Nueva entrega de esta sección dirigida por Sergio González, Entrenador Superior de Baloncesto y Director Deportivo del Club Baloncesto Seis do Nadal – Coia (Vigo – Galicia), en la que a través de una charla con entrenadores de Liga EBA, simulando esas charlas que se producen a pie de pista antes del inicio de los partidos, buscaremos conocer un poco más el club al que pertenecen y su particular visión sobre diferentes aspectos del deporte de la canasta.

En esta entrega cumplimos los diez primeros capítulos de esta sección y lo hacemos con una entrevista especial. Hablamos con Óscar Lata, entrenador ayudante del Barcelona Lassa en la actual temporada 2017/2018 y técnico con una gran experiencia y con una envidiable trayectoria deportiva.

Empezar entrenando en los equipos de formación de un club de La Coruña en el año 1992 y ser el entrenador ayudante de Sito Alonso en el Barcelona Lassa esta temporada. ¿Cuál es el secreto para haber crecido tanto en el mundo del baloncesto?

El secreto es que cuando me llamas para esta entrevista me sigue haciendo tanta ilusión como cuando tú me llamaste para dar un clínic para entrenadores en el Club Baloncesto Seis do Nadal (Vigo) hace ya unos años; o cuando con 19 años, Jorge Puga me llamó para ser su ayudante en una selección coruñesa infantil.

Soy consciente de que yo he llegado aquí trabajando, pero hay mucha gente que lo merece igual o más que yo, y nunca ha tenido esa oportunidad. Por respeto a todo esto, trabajo cada día. 

Da vértigo ver tus últimas temporadas: Bilbao Básket, Baskonia, Barcelona Lassa. ¿Cuáles son los recuerdos de estas experiencias en Liga ACB que llevarás contigo en la memoria?

En relación a Bilbao y Vitoria podría resumirlo en haber tenido la oportunidad de trabajar al lado de Alex Mumbrú, porque después de conocer y trabajar con muchos jugadores, él y Axel Hervelle son la vara de medir que yo uso para catalogar a un jugador en todos los aspectos (deportivos y personales).

Por el medio muchísimas cosas: el haber disputado una copa del Rey delante de mi familia a pocos metros de mi barrio, disputar mi primera Euroliga, y por encima de todo la sensación, a la hora de hacer las maletas, de que había sido una persona de club, que es el mejor piropo profesional que he recibido, y me lo hizo en su día Jordi Martí al irme de la Penya.

En cuanto al Barça, esa historia aún está por escribir.

Y este camino no se entendería sin la figura de Sito Alonso, al que acompañas desde hace muchos años. ¿Qué importancia tiene Sito Alonso en tu carrera deportiva como entrenador?, ¿cómo es Sito Alonso como entrenador?

 Por suerte, Sito es un amigo, él me dio la oportunidad de trabajar con él cuando éramos unos chavales y yo le doy las gracias esforzándome cada día. Él pone el listón muy alto pero con un detalle fundamental, y es que siempre predica con el ejemplo. Antes de empezar a trabajar juntos yo venía con la mili hecha después de haber estado de ayudante de Jose María Malvar en Carballo, por eso me podían faltar conocimientos en esos inicios, pero la disposición al trabajo duro y sin horarios ya la traía de serie.

Sito pone el listón muy alto pero con un detalle fundamental, y es que siempre predica con el ejemplo.

No sé si yo, que estoy en el mismo barco que él, puedo realmente hacer un análisis de cómo es Sito como entrenador, pero si tengo que destacar algo es que ha generado un estilo de trabajo, de juego y en definitiva de ver el baloncesto; que es suyo y se le reconoce desde que entrenábamos en Liga Eba en Monzón hasta la actualidad.

Y lo más importante es que se le seguirá reconociendo en el futuro, independientemente de donde esté, porque Sito es entrenador de baloncesto, no de ninguna categoría en concreto.

Hablando un poco más sobre tu realidad, ¿cómo es un día normal en la vida de Óscar Lata siendo el entrenador ayudante del Barcelona Lassa de la Liga ACB?

