No toques lo que funciona

Plantilla Washington Wizards 2017/2018

El viejo adagio que encabeza esta previa es menos seguido de lo que parece en la NBA, para bien o para mal. ¿Cuántas veces no habremos visto un equipo demoler sus cimientos persiguiendo a una superestrella para luego hundirse en el lodazal o apostar, con acierto, por desprenderse de todo y juntar a un trío rutilante para tocar las estrellas? Quien no arriesga no gana, dice otro popular refrán, pero en una Conferencia Este debilitada y donde las victorias se han puesto más baratas que nunca, apostar por lo que triunfó el año pasado es apostar por confianza y seguridad. Y en eso están los Wizards.

Gandalf, el líder, el semidiós que hace de faro de los miembros de esta particular compañía (en busca) del Anillo, es John Wall. Por sus eléctricas manos pasa el juego de ataque de la franquicia y es la pieza capital para Scoot Brooks y su sistema. El año pasado se encumbró con 23 puntos por partido y más de 10 asistencias, mejorando esos registros en la postemporada y siendo el líder que los capitalinos necesitaban. Habiendo entrado en el tercer equipo de la NBA y siendo All-Star por cuarta temporada consecutiva, el ex de Kentucky tendrá que repetir este año tras haber firmado su extensión y asegurado su continuidad en la franquicia que lo encumbra a los altares y bebe los vientos por sus penetraciones y habilidad dirigiendo al equipo.

A sus costados están Bradley Beal y Otto Porter, renovado a un precio excesivo en cualquier otro contexto que no sea el de un equipo que busca mantener su estructura y su química. El escolta consiguió mantenerse sano y aportar su habitual caudal de puntos para complementar a su líder. El alero estableció las mejores marcas de su carrera, demostró ser un jugador muy eficaz y se ganó su nuevo gran contrato con un juego sólido para cimentar a los Wizards entre los primeros puestos de la Conferencia Este. Es de esperar que ambos repitan actuaciones similares este año, aunque las dudas siempre planean sobre la salud de Beal y la motivación de Porter tras haber conseguido el ansiado contrato.

Por lo demás, los Wizards mantienen a gente como Gortat, Mahinmi o Markieff Morris en el equipo y añaden a jugadores baratos y que pueden aportar como Meeks o Mike Scott. Se espera también algo de crecimiento por parte de Kelly Oubre, ya en su tercera temporada en la Liga, y alguna manera de evitar el cortocircuito ofensivo cuando Wall se sienta en el banquillo. Hay dudas también sobre la excesiva veteranía en el Frontcourt y algunos problemas defensivos, pero Brooks ha demostrado que sabe sobreponerse a estas situaciones y construir nuevos entramados para esta temporada, donde el objetivo debe estar puesto en las Finales de Conferencia que acariciaron el año pasado antes de que los Celtics despertaran.

La única gran causa de preocupación para los de Washington este año debe ser el escaso margen de maniobra que tienen para incorporar savia nueva a un equipo que puede necesitarla. Los cimientos son sólidos, las estrellas están alineadas y la derrota del año pasado en un séptimo partido motiva, ¿pero pueden dar más que esa segunda ronda en postemporada frente a Celtics o Cavaliers? Con el presupuesto apretado y pocos contratos apetecibles, un fichaje que cambie el escenario parece complicado. Por lo pronto, mantener y luchar. Los Wizards pueden dar la campanada.

Predicción de balance: 49-33. Campeones de división.

La estrella del equipo

John Wall. 

Hubo un tiempo en el que Wall no tenía reconocimiento alguno. Había sido elegido como número 1 en el Draft de 2010, pero tampoco había brillado lo suficiente como para que fuera un favorito de los fans alrededor de la Liga. El año pasado todo eso cambió. De pronto, los Wizards se metieron hasta la cocina en la postemporada, llevaron a los Celtics a 7 partidos y dinamitaron la temporada regular con su fantástico trío exterior. A los mandos, el ex de Kentucky, que ha llenado su cuenta bancaria al firmar un auténtico contratazo. Asentado, querido y respetado, preparado para salir de nuevo a cazar.

Y es que en la 2016-2017, después de haber ido mejorando sus baremos con el paso de los años, explotó definitivamente, no solo en lo estadístico, sino en liderazgo, espectacularidad y la mencionada relevancia. Los Wizards, por fin, volvían a ser una fuerza a tener en cuenta en la derruida Conferencia Este. El problema de las expectativas creadas es que requiere que Wall vuelva a estar a la altura de todo lo que produjo en la postemporada pasada, ¿pero alguien duda de que puede repetirlo? Beal y Porter siguen preparados para hacer de escuderos, y con Irving liderando a los Celtics, la motivación del base debe ser total. Preparémonos para su espectáculo.