Golden State Warriors por fin tiene rival de semifinales de conferencia, y serán los Utah Jazz de Snyder. Los de la bahía acabaron la primera ronda por la vía rápida ganando en cuatro partidos a los Blazers y sin apenas sufrir. Además, se permitieron dar descanso a Kevin Durant y jugaron varios partidos sin el base suplente Shaun Livingston. Seguramente la baja más importante sea la de su entrenador Steve Kerr, que ha recaído de sus dolores de espalda y no podrá sentarse en el banquillo de manera indefinida.

Los Utah Jazz, en cambio, se fueron hasta el último partido de la eliminatoria para eliminar a Los Ángeles Clippers. En una serie destacada por las lesiones, los Jazz supieron sobreponerse a la baja de Gobert y sacaron un partido del Staples Center; circunstancia que no pudieron solucionar los Clippers con la lesión de Blake Griffin.

Game 1: 3 de mayo, 04:30 en Oakland.

Game 2: 5 de mayo, 04:30 en Oakland.

Game 3: 7 de mayo, 02:30 en Utah.

Game 4: 9 de mayo, 03:00 en Utah.

Está claro que incluso la mejor versión de los Jazz puede que no sea suficiente para que puedan ganar a los Warriors. Se tiene que dar un cúmulo de circunstancias para que Utah de la sorpresa de la temporada, y una de ellas es el acierto que tienen que tener en ataque y la efectividad defensiva. Los Jazz son especialistas en ralentizar el tempo del juego no solo por su gran defensa, sino también por los ataques elaborados que desarrollan.

No cuentan con jugadores que desborden con facilidad en el uno contra uno, por lo que necesitan la fuerza del colectivo para realizar un buen juego de ataque. Pero con la experiencia, hemos aprendido que para poder ganar a los Warriors hay un A-B-C que cumplir: rebote, control del balón y transición defensiva.

Golden State Warriors no es un equipo con peligro n el rebote ofensivo, pero sí en el defensivo. Si se les da segundas oportunidades puede que no perdonen, por lo que el control del rebote defensivo es esencial. Además, la estadística está del lado de los Warriors: Golden State ha dominado el rebote en 39 partidos en la liga regular, y tan solo ha perdido dos.

En cuanto al control del balón, limitar las pérdidas de balón es otro aspecto del juego ofensivo. Perder el balón significa disponer de menos tiros o de regalar una transición ofensiva al rival, y ahí los Warriors son letales. En un juego en el que te invitan a correr y realizar un juego arriesgado, es muy importante saber correr en la cancha, con orden y con cabeza, nunca como pollos sin cabeza. Cuando Golde comete menos pérdidas de balón en un partido, tienen un balance de 39 victorias y 7 derrotas.

Por último, la transición defensiva. Podemos entender por este concepto por “bajar” rápido a defender, pero en este caso, además de no dejar correr sin balón a los que no cargan el rebote, hay que presionar al hombre que lleva el balón. De esta manera, se evita que el ataque rival coja velocidad y que Curry no meta un triple desde el logo del medio de campo. Así de sencillo, así de efectivo.

Dominio de Warriors

Tres enfrentamientos entre estos dos equipos, y dos victorias holgadas de Golden State en los partidos que todavía la liga regular estaba viva. La victoria de los Jazz fue cuando Warriors ya tenía asegurada la primera plaza y Jazz estaba luchando por conseguir el factor cancha en playoffs.

09/12/2016 Utah Jazz 99 – 106 Golden State Warriors

21/12/2016 Golden State Warriors 104 – 74 Utah Jazz

11/04/2017 Golden State Warriors 99 – 105 Utah Jazz

GSW - UTA