La base-escolta tinerfeña jugó sus primeros minutos con el Skallagrimur islandés después de cuatro años retirada de los terrenos de juego, tiempo en el que ha sido madre en dos ocasiones.

Lidia Mirchandani (41 años y 1.70 metros) saltó a la cancha en el encuentro correspondiente a la jornada 7 de la Dominos League femenina y jugó 1’06” en su vuelta a los terrenos de juego. Skallagrimur se impuso por 68-65 al Haukar, uno de los equipos favoritos y de mayor presupuesto del torneo. El equipo de la ciudad de Bogarnes acumula dos victorias consecutivas ante dos de los candidatos al título, lo que lo hace situarse en la zona noble de la clasificación con 4 victorias y 3 derrotas.

La última experiencia de la que fuera internacional española fue en 2013 en el Boston College chileno, equipo con el que jugó dos temporadas, ganó una liga, fue nombrada mejor jugadora extranjera y participó en el Sudamericano de clubes.

Lo de jugar en Chile y ahora Islandia no es casualidad, ya que comparte aventura internacional con su pareja, el entrenador Richi González. En 2013, él era seleccionador femenino de Chile y en la actualidad es el entrenador del Skallagrimur.

Tras ser 34 veces internacional absoluta, conseguir el bronce en el Eurobasket 2011 y jugar en equipos como Ros Casares, Conquero o el Islas Canarias, Mirchandani se resiste en colgar las botas definitivamente y ahora entrará poco a poco en la rotación del equipo islandés. “Fue una participación testimonial, para que vaya entrando en juego”, explicó el entrenador madrileño sobre el regreso de Lidia tres meses después de repetir maternidad.

La presencia de Lidia será importante para Skallagrimur, que más allá de su función como asistente, ahora reforzará un puesto de base donde el equipo no tenía efectivos suficientes y aportará su experiencia en la dirección de un equipo que va creciendo jornada a jornada.

Richi González (Foto: Karfan.is)