La trama entre San Antonio Spurs y Kawhi Leonard se complica. Así como el rumbo de la temporada y las posibilidades de éxito de los de Texas. Pese a recibir el alta médica por parte del equipo médico de la franquicia, el dos veces Jugador Defensivo del Año ha optado por no regresar a la dinámica de su equipo y mantenerse alejado de las canchas, según una información de ESPN.

Antes del parón por el All-Star Weekend, Leonard consultó su estado físico con un especialista médico en Nueva York, quien podría haberle recomendado alargar su recuperación. Este mismo miércoles, el propio entrenador Gregg Popovich desconcertó a los periodistas afirmando que se sorprendería si su jugador estrella vuelve a jugar este curso.

«Nos queda un número limitado de partidos esta temporada y todavía no está listo para volver», explicó Popovich. «Y si por casualidad lo hace, va a ser muy al final de la temporada. Pero me sorprendería si regresara a las canchas este curso.»

El dos veces All-Star tan solo ha podido disputar nueve partidos esta temporada a causa de una extraña lesión en el cuádriceps de su pierna derecha sufrida hace ya más de seis meses. El alero fue etiquetado como baja indefinida el pasado 17 de enero tras un breve e irregular regreso en diciembre y el propio Popovich declaró que «nunca había visto una lesión como la de Leonard».

Este episodio ha añadido, además, una dosis inusual de dramatismo a la franquicia. Algunos informes han sugerido a lo largo de los últimos meses que Kawhi estaba creando asperezas con la franquicia debido a, supuestamente, una mala gestión de la rehabilitación, algo que el equipo se ha apresurado a negar.

Los Spurs se encuentran actualmente asentados en la tercera posición de la Conferencia Oeste con un récord de 35-24, aunque con un complicado calendario por delante que incluye enfrentamientos ante Denver, Cleveland, Golden State, Oklahoma City y Houston.