Preciosa jornada de Navidad en la NBA con partidos emocionantes, clásicos con sorpresa y un Westbrook que volvió a brillar con luz propia en una nueva exhibición individual.

Empezamos en el Quicken Loans Arena de Cleveland, donde se jugaba el plato fuerte de la jornada. Muchos lo calificaban como la reedición de las pasadas Finales, pero difícilmente los Warriors olvidarán esa oportunidad perdida tras ir ganando 3-1. Y anoche volvieron a caer (109-108), acumulando ya cuatro derrotas consecutivas contra los Cavaliers. Fue una oda al baloncesto. Una pugna colosal que posiblemente nos haya dejado un anticipo de lo que puede venir en el futuro. En el parquet coincidían los 5 últimos MVP (2 veces Lebron, 2 Curry y 1 Durant). Eso ya demuestra la grandeza de este Cavaliers-Warriors, que acabó llevándose el conjunto de Lue gracias a una canasta sensacional de Irving a falta de 3,4 segundos. El base de los de Ohio buscó la penetración ante la defensa de Thompson, que le cerró bien, pero no pudo hacer nada ante el fade-away del base. En la siguiente acción, Jefferson pisó a Durant y éste tropezó, pero los árbitros decidieron no señalar falta. Triunfo para los campeones, que se consolidan en el Este y avisan a los Warriors. Kerr lamentó las 20 pérdidas de balón de sus jugadores: “Son demasiadas. Además, muchas no se debieron a la presión del rival. Tomamos malas decisiones y cometimos pérdidas estúpidas. Tenemos que jugar más fácil”. Curry, con 15 puntos, estuvo mal en la toma de decisiones y tardó casi dos cuartos en anotar su primera canasta. Y aún así casi decide el partido con un triple justo antes de la acción de Irving. Lebron James volvió a hacer un recital. En liderazgo, inteligencia táctica y ejecución (31 puntos y 13 rebotes). Su empeño impidió que el 36+15 de Durant obtuviera recompensa.

Con 27 puntos de Isaiah Thomas y un triple decisivo de Marcus Smart, los Boston Celtics vencieron a los New York Knicks 119-114 en el primer partido de la noche de Navidad. Smart encestó un triple a falta de 47 segundos del pitazo final para sellar el triunfo del conjunto verde. Los Knicks remontaron un déficit de nueve puntos gracias a una racha de 11-2 con poco más de un minuto por jugar, pero una gran defensa de Avery Bradley y el dominicano Al Horford controlaron el impulso de los neoyorquinos después. Melo se fue hasta los 29 puntos, aunque estuvo muy fallón. Los Knicks han perdido sus últimos cuatro partidos del día de Navidad. Su última victoria en la fiesta fue en el 2011, precisamente ante los Celtics.

Los Thunder ganaron con facilidad (112-100) a unos Wolves que siguen sin corazón (ni regularidad, evidentemente). Russell Westbrook, con 31 puntos, 7 rebotes y 15 asistencias, estuvo nuevamente a un nivel excelso. Parece que nos acostumbremos ya a actuaciones superlativas, y no deja de ser algo monstruoso e histórico. Pero lo que decantó el duelo fue el tándem interior de los de OKC, que con 42 puntos superó a Towns (26), muy sólo. Los españoles, correctos: Ricky repartió 10 asistencias y Abrines sumó 10 puntos con 3 triples. Aprovechando los minutos.

El derbi angelino fue la gran sorpresa de la noche. Porque los Lakers acabaron con la racha de 11 derrotas seguidas ante los Clippers (desde el primer partido de la temporada 13-14), ganando 111-102 gracias a la pareja Young – Mozgov, que se combinó para un total de 38 puntos. La baja de Griffin y CP3 fue una losa demasiado grande para los de Doc Rivers, que podrían perder la tercera plaza en el Oeste si Houston gana la próxima madrugada a Phoenix. Y eso que JJ Redick y Jamal Crawford dieron un paso adelante (22 puntos cada uno), pero se quedaron sin recompensa.

En los últimos 12 partidos sólo había superado los 20 puntos en uno (ante los Pelicans) y había bajado sus porcentajes de tiro hasta el 39%. Algo fallaba en LaMarcus Aldridge. Pero anoche, reconciliándose ante su público, se fue a los 33 puntos con un inmaculado 15 de 20 en tiros de campo. Chicago mejoró sus porcentajes en el tiro, pero sigue siendo un equipo débil en defensa y carente de filosofía en ataque. Y claro, eso se paga caro. Tercera derrota seguida y sólo dos triunfos en los últimos 10 partidos. De nada sirvió remontar 20 puntos y ponerse por delante en el tercer periodo, porque entre Aldridge y un gran Leonard (25+10) impidieron la sorpresa. Wade, el mejor en los de Hoiberg (24 puntos). 119-100, Spurs.