Primer partido del año en Sevilla. El FC Barcelona Lassa visitaba la capital hispalense luego de dar un golpe sobre la mesa venciendo a todo un CSKA en el Palau. Por parte sevillana, el Betis cerró el año con cuatro victorias consecutivas y buscaba seguir con el piloto automático en una gran prueba de fuego. Año nuevo, mismos objetivos, la permanencia en los verdiblancos y ser ambiciosos en todas las plazas en los blaugrana.

De cara a los quintetos, Óscar Quintana apostaba para el inicio por Draper, Nelson, Schilb, Kelly y Anosike. Por parte visitante, Sito Alonso contaría con Ribas, Navarro, Hanga, Moerman y Tomic. Teníamos juego en Sevilla.

Los primeros compases del partido tenían un protagonista: la pintura. Entre Anosike y Tomic asumían los primeros puntos de sus equipos, con un Betis más atinado de inicio (10-2 min. 4). Con un Barça obcecado en los triples sin acierto, en el momento en el que el aro comenzaba a sonreír para los catalanes la diferencia no sería tan abultada (15-11 min. 7). Pero el Betis pareció en todo el cuarto tener una marcha más. Con Schilb y Kelly comenzando a aparecer, la ventaja era más que jugosa para los verdiblancos (21-13 min. 9). El problema para los sevillanos es que aún quedaría por aparecer un invitado al primer cuarto, Tomas Heurtel. Con el francés en la manija, conseguían los de Sito un 0-6 que dejaba todo casi como empezó. 21-19 al final del primero.

Ya en el segundo periodo, el Barça encontraba el camino al aro y entre Koponen y Vezenkov conseguían las primeras diferencias (24-28 min. 15). Con un Betis al que la segunda unidad le pesaba mucho, los catalanes comenzaban a aparecer por el Municipal de San Pablo. Al Betis se le acababan las ideas, y abusando en exceso del triple, no encontraron camino al aro en casi todo el cuarto acabando en solo 10 puntos. Por lado visitante, el Barcelona comenzaba a hacer del pase extra una gran virtud, y con paciencia se acercaba a la decena de ventaja conforme llegábamos al descanso (31-18 min.18). En un cuarto poco vistoso, el marcador acabó reflejando un 31-40, buena muestra de que los catalanes ya sí estaban cómodos en la cancha.

A la vuelta de vestuarios, el Barcelona alcanzaría la decena de ventaja con Moerman como protagonista desde la esquina (36-47 min. 23). Con Anosike de nuevo asumiendo responsabilidades en los locales, el Betis daba sensación de ser incapaz de tapar todas las amenazas blaugranas. Entre Navarro, Hanga, y los de Sito a la carrera, los de blaugranas se acercaban a la veintena de ventaja con soberana facilidad y un 0-9 de parcial (42-59 min. 28). En un recital de silbidos por parte del respetable sevillano al arbitraje, los catalanes parecían ponerle el lazo al partido mucho antes de lo esperado. Con este panorama, cerraríamos el tercer cuarto en 49-62, números que presagiaban que el partido estaba muy en franquía visitante.

Quedaban diez en San Pablo, y el Barça estaba dispuesto a dar el arreón final. Dos triples nada más salir y el ahínco de Vezenkov de nuevo dentro terminaban por dejar claro al Betis que no iban a volver a casa sin la victoria (55-71 min. 33). Sin embargo los verdiblancos no dejaban de ponerle corazón al asunto con un muy buen Anosike, buena señal de los de Quintana y su cambio las últimas semanas (63-74 min. 35). Dos triples de Nelson consecutivos bajaban a los sevillanos de la decena, para nada dispuestos a no luchar el partido (69-77 min. 36). Y de ahí, a otro arreón blaugrana. Con un Tomic que tenía entre ceja y ceja cerrar el asunto, los de Alonso se volvían a colocar cerca de los quince de ventaja. En cuanto apretaba el Betis, respondían (69-83 min. 37). Así concluiría el partido, con un 82-89  en una victoria de un Barcelona tremendamente serio ante un Betis con corazón y ganas pero superado por las circunstancias.

LAS CLAVES

  1. Plantilla eterna: La segunda unidad del Barcelona Lassa fue la gran responsable de la victoria en San Pablo. Frente a un Betis que sin sus puntales comenzó a sufrir mucho, ya el segundo cuarto fue la buena muestra de que los de Sito tienen doce hombres para que los cambios no se noten en exceso. Hombres como Vezenkov, claves.
  2. Tomas Heurtel: Apareció en el momento preciso. Comenzando el partido con dos faltas prácticamente consecutivas que lo mandaban al banco, en el segundo cuarto nada más salir dejó nueve puntos, dos rebotes y tres asistencias para mandar a su equipo prácticamente diez por encima al descanso. Desde ese momento el partido fue otro.
  3. Disciplina Vezenkov: Hay veces que un jugador es capaz de hacerlo todo bien. Algo así cuajó Vezenkov en la mañana sevillana. Acertado en el triple y dispuesto a la brega abajo, sus 17 puntos fueron capitales para el Barcelona. Tiene días de más y menos oportunidades, pero hoy lo bordó.