Está siendo un año aciago para los Mavericks. La franquicia de Texas navega a la deriva en el pozo de la Conferencia Oeste con un balance de 18 victorias y 40 derrotas; una situación ratificada por Mark Cuban cuando hace apenas unos días declaró que “lo mejor ahora mismo para el equipo es perder cuantos más partidos mejor”. Sin embargo, los malos resultados obtenidos por el equipo pueden ser el menor de los males para el propietario.

Y es que, según una información publicada por Sports Illustrated, Cuban podría haber ignorado una serie de denuncias por acoso sexual que varias trabajadoras de la franquicia le transmitieron.

Los periodistas Jon Wertheim y Jessica Luther, del mencionado medio, entrevistaron a más de una docena de actuales y antiguas empleadas de la organización, quienes confirmaron sufrir acoso sexual en repetidas ocasiones por parte de Terdema Ussery, ex-director ejecutivo, el cual incluía proposiciones sexuales y tocamientos durante la jornada laboral.

En base a la misma información, los Mavericks investigaron las quejas y establecieron, en verano de 1998, una nueva normativa interna para evitar situaciones similares, pero las trabajadoras afirmaron que su comportamiento continuó, incluso después de que Mark Cuban comprara la franquicia en el 2000, quien, además, podría haber ignorado las nuevas reclamaciones de las víctimas. Ussery siguió en su puesto hasta 2015.

Hasta seis fuentes diferentes confirmaron a SI que el propietario de los Mavericks era consciente de lo sucedido, aunque el propio Mark Cuban se defendió poco después de la publicación del artículo afirmando que nunca estuvo al tanto del acoso sexual sufrido por las empleadas.

“Todo ésto es nuevo para mi”, declaró Cuban. “Terdema fue contratado antes de que yo llegara, y estas denuncias son nuevas para mi. He hablado con nuestro personal de recursos humanos y me han dicho que no hubo ninguna queja al respecto. Es aborrecible. No es una situación que toleramos aquí.”

Como medida, los Mavericks han contratado un asesor legal externo para llevar a cabo una investigación independiente en torno al comportamiento de Terdema, así como un seguimiento más amplio y exhaustivo de las prácticas y políticas llevadas a cabo en las oficinas de la compañía.

La NBA, por su parte, emitió un comunicado ayer martes, afirmando que “la supuesta conducta denunciada va en contra del firme compromiso de la NBA y sus equipos de fomentar lugares de trabajo seguros, respetuosos y acogedores para todos los empleados.”