Nacho Domínguez Zamora - Fullbasket

Nueva entrega de esta sección dirigida por Sergio González, Entrenador Superior de Baloncesto y Director Deportivo del Club Baloncesto Seis do Nadal – Coia (Vigo – Galicia), en la que a través de una charla con entrenadores de Liga EBA, simulando esas charlas que se producen a pie de pista antes del inicio de los partidos, buscaremos conocer un poco más el club al que pertenecen y su particular visión sobre diferentes aspectos del deporte de la canasta.

En esta nueva entrega viajamos hasta Zamora para entrevistar a Nacho Domínguez, actual entrenador del equipo de Liga EBA del Virgen de la Concha, a través de quién conoceremos un poco más la realidad de su equipo en Liga EBA, de su club y de su interesante carrera como entrenador de balonceto.

Te estrenas esta temporada en el banquillo del equipo de Liga EBA del Virgen de la Concha de Zamora, ¿qué es lo que más te ha motivado de este nuevo proyecto que has asumido este curso?

Lo que más me motiva de este proyecto es poder venir a mi casa, poder venir a mi ciudad después de muchos años fuera de España. Poder venir al club que me formó como jugador, como persona más bien ya que nunca destaqué por ser un gran jugador.

Me motiva el poder venir a entrenar y hacerme cargo de un equipo en una liga de desarrollo como es la Liga EBA con valores jóvenes en el baloncesto nacional. Aunque cuando yo llegué la plantilla ya estaba confeccionada, he podido configurar algunos detalles y ultimar los últimos fichajes y creo que es un proyecto muy interesante con buena gente que en todo momento te hacen sentir como en casa.

¿Qué rasgos y características podrían definir a tu nuevo equipo en Zamora?

Pues el equipo que tengo va a jugar “run and gun” (correr y tirar). Estamos ahora mismo, si no me equivoco, los terceros en anotación a pocos puntos del primero; metiendo 88 puntos por partido que es una barbaridad. También es verdad que somos el equipo con más puntos en contra de todo el grupo. Pero creo que este es un estilo de juego muy vistoso en el que nos sentimos muy cómodos.

Además cuento con dos jugadores interiores de los cuales uno de ellos está lesionado, y el resto de los jugadores de la plantilla son un base, dos aleros y los demás son escoltas. Es una plantilla confeccionada un poco diferente al uso, pero basamos todo nuestro estilo en el juego exterior, un estilo en el que jugamos cuatro abiertos y un interior, y que por ahora nos está funcionando muy bien. A veces sufrimos un poco en el juego interior pero lo conseguimos disimular bastante bien siendo fieles a nuestro estilo.

¿Cuáles son los objetivos que como entrenador te has marcado con el equipo?

El objetivo competitivo del club es lograr la permanencia y, a ser posible, cuanto antes.

Los objetivos que yo tengo como entrenador se basan en poder desarrollar de manera más eficiente el estilo de juego que antes comentábamos con cuatro jugadores abiertos y un interior; tanto en el apartado ofensivo como en el defensivo. La verdad es que a veces nos vemos mermados porque tenemos un par de aleros altos pero nos quedamos un poco cojos en la defensa del poste; y es ahí donde trabajamos algunos recursos. Yo creo que es un proceso de experimentación para poder contrarrestar nuestra debilidad en la defensa de los jugadores interiores.

Y luego también me gustaría lograr que cada jugador, todos y cada uno de ellos, mejoren su rendimiento individual con respecto a la temporada anterior.

¿Cómo ha sido el arranque de la competición en el que ocupáis actualmente la 9ª posición con un balance de cuatro victorias y cinco derrotas?

El arranque de la competición ha sido un poco irregular. Esperábamos no haber fallado algunos partidos que hemos perdido, pero considero que lo estamos haciendo bien y que nos estamos mostrando como un equipo bastante sólida aunque hayamos tenido algunos errores. Estamos terminando de encontrar nuestro camino. Hay que enganchar una racha de tres cuatro victorias seguidas para poder dejar de mirar hacia abajo, pero igualmente estamos contentos compitiendo cada partido y disfrutando el camino.

¿Qué opinión tienes de la actual Liga EBA y de los equipos que compiten en ella?

