore, la pieza clave para Barnes el año pasado, unido al adiós de Punter, su máximo anotador, parecen de todo menos algo sólido para reconstruir un grupo que este año apuesta, y fuerte, por la nueva camada freshman. Hubbs III será el punto focal de Barnes en los sistemas de ataques
en su cuarto curso en Tennessee, mientras que el cuatro estrellas Detrick Mostella es el recruit más sonado de un Barnes del que se espera muchísima más actividad a la hora de empezar a hacer aterrizar a cuatro y cinco estrellas en el proyecto naranja en los próximos años.
 Auburn Tigers

En la universidad de Auburn el football sigue siendo el rey. Cinco victorias la pasada temporada es el bagaje de un equipo que apuesta por Pearl y por el futuro. Con todos los esfuerzos de la universidad en su reclutamiento en próximos años, la llegada de todo un cinco estrellas como el combo Mustapha Heron y otros dos cuatro estrellas son el mejor preámbulo posible. Un avance que es solo el principio de lo que se viene en 2017, con Austin Wiley, uno de los centers con más talento de todo HS y varios cuatro estrellas en la mezcla. A diferencia de lo sucedido con Barnes en Tennessee, los Tigers van poco a poco consolidando una recruiting class que sabe que tiene tirón a nivel nacional. Mientras tanto, los destellos de Heron serán el hilo conductor de un equipo que sigue poniendo las tablas sobre las que construir su ascenso.

Miss St Bulldogs

Malik Newman, Gavin Ware y Craig Sword parecen mucho hasta para Ben Howland. La graduación de los dos últimos era algo esperado para el técnico de los Bulldogs, pero la marcha de Newman duele más. La apuesta personal de Howland, gran valedor de su recruit, rumbo a Kansas deja el proyecto comenzado la pasada temporada por el ex técnico de UCLA con la necesidad de reinventarse de nuevo. Para ello, la apuesta por los freshman sigue siendo una tónica como hemos comentado en Auburn y Tennessee. La recruiting class de Howland es realmente buena a pesar de no poder haber puesto la puntilla con Isaac, pero la realidad es que nombres como Mario KeglerSchnider Herard son solo el principio de una clase muy profunda y equilibrada en todas las posiciones.

Los jóvenes serán comandados por Weatherspoon, que a pesar de llegar a la sombra de Newman, su sólido primer año, unido a ser referencia principal este año junto a la veteranía de nombres como Ready, dan materia a Howland con la que trabajar y desarrollar este año.

 Missouri Tigers

Siguen tiempos difíciles en Missouri a las órdenes de Kim Anderson. Tras lograr sólo tres victorias el pasado año en la conferencia, el pobre status de la universidad en cuanto a recruit y la ausencia de llegadas destacables dejan a Kevin Puryear como única alternativa para los Tigers. Wes Clark y Wright están fuera, y la incapacidad para conseguir siquiera cuatro estrellas dejan a los aficionados de Mizzou deseando que lleguen tiempos mejores a su programa de baloncesto.

Jugadores a seguir

550441e7-04ab-e311-bb1d-002655e6c126_original Malik Monk, E (Freshman), Kentucky Wildcats

hi-res-3b80b2575b3ee4bc2b38186db7341bda_crop_north De’Aaron Fox, B (Freshman), Kentucky Wildcats

4_4024228 Tyler Davis, C (Sophomore), Duke Blue Devils: 11.2pts-6-3reb-1.1tap

 J.J Frazier, B (Senior), Georgia Bulldogs: 16.9pts-4.6reb-4.4asist

i Yante Maten AP (Junior), Georgia Bulldogs: 16.5pts-11reb-1.8tap

2015%2f12%2f02%2ff5%2fbarrys-c96be Canyon Barry, G (Senior), Florida Gators: 19.7pts-3.4reb

33-moses-kingsley-mbb-2016-17-5444 Moses Kingsley, A-AP (Senior), Arkansas Razorbacks: 15.9pts-9.3reb-2.4tap

1418117488_extras_noticia_foton_7_0 Sebas Saiz, AP-P (Senior), Ole Miss Rebels: 11.7pts-8.7reb-1.1tap

pj-dozier61 P.J Dozier, B (Sophomore), South Carolina Gamecocks: 6.7pts-3reb-2.1asist

Alabama v Kentucky Shannon Hale, A-AP (Senior), Alabama Crimson Tide: 10.8pts-2.9reb

c3931564b2e07d85f5164fb9d03a9f16-original Dazon Ingram, B-E (Sophomore), Alabama Crimson Tide: 7.7pts-5.9reb-3.3asist

mustapha-heron-to-auburn Mustapha Heron, E (Freshman), Auburn Tigers

rileylachance_150_5_11 Riley LaChance, B (Junior), Vanderbilt Commodores: 6.9pts-2.4reb-2.5asist