Victor Oladipo fue escogido con la segunda elección del Draft de 2013 por los Orlando Magic, después de haber culminado un gran último año en los Hoosiers de Indiana, casualmente, ciudad en la que ha logrado resurgir. En la franquicia de Florida el escolta no acabó de arrancar y mostrar el nivel por el que fue seleccionado en dicha posición, y terminó siendo traspasado a los Oklahoma City Thunder, donde únicamente terminaría durando una temporada.

A pesar de haber estado solo una campaña, Oladipo consiguió un grandísimo contrato, cortesía de Sam Presti, uno de los mejores -sino el mejor- general managers de toda la NBA: 84 millones de dólares en 4 temporadas. Después de haber culminado sus peores números desde su año rookie (vivir a la sombra de Russell Westbrook es lo que tiene), la franquicia de Oklahoma decidió que debía acabar esta relación, y se le presentó una oportunidad de oro donde consiguió a, nada más y nada menos, que Paul George.

Y en estas estamos ahora, con Victor Oladipo en los Indiana Pacers, en la ciudad que le vio brillar en su último año de universidad, donde maravilló a propios y extraños. Y es que no sabemos si es el clima de Indiana o la forma de vida de la ciudad, pero ‘Mr. 360’ está dejando sus mejores sensaciones desde que llegó a la NBA: siendo líder del ataque y haciendo o deshaciendo lo que él quiere, como una auténtica estrella.

El mejor baloncesto de su carrera

El ritmo de juego veloz impuesto por el coach Nate McMillan le va a las mil maravillas: Oladipo está disputando esta campaña con el mayor ritmo de toda su carrera (101.82).

El escolta estadounidense está promediando más de 23 puntos en lo poco -pero sirve para sacar algunas conclusiones- de lo que llevamos esta temporada, con casi un 50% de acierto en el tiro. Pero es que esta capacidad anotadora también está siendo acompañada por su faceta de asistente, promediando casi 4 asistencias por encuentro (en los Pacers sólo se encuentra por detrás del base, Darren Collison).

Pero es que no es solo en ataque donde lo está haciendo bien Oladipo: ¡También en defensa! Es el segundo mayor ladrón del equipo (0.6 robos por partido) y el tercer mayor taponador, con 0.6 por encuentro. Aunque, ciertamente, esto no debería cogernos por sorpresa, porque en su etapa universitaria fue nombrado como mejor jugador defensivo de la Big Ten de la NCAA, y en la NBA ha ido dejando muestras de ello.

¿Candidato al MIP?

Esta es su quinta temporada en la NBA, y parece un claro candidato para el trofeo al most improved player, o lo que viene siendo lo mismo, al jugador más mejorado de la temporada.

Victor Oladipo está ante una oportunidad estupenda en Indiana, la ciudad que ya le vio brillar en la universidad, para elevar su estatus en la NBA y convertirse en un jugador All-Star. Es una de las caras visibles de unos Pacers que están dejando grandes sensaciones tras la salida de Paul George, algo que parecía imposible cuando se realizó el traspaso. Estamos hablando de una franquicia que gana, y, aunque también pierde, (casi) siempre divierte. Una bendición para los aficionados al baloncesto.