Ya queda menos. Apenas dos meses para que arranque un año más una de las competiciones más emocionantes y excitantes del mundo. La NCAA dará el pistoletazo de salida oficialmente principios de Noviembre y además de la previa habitual de toda la temporada este año los integrantes de la sección nos lanzamos a la piscina a la hora de dar nuestros nombres propios en cuanto a los jugadores del año y los mejores equipos de esta temporada en la liga universitaria americana.

Un ranking propio en el que desgranamos de forma sencilla y rápida lo que para nosotros serán los TOPS nacionales en cuanto a actuaciones individuales y equipos. Más talento que nunca concentrado en los grandes programas y protagonismo freshman en un ranking con mucho hype.

Bastian García
(@dostiroslibres)
Jordi Alfonso
(@Jordi_Alfonso_1)

Manuel Berzal
(@ncaabbesp)

1. Miles Bridges (MSU)
No hay nadie en todo el baloncesto universitario que esperase que Bridges se quedase un año más en East Lansing, pero la realidad es que MSU tiene el líder necesario para alcanzar cotas muy altas. Madurez, un físico prodigioso, talento y versatilidad entre el 3 y 4 dan la pieza estrella para combinar un juego interior que con la llegada de Jackson mete mucho miedo. Bridges está llamado a dominar el baloncesto universitario esta temporada.
1. Michael Porter Jr. (Mizzou)

Probablemente el mayor talento anotador que ha llegado en los últimos años a NCAA. Un físico dominante, carisma sobre la cancha y un contexto idóneo para demostrar todo su potencial harán de Missouri un equipo a seguir gracias a su estrella. Candidato a All American desde el principio.

1. Michael Porter Jr. (Mizzou)

En lo más alto de este ranking sitúo a la estrella de una renovada Mizzou, Michael Porter Jr. Por su poderío físico (2,08m), versatilidad, por su capacidad anotadora, su defensa, el manejo del balón a pesar de su tamaño. En fin, el llamado a ser número 1 del próximo Draft está muy por encima de todos sus competidores.

 

 2. Michael Porter Jr (Mizzou)
Con permiso de Bagley, no hay un freshman con mayor caché este año que Porter Jr, el encargado de devolver a un programa en horas bajas como Missouri a ser un puntal en la SEC. De la mano de Cuonzo Martin y con la ayuda de su hermano Jontay, Porter lo tiene todo para estar en la pelea por el jugador del año. Físico, talento innato para anotar y una elegancia sobre la pista que asegura un impacto inmediato desde el minuto uno. Michael Porter Jr. es una de esas delicias para el espectador que salen cada X años.
2. Marvin Bagley
(Duke).Universitario a última hora pero no por ello menos importante. Bagley es un jugador capaz de dominar en ambos lados de la pista gracias a sus capacidades físicas. Dentro de los cánones de interior moderno, el jugador de Duke está llamado a ser una de las grandes figuras de la NCAA esta temporada.
2. Marvin Bagley
(Duke).Detrás del fenómeno de Missouri me quedo con Bagley III, llegado in extremis al baloncesto universitario. En mi opinión menos versátil que Porter, aunque con un mayor, si cabe, poderío físico, Bagley tendrá que compartir los focos con compañeros de gran nivel que alejaran en mayor o menor medida los focos de él.
 3. Allonzo Trier (Arizona)
Para muchos Duke es el equipo a batir con la llegada de Bagley, pero si hay alguien que pueda hacerles competencia esa es la Arizona de Trier. Tras dos años convulsos y una sanción que le impidió jugar muchísimos partidos el año pasado, Trier afronta su tercera temporada en la liga con la suficiencia de salir que es el probablemente el mejor escolta del país. Su impacto el año pasado fue inmediato, y su aportación en el plano ofensivo será vital para consolidar un grupo que apunta a Final Four directamente. Su año ha llegado.
 3. Miles Bridges (MSU).

En su temporada freshman el jugador de los Spartans demostró que es capaz de rendir sobre la pista aun jugando fuera de su posición natural. Bridges es un jugador con inteligencia sobre la pista, con un físico muy potente y el liderazgo necesario para comandar a Michigan State en la que debe ser su temporada.

 3. Miles Bridges (MSU).

Cerrando el podio, la estrella de MSU, Miles Bridges, que ya demostró el año pasado que junto a ese físico de escándalo van unas aptitudes técnicas espectaculares. Además en su papel de lider de los Spartans se espera de él una temporada que le catapulte hacia el Naismith y los cinco primeros puestos del próximo Draft.

