El Granca se lamió sus propias heridas. Hizo un acto de reflexión tras el descalabro de Tenerife y consiguió derrotar a un Alba en el que fue el regreso de Aíto a la isla. Los de Casimiro estuvieron muy bien tanto en ataque, donde Mekel fue protagonista, como en defensa, rompiendo el choque al final de la primera parte y en el principio de la segunda. De ese modo, los amarillos dejaron atrás el mal final de 2017 para empezar tanto el 2018 como el Top16 de la Eurocup con buen pie.

Partida de ajedrez. Durante los primeros compases tanto el Alba como el Gran Canaria intentaron jugar sus fichas sin arriesgar demasiado. No obstante, la defensa de los amarillos y su bien ritmo en ataque les ayudó a tomar el control del marcador. Esa cuestión obligó a los germanos a reaccionar y así lo hicieron, igualando fuerzas y acercando posturas de la mano de Peyton Siva. Aun así, el equipo de Casimiro seguía enseñando los dientes atrás, salvo algún despiste, y su buena movilidad de balón les hizo mantener un gran acierto donde, como no, Eriksson fue protagonista (26-20).

La intensidad defensiva de los claretianos tuvo continuidad y siguieron enchufando con bastante claridad. En ese sentido, que Mekel fuera capaz de asumir responsabilidades tanto en la anotación como en la dirección fue clave en el dominio insular. El Alba se defendió como pudo; varias canastas de Sikma les empujaron en la persecución, pero entraron en un intercambio de golpes que no les convenía porque cada vez le costaba más anotar. De hecho, cuando el Gran Canaria amarró al ex de Valencia terminó de despegarse en el marcador trabajando, también, muy bien en ataque (53-38).

El cuadro grancanario puso la directa tras el paso por vestuarios y se convirtió en una apisonadora ofensiva. Los amarillos fueron con todo y Gal Mekel siguió con la bombilla encendida. El israelí estaba llevando la manija del juego amarillo a la perfección, tomando buenas decisiones y canalizando muy bien cada ataque. En el otro lado de la balanza estaban los berlineses. El parcial del inicio de la segunda parte les pesó demasiado y, aunque se fueron entonando hasta encadenar un 0-10, el Granca tomó una distancia suficiente como para no sufrir, sino más bien gustarse (84-69).

Lo cierto es que al Gran Canaria le salía todo, o casi todo. El Alba se veía incapaz de remontar a pesar del enorme partido de Luke Sikma y el último cuarto no tuvo demasiados sobresaltos. Si bien el partido estaba bastante sentenciado, a los de Casimiro se les atragantó un poco rebote y eso no le gustó demasiado al preparador manchego, una cuestión que quiso corregir sobre la marcha con un tiempo muerto. A pesar de ese pequeño detalle, los amarillos fueron constantes y cerraron el partido dejando mejores sensaciones que en los encuentros anteriores (100-81).

Con este triunfo la escuadra claretiana rompe su racha de cuatro derrotas consecutivas y da un primer golpe sobre la mesa en sus opciones de llegar a las eliminatorias de Eurocup. Tras lo sucedido en el derbi canario ante Iberostar Tenerife, los grancanarios necesitaban un partido como este para empezar a cambiar su dinámica y arrollaron sin piedad a un Alba Berlin que estuvo bastante lejos de su mejor versión. Además, los insulares ganaron en un partido donde destacó, y mucho, un Gal Mekel que jugó su mejor partido de esta temporada sin lugar a dudas.