El All-Star de Los Ángeles ya es historia, lo que significa que arranca la recta final de la temporada regular en la NBA. El jueves vuelve la competición, que acabará el 11 de abril antes de dar paso a los Playoffs. Con las Conferencias Oeste y Este más disputadas de los últimos años, nos esperan 49 días de infarto.

El Oeste sigue siendo Salvaje

Pese al incremento de competitividad en la Conferencia Este, el Oeste no defrauda. Solo hay dos equipos que tienen los Playoffs asegurados: Houston Rockets (44-13) y Golden State Warriors (44-14).

El equipo de James Harden, favorito al MVP, firman una racha de diez victorias consecutivas que les coloca como el mejor equipo de la Conferencia. Es la segunda mejor racha antes del parón, por detrás de los Jazz. Es con diferencia la mejor temporada de la franquicia, con un Harden más descansado tras la llegada de Chris Paul. Una pareja que tiene como misión alcanzar la Final de Conferencia e intentar llegar a las Finales, pese a que los Warriors ostentan aún, por calidad de plantilla, el cartel de favorito.

Los actuales campeones han sufrido mayor competencia en la Conferencia, especialmente con la de Houston. Dos derrotas han cosechado contra el equipo de Mike D’Antoni, rival directo por el primer puesto del Oeste. Los de Kerr son el mejor equipo fuera de casa (22-7). A un partido de los Rockets, dan la sensación de que dejan lo mejor para los Playoffs (pese al 39,2% en triples y las más de 30 asistencias por partido, mejores récords de la NBA). Y arrasar entonces.

Tras Rockets y Warriors, empieza el atasco. Ocho franquicias separadas por cinco victorias o menos. Eso sí, dos parecen más sólidas que el resto: San Antonio Spurs (35-24) y Minnesota Timberwolves (36-25). Los de Pop vuelven a ser el equipo del Oeste con menos derrotas como local (seis, como Golden State), y sin contar prácticamente con Leonard. Lesionado indefinidamente, el alero está muy lejos de regresar a las canchas. Los tejanos quieren que su estrella regresa en la forma óptima para el momento importante de la temporada, pero hasta el propio Pop es pesimista. Además, los Spurs acumulan antes del parón una racha de tres derrotas, y solo han ganado uno de sus últimos seis encuentros.

Aspirante al tercer puesto es Minnesota, que confirma su desarrollo y puede adelantar a los Spurs en breve. Los lobos muerden una década después, y volverán a vivir una postemporada. Con Butler al mando, el equipo de Thibodeau ha hecho del Target Center un fortín (24-7) y eso que no pasa ahora por su mejor momento (5-5 en los últimos diez). Firman un fantástico 27-10 contra equipos de la misma conferencia (segundo mejor récord tras Houston). Quieren dar guerra en los Playoffs y saben que mejor quedar tercero que quinto o sexto. Porque hay cola detrás de ellos.

Oklahoma (33-26), tras su preocupante inicio de temporada, es quinto en tierra de nadie, a dos partidos de los Wolves y con tres de ventaja sobre el noveno, los Clippers. Muy mal se tendría que dar el final de temporada para que Westbrook y compañía no ingresen en Playoffs. Todo a pesar del justo 18-17 ante equipos del Oeste. Cuando el Big Three ha funcionado, las victorias llegan solas.

Después, dos equipos empatados a todo pero con circunstancias muy diferentes. Denver Nuggets y Portland Trail Blazers, ambos con 32-26, abren brecha con respecto al noveno puesto, pero se encuentran en mitad del tren. Habituales en esas guerras a estas alturas de la temporada, no atraviesan el mismo momento de forma. Denver, llega con un 7-3 en los últimos diez y con un increíble 23-7 en el Pepsi Center. Inconquistable. Fuera de Denver es otra historia (9-19). No les queda otra que ser más regulares para no perder comba. A Portland le sucede lo contrario: la regularidad por bandera: 15-15 fuera, 17-11 en casa. La dependencia de Lillard y McCollum es más evidente que nunca: los de Terry Stotts son el peor equipo de la NBA en asistencias (poco más de 19 por encuentro).

Cierra los Playoffs New Orleans Pelicans (31-26), cuesta abajo desde la lesión de Cousins. Es sin duda el factor más importante y el reto para estos 50 últimos días de competición. Clasificarse para PO con tanta competencia y sin la segunda pieza en importancia hablará muy bien de los Pelicans. El rol de Mirotic como acompañante de Anthony Davis también adquiere una notoriedad inesperada. La franquicia cuenta con balance positivo tanto fuera como lejos de Smoothie King Center y han vencido en sus últimos tres duelos.

Restan dos aspirantes que rozan los Playoffs. Los Clippers (30-26), tras un mercado muy intenso, recobran la tranquilidad con dos victorias para colocarse a tan solo un partido de New Orleans. 7-3 en los últimos diez encuentros cuando algunos les daban por olvidados tras el traspado de Griffin. Gallinari ha vuelto a buen nivel y Lou Williams está empeñado en ser uno de los hombres de la temporada. Dominan su el Pacífico con 10-2.

Se agarra al vagón de cola Utah Jazz (30-28), el equipo más en forma de la NBA con 11 victorias consecutivas. Tras el parón, el reto es mayúsculo. Con uno de los mejores meses de Ricky Rubio, con Donovan Mitchell como hombre de moda, Gobert recuperado, Ingles a gran nivel…en Utah hay ilusión por alcanzar unos Playoffs que parecían muy lejanos hace unas semanas. El conjunto de Snyder se ha hecho fuerte en ‎Salt Lake City (18-9)

Sin opciones

Si los Lakers (23-34) tenían alguna opción de Playoffs, tras los movimientos del mercado cunde el desánimo. Tres derrotas consecutivas que lo alejan a siete partidos de los Jazz. Una brecha muy grande pese a los casi dos meses que restan de competición, y eso pese a que en Los Ángeles el balance no es negativo (14-14). Habrá que esperar al año que viene, el de la revolución Laker con los millones de por medio.

Cierran la conferencia cuatro equipos empatados a 18 triunfos. Memphis (18-38), Sacramento (18-39), Dallas (18-40) y Phoenix (18-41). ‘Tank’ or go home. Se lo han ganado a pulso.

 

¿Y EN LA CONFERENCIA ESTE?