 

 

 

 4. Bonzie Colson (Notre Dame)

No es el más estético, no es el más físico, ni el más atlético, pero Colson se merece un sitio en la lista. Es difícil creer que su rendimiento pueda ser mejor que la temporada pasada, pero la realidad es que con permiso de Bagley y Bridges no se me viene a la cabeza ningún interior que le supere en nada. Máquina de hacer dobles-dobles, con Colson a la cabeza los Irish volverán a ser un equipo más que peligroso en la ACC. El jugador del año, su próximo objetivo.

 

 4. Bruce Brown (Miami).

El combo guard de Miami fue una de las sorpresas más agradables la pasada campaña. Capaz de rendir a un gran nivel en ambos costados de la pista, Brown se ha destapado como una de las referencias de la ACC y la NCAA en general.

 

 4. Allonzo Trier (Arizona)

Quizá toda la atención de su equipo de la lleve el freshman Deandre Ayton, sin embargo para mí la verdadera estrella de Arizona será el junior Allonzo Trier. Tras una temporada realmente buena pero eclipsada por su sanción y el posterior fiasco de los Wildcats en el Torneo de Marzo, Zo tiene una oportunidad de oro para resarcirse y llevar a una plantilla espectacular hacia un National Championship.

 5. Marvin Bagley III (Duke)

La llegada de Bagley lo cambia todo para una DUke que ya partía con la mejor recruiting class del año. La dimensión del ala pívot es diferencial, y su cantidad de recursos como cuatro con capacidad para jugar, dominar el poste e incluso manejar el balón dan a Duke la posibilidad de volver a luchar por ser campeones. Su liderazgo es innegable, pero su reclasificación le sitúa en una posición de presión.

 

 

 5. Allonzo Trier (Arizona).

Anárquico por naturaleza, anotador como pocos y 100% esencia NCAA, eso es Allonzo Trier, líder de los Wildcats. Este año tendrá piezas de gran calibre para acompañarle pero él sigue siendo el inicio y el fin de Arizona.

 

 

5. Devonte’ Graham (Kansas).

En el quinto lugar (probablemente la posición con más controversia) me decanto por Devonte’ Graham, un jugador que, ya sin Frank Mason será el líder del backcourt de Kansas. Si bien existen dudas acerca de cómo asumirá ese liderazgo, la experiencia ganada durante su larga estancia en Lawrence seguro será más que suficiente para ser la cabeza de los de Self.

 

 

Tras el repaso a los que consideramos van a ser los mejores jugadores de la temporada, llega el turno del conjunto. Los grandes favoritos a hacerse con el título en la próxima Final Four de San Antonio ponen los argumentos sobre la mesa de cara de cara a tomar el testigo de North Carolina que cuenta con bajas muy importantes pero que conserva a piezas claves de cara a buscar un segundo título consecutivo qe se pagará muy caro ante el inminente talento de las grandes potencias colegiales.

Bastian García
(@dostiroslibres)
Jordi Alfonso
(@Jordi_Alfonso_1)

Manuel Berzal
(@ncaabbesp)

1. Arizona Wildcats.

Ahora o nunca. Tras un año ilusionante que terminó con el palo durísimo en el la derrota durante el March Madness, Sean Miller está ante el punto clave en su carrera con un equipo que lo tiene todo para triunfar. Ayton ha dejado una sensaciones apabullantes desde su llegada al campus, y los regresos de piezas diferencias como Alkins o en especial Trier, candidato a todo esta temporada, convierten a Arizona por experiencia y talento en todas las posiciones en claro aspirante en la PAC-12 y como no, a llegar a San Antonio por la puerta grande.

Sean Miller ya se ha convertido en referencia en el recruiting, pero ahora le hace falta un resultado deportivamente hablando en Tucson. Tiene plantilla para aburrir.

 

 

1. Duke Blue Devils

Pese a las grandes pérdidas Coach K no decepciona y consigue reclutar a una clase llena de talento. Con un juego interior comandado por Marvin Bagley y Wendell Carter Jr, los Blue Devils son el rival a batir. Trevon Duval aportará la solvencia con el balón en las manos pero, ¿será este el verdadero año de Grayson Allen?

 

 

 

 

 

 

1. Duke Blue Devils

Si antes de la reclasificación de Marvin Bagley se nos hubiera preguntado acerca de nuestro favorito al título probablemente el nombre de Duke no habría sido el primero en salir. Sin embargo la llegada anticipada a Durham del mejor jugador de la Clase del 2018 ha cambiado de golpe el panorama del baloncesto colegial.

Coach K gozará, por tanto, de uno de los dúos más esperados: el formado por Bagley III y Trevon Duval, que facilitará el trabajo de creación a Grayson Allen. A éstos se les unen los Carter, Trent Jr, el sophomore Bolden (quizá afectado por la llegada de Bagley) y compañía lo que hace de Duke, en mi opinión, el equipo a batir.