La Liga EBA en la que estamos compitiendo creo que es una liga muy interesante porque te permite desarrollar valores jóvenes nacionales principalmente. Es verdad que el sistema de competición este año ha sido un poco ambiguo con cambios a última hora ya que finalmente somos 16 equipos, te toca jugar entre semana y en fechas poco habituales como puede ser el día de Reyes; pero en cuanto a la liga me gusta el nivel en general.

“LA LIGA EBA EN LA QUE ESTAMOS COMPITIENDO CREO QUE ES UNA LIGA MUY INTERESANTE PORQUE TE PERMITE DESARROLLAR VALORES JÓVENES NACIONALES PRINCIPALMENTE.”

En cuanto a los equipos que hay en la propia competición creo que Marín juega en otra liga y dudo que pierdan algún partido en toda la temporada. El resto de equipos creo que cualquiera puede ganar a cualquiera. Es cierto que se nota la diferencia de calidad de las plantillas, pero en el peor de los equipos tienes dos o tres jugadores que te pueden hacer muchísimo daño y los equipos que están mejor armados para estar arriba pueden que tengan un mal partido y no encuentren su porcentaje de anotación o su planteamiento táctico y les puedes plantar cara.

Si es cierto que tal vez el tema de los jugadores extranjeros y las licencias nacionales es para replantearlo y ver qué es lo que se quiere lograr realmente con esta liga. Creo que tal y como está, está muy bien; pero si lo que se busca es formar y desarrollar jugadores jóvenes creo que se debería limitar no tanto el número de fichas de jugadores extranjeros o extracomunitarios como sí el número de esos jugadores que puedan estar en cancha.

También es verdad que los filiales de equipos grandes tendrían mucha más ventaja con respecto a nosotros. Hay equipos de ciudades como Zamora mismamente o Venta de Baños que no tienen unas estructuras de categorías inferiores debajo y la manera que tienen de crear afición es trayendo a jugadores de fuera que creen espectáculo. Entonces, por otro lado, también creo que sería algo injusto limitar eso.

Me gustaría hablar de tu nueva casa, del Virgen de la Concha. ¿Cómo es la estructura deportiva del club y qué papel juega el equipo de Liga EBA que tú entrenas en esa estructura?

El Virgen de la Concha es un club que ya tiene 25 años que se sustenta en unos grupos de baloncesto escolar con equipos infantil, cadete y júnior autonómico y como primer equipo el conjunto de Liga EBA. Zamora en general ha sufrido un descenso en el número de licencias en baloncesto por la aparición del balonmano y del rugby que están haciendo un trabajo increíble en Zamora. Nosotros estamos intentado adaptarnos a todo ese cambio y antes cuando era mayor el volumen era otra cosa, ahora tenemos que reenfocarnos e intentar sacar con un volumen menor una mayor calidad de jugadores.

Estamos encontrando ese sitio e intentando dar una competición adecuada a nuestros jugadores. Para muchos jugadores el equipo de Liga EBA es el sueño, es la proyección, es donde quieren llegar. Es verdad que muchos piensan y ven la ACB y la NBA pero lo que tienen cerca y a lo que aspiran es a jugar o debutar en su equipo. Entonces el jugador que está en la cantera y juega para el Virgen de la Concha quiere llegar a Liga EBA.

Hablando de las categorías de formación y basándote en tu larga trayectoria, ¿qué crees que es lo más importante que deben tener en cuenta los entrenadores a la hora de entrenar en esta etapa?

Este tema está lleno de tópicos y la verdad es que la mayoría de esos tópicos son verdad. No todo el mundo vale para entrenar en cantera. Creo que los mejores entrenadores tendrían que estar en formación.

“NO TODO EL MUNDO VALE PARA ENTRENAR EN CANTERA. CREO QUE LOS MEJORES ENTRENADORES TENDRÍAN QUE ESTAR EN FORMACIÓN.”

Los entrenadores que realmente son válidos para formar y para desarrollar jugadores jóvenes y equipos de estas categorías son una cosa muy extraña porque tienen que tener un manejo de grupo increíble, un conocimiento brutal del baloncesto y del desarrollo de los contenidos, tienen que ser muy responsables en la planificación y estructuración de su trabajo y muy motivantes a la hora de trabajar con los grupos para lograr esa unión entre el trabajo de rendimiento y el aspecto lúdico del baloncesto. Tienen que conseguir que los jugadores divirtiéndose constantemente lleguen a desarrollarse técnica y tácticamente, hablando, claro está, de si queremos proyectar a los jugadores a categorías superiores.

