Oriol Paulí manda en este Herbalife Gran Canaria. Que nadie lo dude. Las buenas actuaciones del alero catalán ya no son casualidad y hoy volvió a ser decisivo en el triunfo de los amarillos sobre un Trento bastante peleón. La gran actividad atrás y la buena toma de decisiones del alero catalán le cambiaron la cara a un equipo, el amarillo, que volvió a dejar malas sensaciones defensivas. Ayudado por Eriksson, Paulí le sirvió en bandeja un triunfo importante en Eurocup para los grancanario.

Las dudas defensivas de los amarillos entraron en vigor desde prácticamente el primer minuto de juego. El Trento, o más bien Dominique Sutton, imponía mucha velocidad a sus ataques y mucha agresividad a la hora de ir al rebote de ataque, una cuestión de la que sacaron provecho y donde Balvin destapó su falta de intensidad. El Granca sobrevivía gracias al impulso de un Eriksson que se ha convertido en héroe grancanario durante las últimas semanas. Eso le valía a los de Casimiro para perseguir de cerca a los italianos, pero la poca clarividencia en la dirección del juego y el terremoto que provocaba Sutton a su paso les estaba pasando factura (19-21).

Con las dudas en el aire, los insulares no encontraban sensaciones ni el picorcito suficiente como para fluir sobre la pista. La pujanza atrás de los transalpinos se traducía rápidamente en ataques muy rígidos, largos y embarullados. A pesar de ello, la entrada de McKissic ayudó a mejorar la dinámica defensiva del cuadro grancanario en un momento en el que ambos conjuntos no tenían las ideas demasiados claras de cara al aro. Los ataques comenzaron a mejorar poco a poco sin que el Gran Canaria terminase de solucionar del todo sus problemas; los amarillos no estaban, no se encontraban, y eso no ayudaba a que se asentaran en la cancha (42-39).

El paso por vestuarios no cambió demasiado el panorama. El Granca seguía en su peregrinaje para encontrarse cómodo y el Trento intentaba sacar partido de los errores amarillos. En esa búsqueda espiritual de los de Casimiro, los isleños encontraron en Oriol Paulí un buen aliado. El catalán, más maduro que nunca, fue pieza importante para que los suyos tomaran algo de oxígeno y se despegaran un poco en el marcador. Falta le hacía a los claretianos. Con un poco más de tranquilidad y con un puntito más de intensidad atrás, el conjunto canario salió a flote con Paulí asistiendo y Eriksson ejecutando a la perfección desde la línea de tres puntos (65-55).

Aunque había perdido algo de fuerza, el Trento no iba a darse por vencido. Los italianos seguían intentando acercarse. Los errores a la hora de proteger el aro condenaban otra vez a los locales y el partido continuaba completamente abierto. Otro estirón de los hombres de Luis Casimiro colocaba de nuevo una buena ventaja que defender cuando restaban menos de dos minutos para el final. De esa manera, el Granca jugó con el reloj y cerraría su segunda victoria del curso en Eurocup a pesar de que, todavía, la nave claretiana no ha terminado de arrancar.