Cinco partidos esta madrugada en la NBA entre los que destacan la victoria de los Rockets ante Cleveland con un superlativo James Harden. Los Wizards ganaron a Lakers y Sacramento cortó la buena racha de los Sixers.

Hay que empezar hablando, como no podía ser de otra forma, de la exhibición de James Harden ante los Cavaliers, que nuevamente sufrieron con el small-ball y el rebote -sangría absoluta-. Los de Ohio no encuentran la tecla atrás y LeBron no llega a todo, aunque anoche tuviera a un Jeff Green inspirado en ataque. El protagonista fue Harden, imparable e histórico, porque el base terminó con un 35+11+13+5 -lo último son robos-, algo que no lograba nadie en la liga desde un tal Michael Jordan en 1989.

7 derrotas en 11 partidos, 0-6 contra equipos del Oeste y cuatro tropiezos consecutivos. Es evidente que algo no funciona en Oklahoma. Ni en ataque ni en defensa. En ataque, los de Donovan sufren horrores en momentos apretados, mientras que en defensa se diluyen. Su net rating en finales apretados, demoledor: -60.7.

Los Raptors evitaron que el tándem Cousins-Davis diera otro triunfo a los Pelicans como visitante -habían ganado cinco de siete partidos-. New Orleans vivió del acierto de Holiday, que ha arrancado genial el curso, pero se topó con la solidez defensiva de Toronto en momentos puntuales. DeRozan, el mejor con 33 puntos, mientras que Ibaka acabó con 19 puntos y 8 rebotes.

Acabamos con la victoria de los Wizards en casa ante los Lakers. El partido tuvo poca historia, porque los capitalinos dominaron de principio a fin y al descanso ya ganaban de catorce. Las pérdidas y la falta de acierto exterior penalizó en exceso a los angelinos. Beal, Wall y Otto Porter, los mejores. 

Lo mejor de la noche