Finlandia sueña. No es casualidad. El fervor de los finlandeses por el baloncesto es patente. Doce mil gargantas lo han demostrado en Helsinki durante esta primera fase del Eurobasket. Y la selección dirigida por Henrik Dettmann está devolviendo todo ese cariño desde la cancha, dejando claro que quieren dar un golpe sobre la mesa en esta cita después de llevar varios años queriendo tirar la puerta abajo de los combinados que se reparten y se pelean por rozar la gloria torneo tras torneo.

Instintivamente, el cuadro suomi se está encontrando en el mejor momento de su historia. A los Sasu Salin, Petteri Koponen, Jamar Wilson, Shawn Huff y compañía se ha unido un jugador que es la joya de la corona como Lauri Markkanen. Con el nuevo Rey en el Norte como referente más el bloque que ya manejaban, los norteños han dado un paso adelante que, unido al haber sido anfitriones en un lugar con tanta pasión por el basket como Finlandia, les han convertido en protagonistas.

No obstante, la condición de local no es lo único por lo que esta selección está enamorando. El baloncesto que practica, tan actual y tan fresco, es una manera de canalizar la manera de entender el deporte de la canasta en el país. Con varios cañoneros en nómina, Finlandia basa toda esa locura en una fiebre por el triple que está más que justificada. Circulaciones rápidas, movilidad de piezas constantes y posesiones cortas para poder lanzar son piezas claves de un equipo que seduce.

Lo cierto es que no todo es oro lo que reluce; los fineses van a tener que dar la cara ahora que se marchan lejos del calor de su gente y su poca capacidad para jugar en la zona le podría dejar alguna secuela dependiendo de qué rivales se vaya encontrando en los cruces. Aun así, es evidente que el conjunto que va a liderar Markkanen desde la cancha puede batir a cualquiera que se le ponga por delante; Grecia y Francia son la prueba de que este grupo de jugadores están mentalizados para afrontar cualquier reto.

A partir del sábado, toda una nación va a intentar alargar un sueño del que no quieren despertar. Finlandia busca romper una barrera con la historia y así disputar por primera vez en su historia unos cuartos de final que serían un paso muy importante para una generación que parece haber nacido para la leyenda. El pueblo finlandés ya está orgulloso de sus héroes, pero éstos llegan a Estambul con ganas de más.

No hablamos de caballeros, ni de princesas, hablamos de jugadores comprometidos al máximo con lo que siente y padece su país. En el Kalevala, gran poema épico finés, se cuentan historias de hechiceros, rapsodas, dioses y doncellas, pero en pleno siglo XXI los Susijengi (manada de lobos) están dispuestos a escribir un nuevo capítulo para seguir demostrando que, en un país tan frío como Finlandia, el fuego que existe en lo más profundo del corazón de su gente es el combustible que les hace ser quienes son.