Lo insaciable en un deportista no radica en las metas superadas, sino en el proceso para llegar a ellas. La dificultad que entraña alcanzar la élite es entendida por sólo unos privilegiados, que combinan el innato talento con las horas de sudor encerrados en un gimnasio o una pista. Porque el instinto para triunfar es indescifrable.

Hablar de DeMar DeRozan es hacerlo de la precocidad, la perseverancia, la voluntad de nunca olvidar los orígenes, la humildad de quién valora todo lo que consigue. Con ese estilo tan característico, medio agachado al botar, elegante al ejecutar un tiro, efectivo como el que más.

Tras una notable primera temporada como ‘freshman’ en la Universidad (19 puntos de media y 52,3% en tiros de campo, ayudando a los Trojans a ganar la Pac-10), DeRozan pensó largo y tendido sobre la posibilidad de volver a USC para un segundo año. Ser dirigido por Tim Floyd, el sustituto de Phil Jackson en los Bulls en 1998 (no tuvo demasiada suerte), era un privilegio para él. Pero tras consultar con buenas fuentes de la NBA, DeRozan se presentó al Draft sabiendo que no estaría por debajo del Top 15.

Si entraba en los 10 primeros del Draft podría ayudar a su madre, que sufre del Lupus, una enfermedad crónica del tejido conjuntivo que se caracteriza por la inflamación de los órganos afectados, como la piel, el hígado, el corazón, el cerebro, los pulmones, etc.

La decisión de ir a la NBA fue, en gran parte, por ella. Ganarse un buen contrato para ofrecerle los mejores recursos médicos a Diane, su madre. Lo logró, fue elegido número 9 del Draft del 2009 (el de Griffin, Curry, Harden o Ricky), y lo primero que hizo tras firmar su contrato de rookie fue comprar dos sillas de ruedas e instalar una bañera de hidromasaje en su casa para combatir la enfermedad de su madre.

Desde entonces, su madre sólo se ha perdido un partido de su hijo: el Game 4 de los Playoffs de 2015 vs los Wizards (tuvo que asistir a un funeral).

El verano que debía dar el salto a la mejor liga del mundo decidió marcharse a Los Ángeles para mejorar sus habilidades técnicas. Muchos le consideraban «simplemente físico». En su cabeza estaba la NBA, pero también el devolver a sus padres todo lo que le habían dado.

Su evolución desde su llegada a la liga es más que evidente. Ya es dos veces All-Star y es campeón del mundo (2014) y campeón olímpico (2016) con la selección de Estados Unidos. El líder, la referencia de los Toronto Raptors.

Nunca antes habían logrado los canadienses registros tan positivos en temporada regular, ni habían llegado tan lejos en Playoffs.

Llegó el verano de 2016. El de la agencia libre de Lebron, Durant, Rose y compañía. Y los rumores entorno a una posible marcha de DeRozan a los Lakers aumentaban a medida que no había noticias de una renovación. Pero a principios de julio los Raptors le renovaron por 139 millones y 5 temporadas. «¡Una locura!», espetaron algunos. Y quizás, viendo el panorama en la liga, lo era.

Pero sólo el tiempo pone a cada uno en su lugar.

En una frase de impacto se puede resumir lo que está haciendo el bueno de DeRozan en este inicio de temporada. Ha anotado más de 300 puntos en los primeros nueve partidos de la temporada. El último en lograrlo (y lo hizo cuatro veces en su carrera) fue Michael Jordan. En su día lo lograron mitos como Rick Barry, Kareem Abdul-Jabbar, World B. Free y Tiny Archibald. Palabras mayores.

El segundo de toda la NBA en la estadística del PER (31,56), sólo por detrás de Chris Paul (32,04). El liderazgo que este año tiene en la franquicia canadiense se refleja en la estadística del USG (Usage Rate, que mide el número de posesiones que un jugador se juega en 100 posesiones), donde ocupa la tercera posición de la liga con 35,7, sólo por detrás de Anthony Davis y Joel Embiid.

DeRozan lanza casi 5 veces más que la pasada temporada, jugando poco más de un minuto con respecto al pasado curso. Eso se traduce en una mayor productividad ofensiva. Promedia 10,5 puntos más este curso que el anterior, tal y como refleja la tabla de abajo. Todo eso con los mejores porcentajes de su carrera, por encima del 50%, algo que no lograba desde su año rookie. Aunque reparte menos asistencias (ligeramente), su defensa sigue siendo fundamental (104,4 de Deffensive Rating). Su PIE (Player Impact Estimation) es el más alto del equipo (19) y el 18º de toda la NBA, por detrás de súperestrellas como Harden, Westbrook, CP3 o Davis.