Creo que realmente un entrenador que vaya a entrenar categorías de formación tiene que querer entrenar categorías de formación. Puede parecer algo lógico pero el que está por obligación en un equipo de jugadores pequeños no va a funcionar. También es verdad que en la mayoría de las situaciones las categorías inferiores no están tan recompensadas económicamente como los equipos de categoría sénior. Si alguien quiere ser entrenador de baloncesto y quiere vivir del baloncesto, para poder entrenar en categorías inferiores tendrá que entrenar cuatro equipos y además hacer otras labores para el club, cuando lo que un entrenador busca es poder tener un tiempo de trabajo coherente y normal para poder dedicarse con calidad a estas categorías teniendo en cuenta la planificación, la estructuración y el propio desarrollo del equipo y de todos sus integrantes.

“CREO QUE REALMENTE UN ENTRENADOR QUE VAYA A ENTRENAR CATEGORÍAS DE FORMACIÓN TIENE QUE QUERER ENTRENAR EN CATEGORÍAS DE FORMACIÓN.”

Me comentabas antes de la entrevista que has entrenado en la Liga profesional de Bolivia, ¿qué tal ha sido la experiencia?

El poder dirigir en la liga boliviana, que es donde he dirigido durante las dos últimas temporadas, ha sido una experiencia brutal. Haber entrado ahí con 26 años y poder desarrollar un trabajo de otro nivel y de otro volumen de horas es de muy agradecer. La repercusión de la liga en el país es alta llegando a tener hasta 5.000 personas en algunos partidos y me he sentido muy afortunado de poder vivir algo así.

“LA REPERCUSIÓN DE LA LIGA EN EL PAÍS ES ALTA LLEGANDO A TENER HASTA 5.000 PERSONAS EN ALGUNOS PARTIDOS Y ME HE SENTIDO MUY AFORTUNADO DE PODER VIVIR ALGO ASÍ.”

En cuanto a la experiencia a nivel deportivo podría decirte que la liga EBA es una competición mucho más compleja sobretodo tácticamente aunque si es cierto que allí hay mejor fichajes extranjeros por un tema de presupuesto de cada uno de los equipos. La liga se está desarrollando, es decir, se está intentando subir el nivel y se está intentando hacer las cosas bien pero a veces se hacen muy mal. Es una liga que no tiene unas bases claras cuando arranca, no tiene una duración determinada, hay constantes aplazamientos de partidos, la estructura de los playoffs no se sabe hasta que llegan los propios playoffs, si quedas mejor clasificado empiezas jugando fuera… Son una serie de cosas muy mal hechas y bastantes extrañas comparándolas con la realidad de aquí.

Me hubiese gustado estar en clubs donde la figura del entrenador fuese más importante y haber podido configurar directamente las plantillas y haber traído a los jugadores extranjeros que más necesitáramos. También me hubiese gustado tomar directamente algunas decisiones con respecto a algunos jugadores que, por unos temas o por otros, no he podido. Pero en general para mí ha sido una muy buena experiencia.

También has entrenado en Eslovenia, Argentina y México, ¿qué nos puedes contar de estas experiencias tan diferentes entre ellas?

Pues justamente en otros países en los que he estado (Eslovenia, Argentina y México en ese orden) ha sido otra historia.

Eslovenia es un país donde el trabajo es óptimo. Es el adjetivo que mejor lo define: óptimo. El nivel de los entrenadores y del trabajo de la técnica individual y de los estilos tácticos es brutal. Todo el mundo trabaja muy bien sin excepción. Tienen el material, tienen jugadores de unas características físicas muy buenas y están metidos en el profesionalismo desde edades tempranas. Tienen claros los objetivos, trabajan para lo que trabajan. Me vino muy bien, a mi tercera temporada como entrenador, poder caer en las categorías inferiores del Olimpija de Ljubjana ya que hizo que tuviera una perspectiva mucho más amplia de que es lo que quería para mi futuro.

“ESLOVENIA ES UN PAÍS DONDE EL TRABAJO ES ÓPTIMO. ES EL ADEJTIVO QUE MEJOR LO DEFINE: ÓPTIMO. TODO EL MUNDO TRABAJA MUY BIEN SIN EXCEPCIÓN.”

