Las últimas actuaciones de Luka Doncic en el Eurobasket han disparado los comentarios, tanto en España como en Estados Unidos, acerca de la posibilidad que el esloveno del Real Madrid sea el próximo número uno del Draft. 

Incluso él mismo en unas declaraciones a ‘Eurohoops.net’ afirmaba, por primera vez, que intentará trabajar duro para ello. ¿Es factible que Doncic pueda serlo? Tan probable como que no lo sea.

Me explico. En España acostumbramos a hablar sin conocimiento de algunas cosas -me incluyo en ese pack a veces-. Alucinamos con ‘Lukita’, y con razón, porque su dominio en el baloncesto europeo de élite, con 18 años, era algo casi inédito hasta la fecha. Pero desconocemos, la gran mayoría, qué perfil de jugadores se presentarán al próximo Draft. Y quizás hay dos o tres jugadores que pintan muy bien (Michael Porter, Marvin Bagley y DeAndre Ayton) y pueden superar a Doncic.

Pero es que tampoco es superarle o quedar por debajo de él. Las franquicias eligen a jóvenes promesas en función de aquello que necesiten. Quizás el equipo que elija en primer lugar en 2018 no necesita un perfil como el de Doncic. Y entonces el esloveno pasaría a ser el segundo o el tercero del Draft -difícilmente bajará de ahí-.

¿Significaría eso que en la NBA no tienen ni idea? No. Simplemente que las franquicias buscarán escoger al jugador que mejor pueda adaptarse a su proyecto. No es el talento en sí, que también, sino el perfil y lo que puede aportar en un futuro.

Doncic estará, salvo sorpresa, en el Top 3. Debatir ahora si merece o no ser el nº1, estéril.