La FIBA ha respondido a la nueva propuesta de calendario lanzada por la Euroliga el jueves y se ha referido a ella como «inaceptable», lamentando que el organismo europeo «considera a las selecciones nacionales una parte innecesaria y molesta dentro de la familia del baloncesto», por lo que da por zanjado el debate y emplaza a 2021 para negociar el nuevo calendario una vez finalice el actual ciclo olímpico.

Propuesta calendario FIBA de Euroliga - FullBasket

«FIBA toma nota de esta autodenominada ‘propuesta de calendario’ de ECA, que mandó a ayer a la FIBA. Solo podemos asumir que esta propuesta es una enorme táctica de distracción en un momento en que la decisión de ECA de crear un conflicto de calendario ha sido enviada a la Comisión Europea para su investigación», opina la federación internacional en un comunicado.

FIBA lamenta que la propuesta de ECA «comprime aún más los actuales torneos de clasificación y principales competiciones de selecciones nacionales». «Trata de trasladar el evento más importante de FIBA -la Copa del Mundo- de septiembre a julio de 2019 e incluso trata de cambiar las fechas de los Juegos Olímpicos. Simplemente no es serio y por lo tanto es inaceptable», subraya.

El organismo mundial le recuerda a ECA que «cambiar las fechas de dos jornadas» de la competición europea «resolvería un problema creado por ella misma». «No era difícil para nada. La temporada podría empezar perfectamente una semana antes, como mucha ligas nacionales. También son posibles otras alternativas», recalca, antes de opinar sobre los verdaderos motivos que ve latir detrás de este conflicto.

«La realidad es que ECA considera a las selecciones nacionales una parte innecesaria y molesta dentro de la familia del baloncesto y que, por lo tanto, ha propuesto reducir aún más su espacio en el calendario hasta marginarlo a un pequeño espacio en verano. Claramente no es el momento ideal para los deportes bajo techo e incrementa innecesariamente la carga de trabajo de los jugadores después de una dura temporada de clubes», analiza.

Después de una polémica que ya se alarga varios años, la FIBA entiende que «ya no es momento de más confrontación» y recalca que no tiene «interés en continuar esta situación que daña la imagen del baloncesto».

«Como el organismo que gobierna el baloncesto mundial, FIBA siempre está abierta a estudiar propuestas que respeten a las selecciones nacionales y a las ligas domésticas para el periodo a partir de 2021, tal y como ha hecho en el pasado», se ofrece, dando por zanjado el tema.