Mi paso por Argentina también fue muy agradable y muy bueno; me sentí muy valorado y querido como profesional ya que me dieron mucha responsabilidad en muy poco tiempo. En Argentina coordinaba un club de más de trescientos jugadores con 19 equipos en donde todo el mundo estaba muy implicado dentro del “amateurismo”. Lo que más llama la atención de Argentina es algo que les funciona muy bien y es su idea de “club”. Allí cada club tiene su propia instalación, tiene como una pequeña ciudad deportiva, es decir, una pista grande con varias pistas exteriores, una piscina, un parque, etc. Yo creo que esto viene dado por un importante aspecto social: en Argentina hay mucha más inseguridad y violencia en la calle; entonces en un recinto de este tipo las familias llevan a los jugadores para que hagan sus actividades y jueguen con sus amigos. Básicamente nuestra habitual salida del colegio es el “club” para ellos.

Y en México estuve en una zona donde no había tanto nivel de baloncesto pero tuve suerte en donde caí. Estuve con unas personas excelentes que me llevaron a varios torneos nacionales. Tuve la suerte de poder estar de asistente en la selección sub21 del estado de Colima. La verdad que fue toda una experiencia y además México es un país maravilloso y el día que tenga una estructura sólida va a dar mucho que hablar en el baloncesto internacional porque son más de 120 millones de habitantes.

¿Qué es lo que más te ha marcado de estas experiencias fuera de casa?

Lo que podría resaltar de todo el período que he estado fuera de España es el aceptar, el incorporar y el vivir realmente cada lugar. Es decir, el aceptar las costumbres, la rutina y el día a día de cada cultura.

Por ejemplo, en Eslovenia yo aprendí a ser profesional y aprendí cual es la dedicación total, única y prioritaria al baloncesto. Aprendí a cumplir objetivos, a realmente estructurarte y planificarte todo el año en función del trabajo.

En México aprendí a disfrutar del día a día, es decir, a ver cada entrenamiento, cada partido y cada desplazamiento como algo único y maravilloso que es lo que te da la calidad humana.

Y en Argentina aprendí a vivir lo que supone ponerse la camiseta, es decir, a implicarte con un proyecto, a sumergirte al cien por cien, a poner al club siempre por delante de ti mismo, a valorar a todas las personas y trabajar para ellos con el corazón.

“LO QUE PODRÍA RESALTAR DE TODO EL PERÍODO QUE HE ESTADO FUERA DE ESPAÑA ES EL ACPETAR, EL INCORPORAR Y EL VIVIR REALMENTE CADA LUGAR.”

Con estar larga carrera deportiva que llevas vivida y para finalizar esta entrevista, ¿cuál es el mejor momento que te ha dado el baloncesto?

El baloncesto te quita muchas cosas, te hace renunciar a la familia y a estar con tu gente, e incluso te impide llegar a tener una estabilidad. Pero la verdad que te da momentos únicos y maravillosos. Yo ahora mismo al baloncesto le estoy muy agradecido por haberme juntado con mi pareja que también es jugadora de baloncesto. A mí al final del día lo que me queda es saber que tengo a alguien ahí que va a estar a mi lado y que me apoya.

Lo que también le puedo agradecer al baloncesto es el hecho de haber conocido mundo, de haber estado en Latino América, de haber vivido en Los Balcanes, de haber vivido en la ex-Yugoslavia, el haber llegado a países donde estuvo la cultura española como México y Argentina. Te permite recordar tiempos pasados en el sentido de que yo he podido estar en lugares de los que me hablaban cuando era pequeño y que nunca pensé que pudiera llegar a conocer de primer mano.

También quería terminar hablando Huesca. Los dos primeros años que entrené a baloncesto lo hice allí y fueron dos años que me hicieron darme cuenta de que yo me quería dedicar a esto y que yo quería vivir siendo entrenador profesional. No tengo más que palabras de agradecimiento para el club. Allí conocí grandes entrenadores y grandes amigos que a día de hoy lo siguen siendo y con los que mantengo el contacto. De alguna manera fueron ellos los que me animaron a viajar y conocer nuevas experiencias.

“LOS DOS PRIMEROS AÑOS QUE ENTRENÉ A BALONCESTO LO HICE ALLÍ (HUESCA) Y FUERON DOS AÑOS QUE ME HICIERON DARME CUENTA DE QUE YO ME QUERÍA DEDICAR A ESTO Y QUE YO QUERÍA VIVIR SIENDO ENTRENADOR PROFESIONAL.”