Heurtel volvió a desplegar su mejor baloncesto para manejar el ritmo de partido como el técnico balcánico quería y, así, darle el triunfo a los culés. El Gran Canaria, por su parte, no pudo hacer mucho ante el empuje físico de su rival y los constantes errores defensivos provocados por los constantes bloqueos directos de su rival. Sólo Eriksson salvó la papeleta en un partido malo de los amarillos.

La solidez del Barcelona se hizo notar desde el primer momento y eso le llevó a marchar por delante en el marcador. El cuadro blaugrana parecía un poco más vivo de inicio, pero el Gran Canaria dio réplica enseguida gracias a un gran Pablo Aguilar. No obstante, el dominio continuó en las manos de los catalanes y varios errores consecutivos de los hombres de Casimiro, que no estaban con sensaciones, les hicieron colocar su máxima ventaja del partido. El técnico manchego paró el partido y propuso cambios para elevar el nivel competitivo, pero el Barça no se salió del guion llevando el encuentro a un terreno muy físico, parecido a lo que hizo ante Baskonia (15-21).

Cuando el Granca intentó igualar fuerzas en lo físico, aspecto que el Barcelona dominaba, con un Pasecniks bastante metido, apareció Pau Ribas para frenar a su rival con dos triples. La defensa catalana era buena y, además, machacaban cada error defensivo claretiano con canasta; los insulares estabas sufriendo mucho en situaciones de puerta atrás donde el lado débil no funcionaba tras los desajustes provocados por el pick & roll. Sin embargo, como si de un desfibrilador se tratase, Marcus Eriksson revivió a un Gran Canaria ahogado con cinco triplazos. El sueco dio confianza a sus compañeros y la mejoría abrió una nueva historia antes del descanso (43-41).

El partido se igualó mucho gracias a Eriksson y ambos equipos empezaban de cero. Aun así, el que llevaba la voz cantante era un Barcelona que seguía demostrando que la versión Pesic les venía como anillo al dedo. El Granca seguía perdiendo balones y sin Eriksson en pista no había soluciones para romper la defensa blaugrana desde fuera, ya que por dentro era muy complicado por el empuje físico catalán. Los amarillos no encontraban el camino y el Barça, más certero en los tiros y más compacto, le volvió a enviar al rincón de pensar justo en un momento caliente del choque (56-68).

La mala toma de decisiones del equipo amarillo no les estaba ayudando a mejorar su situación en pista. La defensa barcelonesa tenía mucho que ver en ello, pero el no poder correr y el no poder dominar con soltura el rebote le jugaban una mala pasada al Granca. El control del Barcelona era amplio y su fuerza se encontraba en martirizar los puntos débiles de un equipo, el claretiano, que no estaba nada cómodo.

Thomas Heurtel manejaba a la perfección los hilos culés, marcando el ritmo de forma idónea en todo momento. A pesar de todo, dos triples del Granca dieron un halo de esperanza. Pero el Barça siguió castigando a los claretianos en jugadas de pick & roll y el tiempo empezaba a agotarse. El base francés continuó haciendo lo que le dio prácticamente la gana y acabó por cerrar el triunfo blaugrana con un triple a poco más de un minuto del final tras su enésima exhibición de talento de esta Copa.

Dos días le han bastado a Svetislav Pesic para hacer creer a este Barça (74-87).

El partido en clave:

1. Desajustes que desestabilizan: El Barcelona planteó el partido de forma perfecta en todo momento y eso le dio ventaja. El conjunto blaugrana comenzó a volver loco al Gran Canaria utilizando muchísimos bloqueos que provocaron una gran cantidad de desajustes que fueron un filón de anotación para Pesic y los suyos. Los amarillos no fueron capaces de responder.

2. Thomas Heurtel, dueño del partido: Si alguien se ha beneficiado de la llegada de Pesic ese es Heurtel. El francés es el hombre de confianza del entrenador balcánico en la pista y ejecutaba perfectamente el ritmo de partido que quería el Barça. La realidad es que el ex de Efes se volvió a transformar, como en cuartos, en el líder que los culés necesitan.

3.  Eriksson dio vida, pero fue insuficiente: Cuando no dominas el rebote y tampoco eres capaz de igualar físicamente el partido sólo el triple te puede salvar la vida. Por ello, la aparición de Eriksson en el partido le dio al Gran Canaria la oportunidad de cambiar la dinámica del encuentro, pero la explosión de talento del sueco acabaría siendo insuficiente.