 2. Duke Blue Devils

Kansas era mi apuesta, pero la realidad es que la reclasificación de Bagley da una dimensión completamente diferente a un equipo que ya apuntaba maneras. Coach K sigue superando a Calipari en el reclutamiento, y esta temporada ha puesto la puntilla con una clase que apunta a lujo a la hora de rodear a veteranos como Allen, Bolden o Vrankovic. El dúo Duval-Bagley están casi destinados a triunfar, pero la inexperiencia se convertirá en el gran punto débil de un conjunto que debe ir adoptando sinergia a medida que avance la temporada.

La figura de Allen es una incógnita. Ya ha demostrado que no es capaz de liderar, pero su aportación será vital. La figura de un base es el punto diferencial de un equipo que ya lleva varios años buscando su identidad en la posición de director de juego. Bagley peleará por el freshman del año y el privilegio de ser un nuevo número 1 del Draft para los de Durham.

 

 

 

 

 

2. Michigan State.

Tras un año muy complicado para los Spartans el equipo de Tom Izzo llega con energías renovadas y un bloque muy sólido. Miles Bridges se desplazará hacia su posición natural, la de alero, donde debería mostrarse igual o más dominante. Junto a él Jaren Jackson y Nick Ward, dos piezas que ayudan a formar uno de los frontcourts más dominantes de toda la NCAA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Arizona Wildcats.

Año tras año, Sean Miller recibe recruiting classes que nada tienen que envidiar a las de Calipari y Krzyzewski. Está temporada contará, de hecho, con un top 3 de la Clase del 2017, el center Deandre Ayton. Junto a ello, la vuelta de Allonzo Trier, este año sin las sanciones que le arruinaron la campaña pasada, hace de Arizona, un año más, candidato a cortar las redes en Marzo.

Ahora bien, estará por ver si Sean Miller es capaz de alcanzar ese National Championship que tanto se le resiste. Y es que, como a Bill Self con sus Jayhawks, el dominio en la conferencia(este año con permiso de de unos renovados Trojans) no acaba de traducirse en éxito a nivel nacional. Ya son muchas las generaciones brillantes de los Wildcats que se han quedado con la miel en los labios al llegar al March Madness.

 3. Kansas Jayhawks

Se ha ido Frank Mason, pero Kansas tiene mucho más esta temporada. La pérdida del jugador del año sería un lastre para cualquier equipo, pero menos para unos Jayhawks que cuentan con una plantilla muy equilibrada y con talento casi todas las posiciones. Será clave la adaptación de Graham al puesto de 1 tras años compartiendo backcourt, pero su nuevo compañero de batallas no se quedará atrás. Malik Newman vuelve a la competición tras un año de parón y su potencial ofensivo le vendrá de miedo a un equipo que junto a Mykhailiuk tiene tres referencias de élite en el baloncesto colegial.

La salud de Azuibuike y la cabeza de Vick marcarán el techo de un equipo que también ha reclutado bien. Preston es un auténtico portento y el máximo exponente de ese 4 híbrido capaz de atacar desde todos lados. El título en la Big 12 parece tener dueño otra vez, pero el objetivo tiene que ser mucho más ambicioso.

 3. Arizona Wildcats.

  1. Los de Sean Miller tienen una de las plantillas más profundas de la NCAA y eso a la larga puede ser diferencial. DeAndre Ayton llega a Arizona con la vitola de ser uno de los interiores más talentosos de la década y jugadores con la experiencia de Parker Jackson-Cartwright, Allonzo Trier y Dusan Ristic serán claves para las aspiraciones de unos Wildcats que apuntan a lo más alto.

 

 

 

 

 3. Michigan State.

Si a Arizona le ha favorecido la vuelta de Zo, qué decir de la de Miles Bridges para los Spartans. El que fuera para muchos el mejor freshman del país la temporada pasada (y candidato a POY en ésta) dejó plantada a la NBA para volver con Izzo y liderar junto a Nick Ward y Jaren Jackson (top 10 de la Clase del 2017) un equipo llamado a dominar la Big Ten.

Tras el fracaso en marzo de los Denzel Valentine y compañía hace dos años, Izzo vuelve a tener un roster de élite, más maduro y, sobretodo, más amplio que el del año pasado que aspira a llevarse el National Championship a East Lansing.

 4. Michigan State Spartans

Izzo vuelve a la pelea. Y lo hace con un conjunto joven pero con experiencia. El buen papel de la pasada temporada en la toma de contacto de esta generación con el NCAA Tournament le vendrá de miedo para asaltar cotas mucho más altas esta temporada. El regreso de Bridges es tan inesperado como diferencial, pero es solo la punta de lanza en un conjunto con sus otros dos pilares listos para marcar diferencias.