En el Barça, a diferencia de otros clubes en los que he estado (y no por ello mejores o peores), hay un grupo de trabajo que supera todo lo que yo había vivido hasta ahora, somos mucha gente, con labores muy concretas y todas complementarias y necesarias para afrontar el día a día con la exigencia de este club.

Pero lo que más me gusta de este club es que cada uno se autoimpone una exigencia mucho mayor que trasciende de sus “obligaciones”, y esa es la manera de crecer. Yo estaba acostumbrado a ser siempre el primero en llegar y él último en irme, pero aquí cuando llego David García ya está sentado en su silla y Óscar Orellana ya lleva un café.

Cada uno se autoimpone una exigencia mayor que trasciende de sus obligaciones, y esa es la manera de crecer.

Repasando la plantilla actual del Barcelona Lassa cargada de grandes jugadores con una contrastada experiencia, ¿cuál es el papel de los entrenadores del equipo a la hora de la gestión de egos y roles?

El papel de entrada, es hacer entender a esos jugadores que sin el compañero que tienen al lado no son tan grandes, y que la experiencia solo vale si la trasmites, si te la guardas para ti simplemente se pierde.

La experiencia solo vale si la transmites, si te la guardas para ti simplemente se pierde.

A nivel puramente individual hay una cosa que considero imprescindible y es la reunión personal que tenemos con todos los jugadores de manera individual a principio de temporada, para llegar a un acuerdo con respecto al rol que va a tener ese jugador en el equipo. En esa reunión todo es negociable, pero una vez que nos apretamos las manos al terminarla, no hay marcha atrás.

A esos niveles, ¿qué importancia tienen la gestión del grupo frente al trabajo técnico-táctico? 

La gestión del grupo es cada día más importante, el formato de competición actual nos impone un ritmo de hasta cinco partidos en nueve días con lo que, sin la complicidad suficiente dentro del grupo de trabajo, se hace imposible que el grupo asuma y procese la cantidad de información que se maneja.

El profesionalismo te impone una “familia” extra durante diez meses al año, y buena parte del éxito o fracaso de una temporada reside en la gestión de ese grupo humano.

¿Cómo se gestionan las derrotas en un equipo como el Barcelona Lassa?

Entiendo que, por la repercusión mediática que tiene el club, las derrotas se magnifican, y la victoria es casi una obligación, pero esto es justamente de lo que huimos, y es lo que queremos inculcar al jugador y en la medida de lo posible al entorno.

Cada victoria es un éxito, tiene su valor y no dárselo es de tristes. Las derrotas se analizan desde el punto de vista de lo que debemos mejorar y lo que debemos mantener, somos autocríticos pero una vez analizadas las causas no nos paramos, porque la competición actual así lo demanda; pero sobre todo por convicción.

Teniendo la suerte de entrevistar a un entrenador con una gran experiencia como Óscar Lata y perteneciendo a un club como el FC Barcelona me gustaría preguntarte por el baloncesto de formación. ¿Qué crees que es lo más importante en el baloncesto de formación?

Para mí, y es algo que repito desde que tome consciencia de ello hace ya muchos años, lo más importante es darnos cuenta todos (padres, madres, entrenadores, árbitros, aficionados, directivos,…) de que, en mayor o menor medida, formamos parte del proceso de crecimiento de una persona, y la responsabilidad que esto conlleva.

Lo más importante es darnos cuenta todos de que formamos parte del proceso de crecimiento de una persona, y la responsabilidad que es conlleva.

A partir de ahí entran las reflexiones personales de cómo se debe gestionar el trabajo a realizar; pero como pongamos por encima de esta máxima cualquier tipo de interés personal estaremos cruzando una línea muy peligrosa y es lo único que no soporto ver cuando, como público, veo un partido o un entrenamiento de categorías inferiores.

¿Nos podrías dar alguna pincelada del trabajo de formación dentro de la estructura deportiva del FC Barcelona? 

El hecho de tener la Ciudad Deportiva es un lujo a la hora de poder hacerte una idea del trabajo que se realiza en el club. Hay un detalle, muy simple pero muy significativo, que yo no veía desde que estuve en la Penya: los entrenadores de cantera ven los entrenos de los otros equipos, están involucrados, hablan entre ellos al acabar las sesiones, esto por simple que parezca no ocurre a menudo. La gente va, entrena y se marcha a su casa lo antes posible, y si le dicen que tiene que esperar a que sus críos se duchen ya te ponen mala cara. Yo esto lo he vivido y al final las diferencias empiezan en detalles como estos.

