Una final siempre es importante. Para muchos jugadores, los 40 minutos más importantes de una carrera. En el caso de Eslovenia y Serbia será la gran noche. Ambas selecciones buscan su primera medalla de oro en un Europeo. 

Eslovenia llega invicta a la cita gracias al liderazgo de Luka Doncic y Goran Dragic. El base de los Heat es candidato al MVP si ganan la final, mientras que el jugador del Madrid está firmando una fase final que nos permite compararlo con los grandes mitos del baloncesto europeo.

Los de Igor Kokoskov son un equipo genialmente trabajado, y más allá de sus dos referencias, tienen en Anthony Randolph, Vidmar y Klemen Prepelic a jugadores muy peligrosos ofensivamente hablando. Y es que Eslovenia es la selección más anotadora del torneo, con 720 puntos en total.

Enfrente, una Serbia que anhela el oro tras quedarse a las puertas en 2009. Los de Djordjevic sólo perdieron un partido, en la fase de grupos, y llegan a la final con un Bogdan Bogdanovic en estado de gracia. Él es la referencia de un equipo con muchas bajas… pero un gen competitivo difícil de igualar.

Djordjevic se podría convertir, si los suyos consiguen la victoria, en el segundo técnico en lograr el Eurobasket como jugador y entrenador, algo que ya consiguió el griego Panagiotis Giannakis al vencer como jugador en 1987 y como entrenador en 2005 al vencer su selección a Alemania.