El sistema, denominado ‘Make/Miss Technology‘, utiliza un pequeño sensor dentro del balón de baloncesto que reconoce cómo ha sido el tiro, si ha entrado a canasta o no, si ha rebotado en el tablero o desde dónde se ha tirado. Un ingenio desarrollado por el fabricante estadounidense Wilson para su balón ‘Wilson X Connected’.

“Hemos metido un sensor muy potente e increíblemente pequeño dentro del balón, y este sensor se conecta a través de ‘Bluetooth’ con la aplicación de Wilson X en el teléfono o tableta del jugador. El sensor recoge los movimientos del balón y muestra cómo cambia la efectividad del jugador en el tiro”, explica Bob Thurman, vicepresidente de innovación de Wilson.

De esta manera, el balón reconoce todos los tipos de lanzamientos realizados y los contabiliza en la aplicación para que el usuario pueda seguir su mejora de cara al aro.

“Otra de las ventajas para el jugador es que puede ver desde qué zonas de la cancha falla los tiros y donde necesita trabajar más”, añade Thurman, que asegura que varios jugadores estadounidenses profesionales y universitarios lo utilizan de forma habitual.

La aplicación incorpora música y efectos de sonido que imitan el sonido ambiente de una cancha, e incluso una serie de locuciones de un comentarista deportivo, que se añaden a las estadísticas que se guardan sobre el acierto del jugador.

“Este balón surgió de la idea de crear la atmósfera de un gran partido en la calle, en el parque o en un colegio”, explica Thurman, que ve esta idea como parte de un proceso que el deporte tradicional tiene que hacer para mejorar como industria en un entorno digital.

“Mi equipo se encarga de imaginar cómo los deportes tradicionales se juegan hoy. Los balones conectados en baloncesto o fútbol son una manera que tenemos para aprovechar las ventajas de los avances del mundo digital”, finaliza el representante de Wilson.

Fuente: EFE