Además creo que en la dinámica del primer equipo del club tenéis a jugadores de las categorías inferiores, ¿qué supone eso para el equipo y para esos propios jugadores?

Los jugadores que denominamos grupo “A” empezaron la pretemporada una semana antes que el grupo ACB. Este grupo está formado por jugadores del LEB oro y del equipo junior. Trabajaron todos los conceptos que nosotros queremos inculcar al equipo y cuando los jugadores profesionales se fueron incorporando estos canteranos les mostraban las cosas que queríamos hacer.

Siempre que el calendario lo permite Sito dirige una sesión del equipo “B” y Alfred Julbe y Jaume Comas ven todas nuestras sesiones de entrenamiento para estar siempre coordinados. Es un esfuerzo por parte de todos, pero si quieres hacer crecer algo y quieres que los jugadores de formación sean partícipes de ello tienes que involucrarte e involucrarlos.

Te puedo asegurar que por ejemplo a Juan Carlos Navarro le han valido más las situaciones que ha hecho en pista con Aleix Font que las horas de pizarra que se ha pasado conmigo cuando se ha incorporado después del europeo.

¿Y cómo se lleva la “morriña” de tu primera casa, de Galicia?

Yo llevo de manera intermitente desde 1999 fuera de casa, pero a pesar de estar en casa menos de lo que quisiera siempre intento estar conectado a Galicia, a nivel profesional siguiendo los equipos gallegos y a nivel de formación lo hago siguiendo los resultados de los clubes en los que he trabajado: Carballo, Betanzos, Basket Coruña, etc.

Me gusta seguir a los críos que entrené y ver como se han desarrollado en su paso por las diferentes categorías de formación.

¿Cuál es tu opinión sobre el baloncesto en Galicia ahora que lo ves y seguro que lo sigues desde la distancia?, ¿crees que ha habido algún cambio signficativo? 

A nivel profesional el tener a un equipo como el Obradoiro en Liga ACB de manera continuada y con un proyecto asentado, ha supuesto el recuperar una referencia que no teníamos hace años. A mí me encantaría que Coruña diera un paso más y concentrara todos sus esfuerzos como ciudad en plantearse el ascenso a la ACB, conozco el club por dentro y ahora mismo les falta muy poco a nivel de estructura, la parte económica es otra historia pero se puede conseguir.

En cuanto a categorías de formación más que seguir a clubes, sigo a entrenadores. Al final soy de la idea de que los clubes lo forman los entrenadores, son los que le dan la identidad. Cuando yo era jugador de formación en Coruña había un club (el Basketmar) con un equipo en primera división nacional (Leb Oro actual) y en él estaban los mejores entrenadores. A día de hoy soy capaz de recitar los nombres y apellidos de todos los entrenadores de ese club desde el equipo sénior hasta infantiles, y no era mi club! Por eso creo que el principal valor de una entidad deportiva son sus entrenadores.

Los clubes lo forman los entrenadores, son los que le dan la identidad.

¿Qué supone para ti enfrentarte cada temporada al Obradoiro de Santiago de Compostela?, ¿se hacen presentes muchos recuerdos de tus comienzos? 

Para mí jugar contra Obradoiro es jugar contra Víctor. Moncho es el estandarte de club y ojalá lo siga siendo muchos años porque es un ejemplo y siempre que juego contra él aprendo algo. Pero cuando preparo el partido contra Obradoiro siempre me viene a la cabeza Víctor y los años que pasamos peleándonos en banquillos de ligas autonómicas y tomo más consciencia de quien soy y de dónde vengo.

Quiero terminar esta entrevista dándote las gracias por estos minutos y comentándote que ha sido una enorme ilusión y una gran experiencia poder cumplir mi décima entrega compartiendo tus experiencias y tu nuevo día a día. Muchísimas Gracias y Mucha Suerte!

Muchas gracias por la oportunidad de poder echar un poco la vista atrás y enhorabuena por la iniciativa.