Mientras FIBA y Euroliga continúan su discusión para calibrar un calendario ecuánime y que no perjudique a los jugadores -al menos esa debería ser la voluntad de ambas competiciones-, Jordi Bertomeu sigue teniendo en mente la idea de realizar una ampliación de su competición en 2018.

En una información de ‘La Gazzetta dello Sport’ hace unos días se reflejaron las declaraciones de Bertomeu acerca de este asunto: “Los clubes votarán por la posibilidad de tener 18 equipos la temporada 2018-19”.

Si esto sucede, entonces es más que posible que Francia obtenga un puesto en la Euroliga -un sueño desde hace tiempo para que París vuelva a la élite-. La idea de la expansión a 20 clubes no parece tan posible a corto plazo.

Los nuevos equipos, obviamente, no saldrán del campeón de la Champions League: “El número actual de equipos no es definitivo. Hay que ver si esos equipos llegarían de la Eurocup o de otros mercados a través de nuevas licencias”, explicó Bertomeu hace meses.

Así pues, parece clara la idea de la Euroliga de seguir creciendo. Antaño, con la implementación del nuevo formato, la audiencia y el seguimiento de la competición creció exponencialmente. Los mejores equipos de Europa se miden cada semana y la igualdad es absoluta. Los aficionados disfrutan como nunca.