Manu Ginóbili está viviendo una tercera (o una cuarta ya, hemos perdido la cuenta) juventud en la NBA. Los 40 años que señalan su DNI parecen la mitad cuando salta a pista. Se transforma, disfruta del baloncesto como lo ha hecho siempre y el físico le acompaña. ¿Cómo puede ser posible?, se pregunta mucha gente.

Y evidentemente nada es casualidad. No lo es que hace unos días se uniera a Abdul-Jabbar, Robert Parish y Michael Jordan como los únicos jugadores de la historia en anotar 20 o más puntos en dos partidos seguidos con 40 o más años.

La pócima «secreta» de Ginóbili se encuentra en Madrid. En la clínica Maccari Sports de Fuenlabrada regentada por Paulo Maccari, su primo y fisioterapeuta personal. Hace años que trabajan juntos, desde que Manu jugó en la Kinder. Y el medio argentino ‘Clarín‘ ha hablado con Paulo, que ha desvelado cuál es la fórmula utilizada: «Aplicamos lo que se conoce como el método Busquet. Es un método manual de relajación de todas las cadenas musculares. Buscamos la pausa de los problemas y tratar de prevenir lesiones. El objetivo es que él se sienta bien, contento, que no tenga lesiones. Después lo otro es talento y entrenamiento de cada uno».

Es un método que se aleja radicalmente de lo que estamos acostumbrados a ver por televisión: «Yo no uso hielo, ni trabajos de elongación, sólo de relajación. En un esguince de tobillo yo no trabajo con hielo y a los dos días están jugando. Nada de frío ni bañeras con agua helada. Y nada de antiinflamatorios».

Ginóbili se preocupó hace años por una serie de lesiones que fue teniendo casi de forma consecutiva y le impedían tener regularidad en su juego:  «Decidimos hacer un cambio radical con respecto a varias de las cosas que venía haciendo. El primer paso fue cambiar completamente la alimentación. Cuando se lo propuse, lo primero que me dijo fue: ‘Yo las pastas no las voy a dejar'», relata Maccari. «Le empecé a quitar los cereales, principalmente los que contenían gluten, y hoy por hoy tampoco come ninguna harina. Si bien no era de consumir muchos lácteos, también se los sacamos, al igual que el azúcar. Al principio utilizó un poquito de miel, y después el cuerpo se fue acostumbrando y hoy no toma ningún tipo de endulzante», prosigue.

Verduras, pescado… así come Ginóbili actualmente: «La idea es que sea toda comida biológica y que esté conformada por un porcentaje de grasas muy alto. Obviamente que cuando hablamos de grasas, es de las buenas. No de pan o de cerdo, sino de palta, de almendras, de nueces, de pescado, de coco, de huevo… Ese tipo de grasa es fundamental, porque da mucha energía», finaliza Maccari.

Ginóbili tiene contrato hasta los 42 con los Spurs… ¿Llegará? De momento nada hace indicar lo contrario.