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Fuente: Basketball Reference

La relevancia de DeRozan en la conocida como «zona muerta o mid-range» es simplemente brutal. Algunos datos sobre su tiro:

  • Sólo ha metido 3 triples en lo que va de temporada. 
  • El 93% de sus tiros son de 2, de los cuales un 36,6% son desde el mid-range.
  • Interesante ver que un 76% de sus puntos de 2 son sin una asistencia previa de algunos de sus compañeros, es decir, que el 10 de los canadienses se fabrica él mismo sus tiros (análisis en GIF’s más abajo).
  • 34 de 58 en Pullup Jump Shots, rozando el 60%.
  • 66% en tiros a tabla (10 de 15) y 58,8% en fadeaway (10 de 17).
  • 56 de 110 (51%) desde mid-range.
  • 25 de 40 desde la «restricted area».
  • Para hacer una comparación y dar más mérito a lo que está haciendo: DeRozan apenas ha realizado 7 tiros desde más allá de 7 metros, mientras Curry ha lanzado 64 veces desde allí.

Expliquemos los datos estadísticos en el tiro con imágenes de varios partidos:

  1.  DeRozan es uno de los jugadores que mejor explota el clásico 2×2, ejecutando con mucha velocidad el lanzamiento tras salir del bloqueo. Como vemos en la defensa de Cousins, el punteo existe, pero su efectividad en esa zona y en ese tipo de tiro ya lo habéis visto anteriormente. Uno de los mejores recursos del escolta de los Raptors.

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2) Una de las acciones tácticas más interesantes, aunque más residual que la imagen 1, es la del bloqueo ciego sobre DeRozan, normalmente procedente del alero (en este caso Carroll), que deja completamente sólo a DeRozan. Como veis, parece que el bloqueo tenga la finalidad de que DeRozan vaya a recibir arriba, pero al contrario, hace un amago y se abre prácticamente a la esquina.

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3) El recurso técnico posiblemente más efectivo y delicioso de DeMar. Recibe en la línea de tres pero nunca amenaza con lanzar, siempre busca ir hacia canasta. En esta jugada vemos como atrae una primera ayuda de Afflalo desde el lado fuerte, que automáticamente retrasa su posición para defender a Carroll. DeRozan, aunque el reloj le acecha, tiene la paciencia para dar dos botes más y con un step-back se distancia lo suficiente de Rudy Gay para lanzar bastante cómodo. Fíjense en el último frame, Gay queda lejísimos de DeRozan. Esa ventaja que saca con ese saltito hacia atrás es brillante.

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4) Para que entendáis la ventaja que saca DeRozan del step-back, en este caso el defensor que sufre la velocidad técnica en el movimiento y el tiro es Kanter (en este caso un jugador que también sufre por la diferencia de altura) que vuelve a quedarse a casi dos metros de DeRozan. Indefendible.

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5) En esta acción nos queremos fijar en la agresividad de DeRozan para buscar el aro, una de las virtudes más explotadas en los primeros años de su carrera. REcibe en contraataque, con Carroll abierto a su izquierda completamente solo, pero decide atacar el espacio que deja la defensa de los Thunder en el medio, con Grant yendo siempre a remolque suyo, con una defensa lateral que termina con 2+1. Adams no va al 2×1 porque sino dejaría sólo a Poeltl.

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6) Esta imagen se parece a la 1, pero en ella vemos otra de sus facetas más interesantes. Al ver que Kanter le tapa muy bien para no tirar y Nogueira no ha llegado a la continuación todavía, decide retroceder, pero sin pensárselo hace un fadeaway al que Singler llega tarde. Y en ese movimiento está siendo letal este curso.

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7) La última imagen seleccionada para describir el juego de DeRozan nos lleva al poste, donde el escolta de los Raptors también acostumbra a ser atrevido cuando el rival es inferior físicamente. Remonta la línea de fondo, recibe una buena defensa y decide jugar al poste para acabar levantándose con un tiro muy «erguido».

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DeRozan sigue abrazando a su madre al final de cada partido. Sigue creciendo noche tras noche. A día de hoy, firme candidato para ser MVP. El triunfo de la humildad.

Fuentes para realizar el artículo: ESPN, The Score, SB Nation, NBA Stats y Basketball Reference.