Win Or Go Home, esa frase que tanto te puede gustar si la tienes y tanto la puedes sufrir si la padeces. Dos opciones: ganar o irse a casa. El Valencia a un paso de conseguir su primera Liga Endesa y el Madrid a otro de hacer las maletas hacia la capital sin el trofeo. En los anteriores capítulos el Valencia Basket empezó perdiendo y sacando un partido fuera de casa en Madrid en el segundo. En cuanto al tercer choque de esta final, el conjunto valenciano estuvo completamente magnífico y puso el 2-1.

Pero ya centrándonos en el partido disputado el viernes hay que decir que empezó con unos locales muy intensos en defensa y con un magnífico movimiento de balón. Aunque los blancos se apoyaron en el tiro exterior y jugadores como Jeff Taylor y Rudy Fernández pusieron el empate a 10. Momento en el que Joan Sastre puso la directa y con nueve puntos puso problemas en la defensa blanca. A un minuto del final del primer cuarto Pablo Laso decidió sacar a Andrés Nocioni y pedía seguridad defensa, mucha defensa. Con una bandeja fallada por Felipe Reyes se puso el final al primer cuarto con un Valencia mandando en el marcador.

Un segundo cuarto que comenzó con un triple de Guillén Vives. Canasta que fue acompañada por otra de Thomas que obligó a Laso a pedir un tiempo muerto y parar el encuentro, el Valencia mandaba de siete. Pero la reacción no llegó y el equipo naranja empezó a ver la canasta como una auténtica piscina (36-23). Un vendaval sin igual que dejó KO al equipo madridistas. Un parcial de 23 a tres a la salida del tercero cuarto puso la ventaja a más de quince puntos. Defensa, triples, dos más unos y una exhibición que dejó a los visitantes sin ideas. El dato era brutal: cuando Sato estaba en pista el resultado era más 21 para los locales. El mejor momento de la temporada había llegado en el instante justo, pero había que aguantar.

Pablo Laso reconoció después del primer tiempo que estaban jodidos, pero que tenían ansia de entrar en el partido. Sobre el análisis de Pedro Martínez dijo que en la segunda parte había que jugar sin mirar el marcador y no caer en una gestión de la ventaja. Un partido que reanudó como término el segundo cuarto, con el Valencia mandando y golpeando. Un festival espectacular y gracias a un Sastre que estuvo magnífico (53-33). La marea naranja totalmente enchufada, todos los jugadores anotando y una defensa cono varias marchas más. Una canasta de Sergio Llull tras un precioso reverso redujo la diferencia a 19 puntos. Se acabában los calificativos para los locales, sin errores y superiores. El Madrid estaba fuera y el partido llegaba poco a poco al final del tercer cuarto. Aunque una reacción a final del tercer cuarto y un 8-0 de parcial puso a diez al Real Madrid. Casi sin quererlo había partido. Un último cuarto que marcaría el final de esta final (67-56).

Diez minutos que serían la salvación del Madrid o el castigo del Valencia. Un dos más uno de Sergio Llull puso al Real Madrid a siete puntos, un auténtico milagro viendo el segundo cuarto. Los rebotes ofensivos hacían mucho daño al Real Madrid y el Valencia rozaba a tres minutos la Liga Endesa. El partido estaba muy caliente y unos tiros libres convertidos dieron el más diez. El Valencia se veía Campeón de la temporada y así fue.

El Real Madrid de Baloncesto ahora tendrá que hacer balance y sacar conclusiones. Mientras tanto Valencia está de fiesta y es que llevaban 40 años buscando el título y ahí lo tienen. Justos vencedores. El Valencia se viste de oro. Ha tardado, pero ya está aquí. No hay mejor manera de celebrar el treinta aniversario del Valencia Basket que levantando el título.

DUBLJEVIC MVP

El pívot de Valencia Basket fue nombrado MVP Movistar del Playoff Final de la Liga Endesa. Con un promedio de 13,5 puntos, 7,2 rebotes y 17,5 de valoración, el montenegrino lideró a los suyos hasta el mismo cielo.

LA CELEBRACIÓN TARONJA