La defensa en zona de Alemania, el rebote y el abuso en el tiro exterior en la segunda mitad -aunque a su vez dio alas- fueron los causantes de la derrota de España en los cuartos de final del Europeo U18. Ahora tocará luchar por el quinto puesto, que da acceso al Mundial U19.

Buen inicio

España necesitaba estar centrada en defensa, cortar el ritmo de los alemanes y atacar con inteligencia. Y el inicio del encuentro no pudo ser más satisfactorio para los de Luis Guil, secando por completo al segundo mejor ataque de la competición, negando líneas de pase y controlando el rebote. El tándem Rosa-Font llevó la iniciativa en ataque, firmando un parcial de 3-9 en los primeros compases hasta el 9-15 con el que se llegó al final del primer periodo.

Llega la eficiencia alemana

Alemania optó por una defensa en zona 3-2 en el segundo cuarto, hecho que desconcertó a los españoles, sin una referencia en el taco para distribuir juego. La envergadura de los germanos, una barrera infranqueable. Y en ataque llegó la tormenta que el público esperaba. Zylka, Mushidi y Hundt fusilaron desde el triple, mientras Hartensteien hizo acto de presencia en la pintura. Los bávaros habían remontado en apenas tres minutos (17-15, min 13).

Pero España no iba a venirse abajo, y con los triples de Sergi Martínez y Rosa, muy inspirado desde la esquina, se mantuvieron en el partido pese a la velocidad de Alemania, superior físicamente en el rebote. Al descanso, 38-33.

No volvieron bien los pupilos de Luis Guil tras el descanso, abusando del tiro exterior -aunque sobreviviendo también gracias a ello-. Los de Stein, con un imperial Hundt, amenazaban con romper el choque tras un parcial de 12-5 (50-38, min 25), pero Pol Figueras redujo la desventaja con un triple lejano justo cuando la posesión llegaba a su fin. Eso revitalizó un poco a los españoles, que si por algo destacan es por una espíritu competitivo insaciable que les hace luchar hasta el final.

Lucha hasta el final

Los triples de Esteban, Font y Ballespín, con una mejora ostensible de la circulación en ataque, dieron esperanza y metieron nuevamente a España en el partido justo antes del último cuarto (57-51).

Mushidi imprimió velocidad al juego alemán, mientras España desaprovechó algunas oportunidades de tiro bien seleccionadas, pero ineficaces en la ejecución. Sin embargo, un Figueras atrevido mantenía las esperanzas de los nuestros a falta de seis minutos para el final (63-58). Y Ballespín, siempre de menos a más durante el torneo, puso a los españoles a tres (min 35).

Llegó el momento del nerviosismo, del que exige la máxima concentración. Y España pecó de lo primero, con dos pérdidas no forzadas y un rebote defensivo que se le escapó a Font y permitió a Da Silva abrir brecha otra vez (69-63, min 38). Pero en la siguiente se rehizo el escolta del Barça con un triple desde la esquina que ponía el 69-66.

De nuevo el rebote permitió a Alemania anotar en la siguiente acción, y pese al triple de Pol Figueras -brillante en la segunda parte-, España ya no pudo luchar por el partido.

Con la cabeza alta y con el orgullo de haber luchado hasta el final. Ahora habrá que levantar el ánimo, ya que miércoles y jueves habrá dos nuevas oportunidades para conseguir un puesto en Egipto 2017.

ESTADÍSTICAS

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