Trepidante madrugada en la NBA con hasta ocho partidos entre los que destacan la victoria de Memphis sobre Houston, la exhibición de la pareja Davis-Cousins ante unos pobres Cavaliers, el triunfo de Detroit en Los Ángeles y un Ricky notable con Utah.

Empezamos en Memphis, donde los Grizzlies doblegaron a unos Rockets que acabaron asfixiados por la intensidad defensiva de los de Fizdale. Se quedaron en 89 puntos y un 37% en tiros de campo. A pesar de comenzar mejor en el primer periodo cuarto, teniendo rentas de hasta 13 puntos -con un Ryan Anderson inspiradísimo desde el triple y un Harden imparable-, la entrada de Chandler Parsons revitalizó a los locales. El alero acabó con 24 puntos con un 9/11 en tiros de campo. Hacía tiempo que no le veíamos en tal versión. Fue de hecho la segunda unidad la que cambió el rumbo del partido, con Evans (14+7+4) y Chalmers (15) como estandartes, así como la defensa de Brooks. Los texanos no tuvieron opción en la segunda mitad. Marc, discreto (6+7+5).

Nos vamos hasta Utah, donde los Jazz superaron a los Lakers de Lonzo Ball (9 puntos y 4 asistencias( y compañía. El mejor del encuentro fue el rookie Mitchell, autor de 22 puntos -y una demostración de aptitudes físicas-, mientras que Ricky Rubio impartió un clínic en la dirección (21 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias). El base español mantiene ese nivel de confianza que le vimos en el tramo final del pasado curso. Utah lo nota. En los angelinos destacó Clarkson con 15 puntos en 20 minutos.

Seguimos en Los Ángeles, donde los Clippers cayeron inesperadamente en casa ante los Pistons, que se consolidan en la zona alta de la Conferencia Este con cuatro victorias. Los de Doc Rivers se fueron al descanso diez arriba, pero estuvieron horrendos en la segunda mitad, donde solo anotaron 32 puntos. En Detroit mencionamos los 15 puntos y 17 rebotes de Drummond.

Victoria de los Celtics en Miami -la cuarta consecutiva- con un claro protagonista. Irving acabó con 24 puntos, aunque nueve de esos llegaron en los últimos dos minutos del partido. Los de Stevens se llevaron el gato al agua gracias a él. Asumió galones cuando más lo necesitaba su equipo.

Nos vamos a New Orleans, donde los Pelicans fueron capaces de desenmascarar otra vez a los Cavaliers -y no es la primera vez que le ocurre eso a los subcampeones este curso-. Una defensa endeble, un ataque muchas veces sin ideas y un ritmo de partido inexistente. Las bajas de Rose y Thomas están perjudicando más de lo esperado a los de Ohio, que al descanso habían recibido ya 65 puntos -21 asistencias y 60% en tiros de campo los locales tras los dos primeros cuartos-. Kevin Love permitió a los de Ohio reaccionar en el tercer periodo, colocando a los Cavs a seis puntos antes del inicio del último periodo. Pero Anthony Davis no quería sorpresas y con diez puntos seguidos, unidos al acierto de Moore, sentenció el partido ante el delirio de su gente. El ’23’ de New Orleans acabó con 30 puntos y 14 rebotes, bien secundado por un monstruoso Cousins (29+12+10), un inspirado Moore (24) y un excelente Jrue Holiday (29+4+7). Los Pelicans, magníficos.

Ajustado triunfo de los Sixers en Dallas, el peor equipo de la NBA a día de hoy junto a los Hawks -en cuanto a balance-. Cuando el partido parecía finiquitado tras una canasta de Simmons (109-102), Harrison Barnes se empeñó en darle emoción con dos triples, pero estériles. Fue precisamente Ben Simmons el mejor del choque, rozando otro triple-doble (23+7+8). Él y Embiid (23+9 en 29 minutos) permiten que ‘El Proceso’ siga hacia arriba.

Finalmente, mencionar la victoria de Portland ante Phoenix con 23 puntos de McCollum y 25 de Lillard. Los de Oregon ven como Connaughton sigue creciendo. Anoche, 13 puntos y 4 rebotes. Para los de Arizona, los 34 puntos de Booker no tuvieron recompensa.

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