Ha saltado la bomba en la NBA. Esta madrugada, el reputado periodista de ESPN, Adrian Wojnarowski, ha informado que Los Angeles Clippers han traspaso a su principal estrella, Blake Griffin, a los Pistons de Detroit.

Con un pack ampliado con Brice Johnson y Willie Reed, la franquicia angelina ha obtenido a cambio a Tobias Harris, Avery Bradley, Boban Marjanovic y dos picks del Draft: uno de primera ronda (protegida 1-4 en 2018, 2019 y 2020 y sin protección en 2021) y otro de segunda.

Con este traspaso, los Clippers han puesto oficialmente el ‘modo’ de remodelación. En esta misma información, Adrian Wojnarowski ha añadido que la franquicia que compró hace poco tiempo el empresario Steve Ballmer ha puesto también en el mercado al pívot DeAndre Jordan (opción de jugador) y al escolta Lou Williams (expiring), por los que esperan obtener jugadores jóvenes y rondas del Draft antes de que se cierre el mercado el 8 de febrero.

¿Qué busca cada franquicia con este traspaso?

Los objetivos de ambas franquicias son claros. Mientras en Detroit buscan consolidar una pareja interior de presente y futuro con Blake Griffin (firmó en verano por $171M para las próximas 5 campañas) y Andre Drummond ($66M en 3) para clasificarse en los playoffs esta misma campaña -a la espera, presumiblemente, de más traspasos para mejorar su juego exterior-, en los Clippers inician una remodelación que esperan dure poco tiempo.

En estas primeras horas postraspaso, diversos analistas estadounidenses han apuntado que los Clippers intentarán firmar a LeBron James en verano, algo que parece complicado, aunque también tienen la vista puesta en la agencia libre de 2019, en la que estarán libres algunos jugadores como Kawhi Leonard, Kyrie Irving, Jimmy Butler, Klay Thompson, Kevin Love o Kemba Walker.

La era Blake Griffin ha terminado ya en los Clippers. Ha llegado el momento de que pasen página.