Winston fue claramente de menos a más la temporada pasada y la explosión de Nick Ward le dio una auténtica referencia de élite a MSU en la pintura el año pasado. La evolución de ambos y la mejoría en regularidad de Langford parecen secundarios de lujo para un equipo que se refuerza con uno de los freshman que más parecen acoplarse al sistema de Izzo en la cancha. Jaren Jackson es un lujo tanto defensivamente como abriendo la pista y completa un quinteto que asusta solo con verlo y que tendrá ayuda de mucho nivel desde el banqullo con piezas como McQuaid, Nairn o Goins. Los Spartans son carne de Final Four en el mes favorito de Izzo.

 4. Kentucky Wildcats.

Calipari vuelve a conseguir una clase de freshmans con muchísimo talento, si bien esta temporada apreciaremos mucha versatilidad de esquemas. Este año no habrá una referencia ofensiva clara como Malik Monk pero la variedad de opciones disponibles con jugadores como Kevin Knox, Hamidou Diallo, Jarred Vanderbilt o P.J Washington hace de los Wildcats un equipo muy peligroso.

 

 

 

 

 

 

 

 4. Kansas Jayhawks

Nuevamente en Lawrence se preparan para celebrar un nuevo título de conferencia, ¡y ya van 13 consecutivos! Sin embargo, Kansas no acaba de convencer en el March Madness a pesar de, como el año pasado, llegar como uno de los favoritos.

Sin embargo este año tendrán una notable mejora en uno de los aspectos en los que, a mi entender, más flaquearon la pasada campaña; el juego interior. Esta mejora viene personificada en Billy Preston, la estrella de Oak Hill, y el ya sano Udoka Azubuike. A éstos se les unen los Malik Newman (transfer de Mississippi State y antiguo top 10 en high school) y un Devonte’ Graham en calidad de líder. Éste, ya sin ser eclipsado por el vigente ganador del Naismith, Frank Mason III, pasará, ¿por qué no?, a ser candidato a POY.

 5. Louisville Cardinals.

No, Kentucky no está en la lista, pero la realidad es que Coach K ha adelantado por la derecha a un Calipari que se ha quedado con los segundos platos esta temporada. Su sitio en el TOP 5 lo ocupa una Louisville que apunta a otra temporada de ensueño con un Pitino curtido en mil batallas.

La pérdida de Mitchell es un factor diferencial, pero la cantidad de recursos que se mantienen en los Cardinals siguen convirtiéndoles favoritos para llegar lejos en la ACC y en el torneo final. Adel está ante su temporada de explosión como referencia y Snyder sigue siendo uno de los bases más sólidos de todo el país. El paso adelante de V.J King y el recruit contra todo pronóstico de un Bruce Bowen llamado a encajar en la disciplina de Pitino dota a Luisville de un conjunto profundo en el que el el juego interior marcará la tónica en el aspecto defensivo.

Mahmoud parte con todas las opciones para hacerse con el hueco de titular, pero en su desarrollo mental y físico estará el condicionante para dar un paso más con Pitino, sumado a piezas con profundidad como un Jaylen Johnson que seguirá creciendo en su tercera temporada a nivel reboteador y la llegada de Malik Williams, otro cinco estrellas con instinto defensivo y capaz de correr la pista. Perry y Nwora confirman una de las mejores recruiting class de esta temporada.

Louisville lo tiene todo para triunfar, una mezcla de talento joven y experiencia que hacen de sus sistema defensivo uno de los estilos más reconocibles y talentosos de la próxima temporada.

 5. Kansas Jayhawks.

Bill Self contará esta temporada con un equipo plagado de talento. Tras la baja de Frank Mason será Devonte Graham quien deba asumir el rol de líder en los nuevos Jayhawks. Billy Preston y Udoka Azubuike forman uno de los juegos interiores más intrigantes de la NCAA pero los focos parecen apuntar hacia un Malik Newman en un estado de forma sensacional durante la pretemporada. ¿Explotará por fin el ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5. Kentucky Wildcats.

Hay cosas en esta vida que no cambian, y lo de Kentucky y el recruitment es una de ellas. Este año Calipari ha vuelto a hacer de las suyas llevándose contra todo pronóstico a Kevin Knox. Junto a él vendrá una nueva camada de freshmen; Vanderbilt, PJ Washington, Quade Green. Además la vuelta de Hamidou Diallo da un plus a un equipazo que no debería conformarse con menos que campeonar.

Sin embargo, como consecuencia de este círculo vicioso de one-and-done en el que está inmerso Kentucky, su plantilla vuelve a empezar prácticamente de cero. De ahí que esa falta de experiencia les situé, en mi opinión, un escalón por debajo del resto de tops.