En Sant Adrià están disfrutando de lo lindo. Recién ascendidas pero con una estabilidad que invita al optimismo. Y una de las piezas clave del conjunto lila es Andrea Riley. Para muchos aficionados, la ‘jugona’ del equipo con el permiso de Belén Arrojo. A sus casi treinta años ha encontrado en el club catalán una nueva casa… y quiere liderar la ‘guerra de la Copa’.

Imagino que las sensaciones en lo que va de temporada son inmejorables.

Creo que para ser la primera temporada del equipo en la élite estamos trabajando a un nivel altísimo y los resultados están llegando. El bloque entiende que para seguir ganando necesitamos entrenar duro. Nos lo pasamos genial.

Permíteme que te lo pregunte… ¿Conocías algo del club antes de fichar este verano?

No, no sabía nada del club [risas]. Honestamente, no iba a jugar más al baloncesto fuera de mi país, pero mi agente me propuso venir aquí y estoy muy agradecida porque es un equipo encantador y ambicioso.

La filosofía que propone Fabián Téllez… ¿te favorece?

Con Fabián ahora puedo comunicarme mejor que hace unos meses porque ahora domina algo más el inglés [risas]. Me gusta su filosofía de querer jugar con mucha intensidad y un ritmo alto, con muchas transiciones… Entiendo perfectamente su filosofía y la disfruto porque la comparto por completo.

¿En el vestuario os imaginabais haber empezado la temporada así?

No me ha sorprendido en absoluto el nivel mostrado por el equipo, de hecho creo que se nos infravaloró demasiado al principio de temporada por ser las novatas.

Sant Adrià es un club de cantera. ¿Sentís ese calor de las más pequeñas?

Soy consciente que las jóvenes siempre intentan tener referencias, espejos en los que mirarse… No solo como jugadora, también como persona, como líder, como compañera. Es un placer tener una afición así, realmente el ambiente es una pasada.

¿Cuál o cuáles pueden ser las claves para el partido contra Mann-Filter de cuartos de final?

Tenemos que mantener esa comunicación coral que nos ha llevado hasta aquí, defender duro, creer en nosotras mismas… Somos conscientes que no será fácil porque son las anfitrionas y están jugando muy bien, pero nuestro objetivo es llegar lejos. No nos ponemos techo aunque somos realistas. Es como un playoff y un mal partido te deja fuera, esa es la realidad.

¿Cuál es el objetivo, más allá de la Copa, para lo que queda de temporada?

Mi gran sueño es jugar los Playoffs y hacer ruido. Imagino que como el de todas mis compañeras. Pero hay que ir paso a paso, sin precipitarse. Si mantenemos esta química todo es posible.